Economía
El seguro pagará al menos 190 millones en indemnizaciones por la gota fría
El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) pagará al menos 190 millones de euros en indemnizaciones por los siniestros causados por la reciente gota fría que ha afectado a distintas regiones del suroeste y el centro de España, especialmente a Murcia.
Según explica la entidad, los cálculos son preliminares y se basan en informes de urgencia realizados por un equipo de peritos del CCS tras reconocer las zonas afectadas, una labor que se vio dificultada debido a que las lluvias y los desbordamientos continuaron durante el pasado fin de semana y algunas zonas no estaban aún accesibles. La entidad estima que, en conjunto, el número de solicitudes de indemnización de asegurados afectados que deberá gestionar estará en torno a 30.000, y que el coste total de las compensaciones que se les abonarán rondará los 192 millones de euros.
Por zonas afectadas, Murcia es la que ha sufrido más daños, especialmente Cartagena, Los Alcázares, Murcia capital y San Javier, con un total de 13.800 siniestros con derecho a indemnización del CCS hasta el momento y un coste previsto de 82 millones de euros. De esos siniestros, 10.000 corresponden a viviendas, comercios, industrias y obras civiles y 3.800, a automóviles arrastrados o inundados, explica la entidad.
En la Comunidad Valenciana, el CCS calcula que se han producido un total de 12.000 siniestros, de los que 9.300 corresponden a viviendas, comercios, industrias y obra civil, y 2.700, a automóviles. El coste total estimado en esta comunidad asciende a 92 millones de euros, y las zonas más dañadas han sido Orihuela y el resto de la comarca de la Vega Baja, en Alicante; y Ontinyent y el resto de la comarca de Vall de Albaida, en Valencia. En Andalucía, las inundaciones han afectado a la parte oriental de la comunidad, con unos 2.200 siniestros, de los que unos 600 se han producido en la provincia de Almería; 800, en Granada, y otros 800, en la de Málaga. El coste total que se calcula de las indemnizaciones que abonará el CCS a los asegurados en Andalucía es de 12 millones de euros aproximadamente.
En Castilla-La Mancha, las lluvias han causado unos 350 siniestros, de los que 300 corresponden a viviendas y comercios, y 50 a automóviles, con un coste total previsto de un millón de euros aproximadamente. Las zonas afectadas han sido principalmente localidades dispersas de las provincias de Guadalajara y Toledo y, en menor medida, Albacete y Ciudad Real, informa el Consorcio. En la Comunidad de Madrid, el organismo calcula que se han producido unos 900 siniestros, con un coste de 4,5 millones de euros. Las localidades más afectadas han sido Arganda del Rey, Velilla de San Antonio, Nuevo Baztán, Villar del Olmo, Campo Real y Daganzo. Se trata de estimaciones muy aproximadas, explica la entidad, que añade que está pendiente de recibir información de los peritos que en estos momentos están recorriendo dichas localidades.
Baleares, por su parte, ha tenido una escasa incidencia, en torno a 100 siniestros con un coste de 250.000 euros en Selva (Mallorca) y Ciudadela (Menorca), principalmente. El CCS ha recibido y registrado 2.994 solicitudes de indemnización, de las que 2.176 corresponden principalmente a viviendas, comunidades de propietarios de viviendas y comercios, y 818 a automóviles arrastrados o inundados. Según informa el CCS, no existe un plazo para solicitar la indemnización, por lo que el organismo registrará y tramitará todas las solicitudes de pagos que reciba, incluidas las que se presenten después de cumplido el plazo de 7 días al que se refiere la Ley de Contrato de Seguro.
La solicitud la puede realizar el propio asegurado o, en su representación, su entidad aseguradora o el mediador (agente o corredor) de seguros, a través del teléfono gratuito 900 222 665 o en la página web del CCS (www.consorseguros.es), con el DNI o el certificado electrónico. El CCS también quiere aclarar que no existe un límite al importe de las indemnizaciones a pagar, que se corresponderán con los seguros contratados por los afectados, incluso si el coste final pudiera superar significativamente las primeras estimaciones efectuadas. En el caso de automóviles inundados, el asegurado tendrá derecho a recibir una indemnización del CCS «cualquiera que sea la cobertura que tuviera contratada», ya que bastaría con la de responsabilidad civil o de daños a terceros de carácter obligatorio.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
