España
El CIS se desmarca del resto de encuestas y da a Sánchez una holgada victoria
El CIS vuelve a favorecer los intereses del PSOE frente al resto de encuestas publicadas en los últimos días. Según el barómetro especial previo a las elecciones del 10-N, Pedro Sánchez volvería a ganar las elecciones y lo haría con mejor resultado que el obtenido en las elecciones del 28 de abril. El PSOE obtendría entre 133 y 150 escaños, frente a los 123 de la última convocatoria electoral. Una subida que le abriría de nuevo la puerta a la formación de un gobierno junto a Unidas Podemos y, en el mejor de los casos, sin necesidad de apoyo de los independentistas.
El PP, con un 18,1% en estimación de voto, subiría respecto a las generales de abril y obtendría entre 74 y 81 diputados. Ciudadanos caería pero salvaría los muebles, al quedarse entre 27 y 35 escaños. El 28-A obtuvo 57 escaños, por lo que perdería hasta la mitad de su representación.
Unidas Podemos se movería en una horquilla de entre 37 y 45 escaños (42 en las pasadas elecciones generales) y un 14,6% de los votos. Más País, la plataforma que lidera Íñigo Errejón junto a Compromís y Equo, obtendría entre tres y cuatro diputados con un 2,9% de los votos.
Vox bajaría respecto a las elecciones de abril y con un 7,9% de intención de voto se quedaría entre los 14 y 21 escaños, hasta diez menos de los 24 cosechados en abril. Una bajada inesperada puesto que el resto de encuestas le auguran una subida, incluso por encima de los 40 representantes.
Entre los nacionalistas, ERC subiría ligeramente, hasta un máximo de 18 escaños, tres más de los que tiene actualmente, JxCat volvería a perder apoyos, al quedarse con un máximo de seis diputados, frente a los siete de abril, mientras la CUP entraría en el Congreso, con uno o dos diputados. PNV revalidaría su actual grupo parlamentario con un máximo de siete escaños y EH-Bildu subiría y podría obtener hasta cinco diputados.
Coalición Canaria se quedaría más o menos como está, con entre uno y dos escaños, al igual que Navarra Suma, que mantendría según el CIS los dos escaños que tiene actualmente en el Congreso.
El macrobarómetro se basa en una muestra de 17.650 entrevistas domiciliarias realizadas en 1.091 municipios de 50 provincias además de las ciudades autonómicas de Ceuta y Melilla. El estudio se hizo previo a la sentencia del procés y a la exhumación de Franco.
HARTOS DE LA POLÍTICA
Un 35 % de las personas que no tiene previsto ir a votar en las elecciones del 10N es porque están hartas de la política, según el macrobarómetro preelectoral del CIS. La segunda razón para no acudir a las urnas es no estar de acuerdo con la repetición electoral, según los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas. En concreto un 22,5 por ciento de las personas que no piensan ir a votar argumentan como principal motivo esa segunda razón, mientras que otro 22 por ciento no piensa votar porque «no le convence ningún partido ni líder». Además, un 11,4 por ciento no va a ir a votar porque nunca lo hace.
El porcentaje de electores que probablemente, o con toda seguridad, no piensa votar es del 15,8 por ciento, según este barómetro. Por el contrario, un 67,3 por ciento asegura que irá a votar «con toda seguridad» y otro 11,5 «probablemente sí» lo hará, lo que eleva el porcentaje de posibles votantes a 78,8 por ciento. Mientras, otro 5,1 por ciento aún no lo tiene decidido.
De entre los que piensan acudir a las urnas el 10 de noviembre, un 66,6 por ciento ya tiene elegido a quien va a votar, y otro 32,3 por ciento aún no lo ha decidido. Estos indecisos están dudando entre diferentes opciones, un 9,3 por ciento entre PP y Ciudadanos; un 7,5 por ciento entre PSOE y Ciudadanos; y un 6,6 por ciento entre PP y PSOE.
Hay también un 5,9 por ciento que está entre votar a PSOE o Unidas Podemos, y 2,6 por ciento duda entre PP y Vox. Y hay un porcentaje similar, el 3,3 por ciento, que duda entre PSOE-Podemos -sin sus confluencias- y PSOE-Más País, la nueva opción liderada por Íñigo Errejón.
PREOCUPA LA INESTABILIDAD POLÍTICA Y CATALUÑA
La preocupación por la falta de acuerdos y por la inestabilidad política ha subido en un mes 12 puntos, ya que de ser citado como principal problema por un 1 % de las personas entrevistadas por el CIS en septiembre, ha pasado a ser mencionado como tal por un 13 %. Se ha convertido en la sexta preocupación en la escala que el CIS elabora en cada barómetro, por detrás del paro, los políticos, los problemas económicos, la corrupción y la sanidad.
Sube también la preocupación por la independencia de Cataluña, pues lo es para el 10,5 por ciento de los ciudadanos cuando hace un mes lo era para el 5,8. Sin embargo, es un porcentaje lejos aún de los principales problemas del análisis del CIS.
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España
Acrecentado fariseísmo sindical. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso».
Los desencuentros entre la CEOE y los sindicatos vasallos del sanchismo se han trasladado a los propios trabajadores. Las discrepancias en la negociación son el motivo de las movilizaciones impulsadas por los sindicatos mayorías que, dicho sea de paso, cada vez representan a menor número de trabajadores. El único «mérito» alcanzado por las dos formaciones mayoritarias es ser muy afines al sanchismo y al desaparecido «yolandismo», que repartía millones y cambiaba de traje como el que reparte chuches entre los niños de educación infantil. Son sindicatos sin credibilidad hacia los que no se descarta una movilización contra su fariseísmo cabalgante, mala gestión, su mediocridad, su parasitismo y su nula ocupación por los problemas de los trabajadores.
Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso. Se han dedicado al parasitismo, a evitar las madrugadas y al pago de viajes de sus afiliados a paraísos exóticos con fondos del Erario público. Ahora investiga la fiscalía europea si tales viajes eran financiados también por fondos europeos. No entramos en sus Agencias de Viales, que son cosa privativa de ellos, siempre que no se usen fondos públicos.
De esos sindicatos, cada vez más afines a la mafia criminal sanchista y al ruinoso «yolandismo tombolero», requieren cada vez mayor control y mayor transparencia, entre otras cuestiones para poder confiar en ellos, aunque lo que no se ha hecho… mal lo pueden arreglar a toro pasado. Esa transparencia pasa por que sea el Tribunal de Cuentas quien actúe con rigor sobre la facturación, subvenciones y otros pagos. También la UCO debe actuar contra los ministerios de riego económico para callar bocas a los sindicatos y domesticarlos, sin asonadas ni alborotos ni movilizaciones ni ruido de ningún tipo.
Lo del «yolandismo» está por salir y sorprende que la prensa de investigación no haya sacado nada: se ha detenido en los siete mil euros del viaje a la entrega de los Óscar, el viaje a ver al Papa y pagos varios en hoteles gallegos y no gallegos. Pero eso es el chocolate del loro. Tranquilidad, que todo se sabe y todo se desgrana: pongamos como ejemplo el recorrido «archisobado» del Peugeot, pues resulta que no era un Peugeot, sino un Mercedes de más de setenta mil euros, que paraba cuatrocientos metros antes de llegar al destino. ¡Manda huevos! Falsos hasta para viajar. Es como si los sindicalistas de un sindicato obrero viajan en un Mercedes para hacer campaña electoral y paran en la misma puerta del destino donde lo pueden ver todos los trabajadores de esa empresa. ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Sera, por eso, por lo que Félix Bolaños ha dicho «que no quiere verla (a Yolanda Díaz) en el sanchismo ni en la puerta de entrada. Él sabrá a qué se refiere, en qué está pensando y qué es lo que sabe de antemano que tanto le asusta.
Volviendo a las discrepancias iniciales, éstas tienen un claro origen: los salarios, el incumplimiento de la normativa y la propia negociación. El punto de inflexión no es otro, según la CEOE, que la reducción de jornada a 37,5 horas semanales. Lo sorprendente es que los sindicatos viciados nunca señalan la reducción de salarios en esa misma proporción ni se comprometen a pagar nada. Ellos piden y que paguen otros. ¡Cómo se nota que están acostumbrados a las gambas! Generalmente, cuando se consigue algo, suelen cargarse de méritos que no suelen ser suyos.
¡Qué poca dignidad sindical! ¡Cuánto abuso, corrupción y falsedad acumulan y encubre el Gobierno! Al menos, ya tenemos tres comunidades autónomas que van a ir eliminando las ayudas y subvenciones a los sindicatos y la próxima será la andaluza. Esta gente, con tal de no perder un euro, son capaces de acogerse a la «prioridad nacional» e intentar convencer a sus afiliados que la idea ha sido suya, aunque la defiendan los partidos. Por cierto, la idea de la «prioridad nacional» era la sorpresa que el PSOE tenía guardada para recuperar votos y lanzarla en la campaña andaluza, pero se le ha pinchado el globo y, lo que consideraban extraordinaria medida, ahora la rechazan. Torpes y cenizos hasta más no poder.
El demérito sindical radica en que ahora, cuando ven perdida su situación de privilegio, piden con urgencia que «se blinde su dotación económica». ¡Qué cara más dura y espalda más! ¿Cuántos crustáceos aspiran a descabezar? Hoy por hoy lo único que hay que blindar en los sindicatos es su urgente modernidad y el mantenimiento de sus estructuras con fondos de los afiliados, así como olvidarse de subvenciones, montantes económicos y patrimonio sindical que se otorgan para callar al oponente.
