Mucha gente ha conocido por medio de las redes sociales a Ángel Gaitán, el mecánico español que fue el primero en ganarle un juicio a la Todopoderosa TESLA, cuando el Model 3 que se había comprado se fue a hacer puñetas.
El caso que hoy nos concierne es el final de una odisea -otra más- protagonizada por el Sr. Gaitán. Este buen hombre, cargado de buenas intenciones -pero en este caso, con pocas luces- se esforzó durante nada menos que UN AÑO para arreglar los papeles, la residencia, el permiso de trabajo y cien mil detalles más para que un inmigrante magrebí -un mena, vaya- pudiera trabajar en su taller mecánico. Por supuesto, Gaitán corrió con TODOS LOS GASTOS, incluyendo los de su formación.
¿Quién saber que pasó cuando el indeseable estuvo listo para trabajar? Nos lo cuenta el señor Gaitán. Pasen y vean.