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Cantabria

¿Es Revilla un agente del PNV? Nuestro hombre en Cantabria

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Revilla
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Si quieres hacerte rico de verdad, funda una religión”. Esta cita se le atribuye al fundador de la secta de la Cienciología y se ha hecho verdad, a nivel político, en el caso de Revilla y otros padres de la patria autonomista:

¡Si quieres hacerte rico de verdad, en España, funda un Estado (Autonomía)!

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¡Cuántos “Estados” no fundaron por aquélla, aprovechando el caos de “la Transición”, los revillas y pujoles de turno! Una generación de pater patriae de los cuales sobrevive (¡como presi!) nuestro simpático y bigotudo caranchoa. Un megalómano como tantos de nuestro panorama político, un chauvinista recalcitrante, pero

¿Y si escondiera algún secreto inconfesable? ¿Para quién trabaja de verdad este señor?

Una realidad de mi tierra que aprendí en Madrid, aparte de que teníamos un acento reconocible, fue que nuestro excelso pater patriae era toda una figura a nivel nacional. Su salto a la fama tuvo lugar a propósito de la boda del actual monarca, cuando comentó con gran desparpajo sus aventuras etílicas en el baño de palacio: el tamaño de la espada de un príncipe nórdico, los chistes de otro “gran canciller” como Felipe González, la escasez de las borbónicas raciones…

Luego vendrían sus expediciones quijotescas a la capital, de las que trascendieron y mucho sus famosos obsequios anchoíles… No tanto los beneficios directos que tales negociaciones reportaban, a su taifa de origen, aunque es de reconocer que ha situado a nuestra tierra en el mapa. Probablemente uno de sus escasos méritos reales, aunque insuficiente si se compara con el balance general de su legado. ¡Y es que los montañeses de hoy no estamos, precisamente, en la tierra de las grandes oportunidades! Eso lo fue, sí, durante mucho tiempo, pero siempre antes de Revilla

Recordemos que este señor arribó a la presidencia de su propio Estado Cántabru, que él mismo creó, por medio de un engaño digno de Rajoy: “no pactaré con los rojos para gobernar”, aseguró, consciente de que los montañeses somos más bien conservadores. Luego se apresuró a aliarse con el PSOE, claro, causando las iras de los peperos a los que antes apoyó, pero antes que nada fue un funcionario privilegiado del Franquismo… Lo que está claro es que nunca pisó el banquillo y de hecho, sintiéndose un chaval a pesar de su edad, no dudó en manifestarnos que pactaría con Podemos si llegara el caso… ¡Un gran chaquetero, el amigo, pero no es el caso que aquí nos ocupa! Porque por encima de tantos cambalaches y transfuguismo sí hay una línea de continuidad, en su legado, y es la decadencia total de mi patria montañesa. Porque es aquí donde surge la pregunta del millón que rumiamos algunos, a la luz de su boyante trayectoria personal… No paralela a la clara decadencia de su inventado Estado Cántabru…

¿Es y ha sido Revilla un agente del PNV?

En primer lugar hay que reconocer una realidad y es que cuando Revilla fundó su taifa, allá por los ochenta, mi provincia era rica y Revilla era “pobre”. ¡Más de cuarenta años después, pero ya mucho antes, esta comparativa se ha invertido totalmente! Los escándalos económicos han caracterizado este largo reinado revillista, como el de su colega Pujol, sin que molesten su permanencia al mando de su taifa… Son los derechos del Padre de la Patria o Fundador. ¡Así y todo, resulta difícil de creer que no se haya llevado su parte del botín, como diría Unamuno, por derecho de cruzada! Lo que está claro es que el balance de su proyecto independentista sólo puede definirse como catastrófico. ¿Quién recuerda ya la belle epoque montañesa de más de un siglo que terminó, de forma brusca, coincidiendo con esta carísima aventura de la nación cántabra?

La decadencia económica y política de la región es innegable. A principios de los noventa, Mikel Amigot se hacía eco de tan desastrosa tendencia: de ser la quinta provincia de España, en 1965, pasó a ocupar el puesto decimotercero, mientras que hoy se sitúa por debajo de la media nacional. El único sector que se salva del declive industrial, pesquero y ganadero es el turismo. Un proceso de agonía que empezó en esa “idílicaTransición Española, cuando la Autonomía de Cantabria empezó a funcionar. Se produjo ya antes una reconversión industrial muy fuerte, que afectó a todo el Norte (del que somos la hermanita pobre), mientras los políticos se repartían el botín peninsular. Algunos próceres franquistas, como Revilla, vieron en el colapso del Régimen su oportunidad de pegar su zarpazo. Y al igual que etarras, pujoles y fragas, en medio del río revuelto, tuvieron la idea del siglo:

¿Y si fundamos un Estado donde nunca lo hubo?

Comprobar si el experimento funcionaba llevaría tiempo, pero en política esto es muy relativo: la vieja táctica caciquil de buscar culpables afuera, en Madrid o Bilbao, serviría para explicar (y ahí siguen) la posible inoperancia del plan. El discurso del PNV cántabru, también llamado Partido Regionalista de Cantabria, estaba diseñado para eso: en el estilo más puramente peneuvista, Revilla se ha dedicado siempre a quejarse del “Gobierno Central” y del “Estado”… Un recurso engañoso si tenemos en cuenta las enormes competencias de los gobiernos autonómicos, que lo son sólo para lo que les interesa. ¡La diferencia de nuestro caso con el PNV y el País Vasco es bastante notable! Mientras ellos conseguían un trato de favor tan obvio, con el cupo vasco para empezar, la autonomía cántabra no ha sido sino otra hermanita pobre pero ahora para el conjunto de provincias españolas. Al igual que La Rioja, nos separamos de Castilla y León porque superábamos con mucho esa renta per cápita castellana: hoy lloramos nuestra falta de competitividad, reconvertidos en territorios terciarios con relación al Big Brother vasco. ¡Ay de los vencidos, “patriotas” cántabros y riojanos! Haber estudiado cuando estabas a tiempo…

Entiéndanme. No es que uno no se alegre del éxito económico que, a pesar de la lacra etarra y autonomista, han recogido a base de esfuerzo nuestros hermanos y vecinos vascos. La queja que uno se formula, desde su patria chica, es muy otra:

¿Hasta qué punto no ha habido una mano negra peneuvista, sin duda por medio de los autonomistas, en el declive patente de nuestra Región?

Mi abuelo Gerardo no tenía dudas al respecto: “hasta la Naval de Reinosa nos quisieron quitar, pasando por encima incluso de razones de estrategia nacional”. En efecto, concentrar la industria española en el noroeste de la Península nos hacía vulnerables, frente a potenciales ataques de Francia, pero al “senado de Neguri” no les ha temblado nunca la mano a la hora de barrer para casa. Llevan siglos así y les funciona. ¡Por algo le abrieron en su día sus puertas a Sabino Arana, fundador del PNV, muy interesados en ese arma de chantaje que es el nacionalismo! Lo que cabe preguntarse, en ese sentido, es qué parte ha jugado el PRC y su Autonosuya en esta estrategia de presión negurita-peneuvista… Y es que no todo ha sido un camino de rosas. Revilla ha tenido también enemigos poderosos que han pedido su cabeza, incluso en el verdadero núcleo de la política nacional: la Banca.

¡No mucha gente ha dado lecciones a Emilio Botín I, el fundador de esa saga de banqueros, pero nuestro bigotudo amigo ha sido uno de ellos! Al menos en lo que a desvertebrar Cantabria se refiere, por supuesto, porque siempre fue un gran lacayo de la Banca. Y es que el principal escollo que se encontró Revilla, a la hora de desarrollar su nuevo Estadu Cántabru, fue precisamente este Patriarca a la antigua. Alarmado ante el ímpetu de la Izquierda y los regionalismos, que afloraron tras la muerte de Franco, el ya viejo banquero cometió dos errores iniciales:

  1. Enfrentarse al PSOE en sus mejores años, tras su primera victoria.

  2. Enfrentarse al irreversible y triste proceso de las Autonosuyas, sobre todo, en su feudo montañés.

La segunda fue una simple lección de humildad para Botín. Un prócer acostumbrado, sobre todo en su provincia de origen, a hacer siempre su santísima voluntad: no toleraba que le crecieran los enanos en casa, tarea difícil en esta tierra de rebeldes, pero Revilla se salió con la suya aun por encima de su firme oposición. ¡Lo de enfrentarse a los nuevos dueños del Estado, el Felipismo, a punto estuvo de costarle más caro! Botín aprendió de sus errores y no volvería a meterse en política, a contracorriente, en defensa de ninguna postura personal. Su doble derrota tuvo por tanto dos beneficiarios inmediatos, o más bien tres: el PSOE en Madrid, Revilla en Cantabria y por supuesto… El PNV en Vascongadas.

¿Quién si no el PNV iba a recoger las nueces no sólo del terrorismo, sino del caos organizado que es este Régimen de las Autonosuyas?

Por si alguien no lo ha notado, el PRC y el PNV están a una sigla de ser sinónimos: es el efectivo cambalache del “regionalismo”, lógico, para no hablar de “nacionalismo” en una tierra tan marcadamente proespañola.

Partido Nacionalista Vasco.

Partido Regionalista Cántabro.

Es casi imposible anunciar, más a las claras, la misma identidad de dos criaturas que sin embargo no son gemelas: como todo el mundo sabe, el PNV estaba antes que el huevo y la gallina. Son ellos quienes ha dado luz a nuestro héroe, en todo caso, y su inane partido de nacionalis… ¡Perdón, quise decir, regionalistas!

Por sus hechos les conoceréis, dice la Biblia, lo que se cumple en el caso de los políticos… Y de los espías. El “duro” y chauvinista discurso de Revilluca, contra sus colegas (y superiores) del PNV, no debe confundirnos nunca: el declive de nuestra región beneficia a nuestros vecinos, más fuertes y organizados políticamente. Y por supuesto que la adaptación, de toda España, al errático Sistema de las Autonosuyas, no es sino independizar a todo el mundo para que no se note lo nuestro: lo de Vascongadas y Cataluña, por supuesto. Como decía el periodista Fernando Múgica, en el mundo de la Inteligencia nunca sabes cuál es la intención de un plan, pero nunca es la primera ni la segunda que manifiestan. ¡Algo quieren de esta Autonosuya de Cantabria, está claro, que no tiene mucho que ver con el bienestar de sus habitantes! Eso sí ha quedado claro.

¿Es Revilla un agente de Inteligencia del PNV o, dicho en el argot popular, una marioneta colocada por la competencia? ¿Son sus críticas a lo vasco el canto del cuco, como despiste, toda vez que ha puesto el huevo en nido ajeno?

Corre el bulo de que el cabestro de Sabino Arana, fundador del PNV, se arrepintió en su lecho de muerte de su legado. No es cierto. Simplemente pusieron en práctica el verdadero secreto de su triunfo: ¿qué mejor manera de obtener la independencia que “federalizar” a España entera? En el país de los ciegos (las Autonosuyas) el tuerto es el rey. Y Revilla no es sino el perro guardián del tuerto o, dicho en el lenguaje del amo, su “txacurra”.


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1937. El año en que el nuevo orden mundial perdió a España

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El Gobierno del Frente Popular perdió la guerra en el verano de 1937

Todas las guerras, como los partidos de fútbol, se luchan hasta el último minuto, pero menudo ocurre que se sabe va a ganar desde mucho tiempo antes de que el árbitro pite el final.

En el caso de la guerra de España, por ejemplo, se puede decir con total autoridad que el Gobierno del Frente Popular la perdió en el verano de 1937, con la doble derrota de Brunete y Santander. Porque hay que entender que la sangrienta batalla de Brunete fue lanzada por el Gobierno del Frente Popular para evitar precisamente en la conquista de Santander, lo que sucedió de todos modos, cuando ambas batallas las ganaron los nacionales. Y después de estos dos episodios decisivos, que resultaron en la pérdida del Norte para el Frente Popular, vendrían muchas más derrotas importantes para ellos como Teruel o el Ebro, pero la victoria de Franco ya estaba sellada mucho antes.

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Contrariamente a lo que muchos piensan, la batalla del Ebro no fue la de que determinó la victoria del Ejército Nacional en la Guerra Civil Española, igual que tampoco la batalla de Gettysburg fue el turning point de la Guerra de Secesión estadounidense. Ambas grandes batallas fueron realmente la consolidación de la victoria del bando que realmente se haría con el triunfo final, pero hubo otras batallas que anticiparon ese desenlace mucho antes. Para la Guerra de Secesión estadounidense, ese momento decisivo se produjo con la Batalla de Antietam, primera victoria indiscutible del Norte, que desanimó la potencia es como Francia o Reino Unido de intervenir a favor del Sur.

Cómo se desarrolló realmente la Guerra Civil Española

Este artículo tal vez pueda ayudar a mucha gente a entender cómo se desarrolló realmente la Guerra Civil Española, aunque sea de forma resumida, pues hay un gran interés desde el poder para confundirnos y que no vemos las cosas como técnicamente fueron. Al margen de filosofía barata y pajas mentales, tanto políticas como pseudo militares.

Para empezar, hay un concepto que conviene siempre tener en cuenta y es el de romper el frente, qu significa ni más ni menos que las líneas enemigas en un punto en concreto y poder internarse en el territorio contrario. Esto significa una gran ventaja la estratégica que nos puede permitir hasta embolsar grandes formaciones enemigas y para conseguirlo suele hacer falta concentrar muchas fuerzas y de gran calidad en ese punto en concreto. En nuestra Guerra Civil Española, por ejemplo, en la primera mitad del 37, se produjo una gran concentración de fuerzas nacionales en el Norte, para acabar de tomar Vascongadas y Santander, antes de continuar la conquista hacia Asturias. Y por supuesto que estaban allí reunidas las mejores tropas del Ejército Nacional con toda la artillería, carros y aviación posible.

Un Gobierno de corruptos al servicio del Nuevo Orden Mundial

El Frente Popular entendió entonces que la suerte del Norte estaba echada y con ella la de todo su Gobierno de políticos corruptos al servicio del Nuevo Orden Mundial. Y por eso intentó ayudar a sus alejadas provincias del Norte y al Gobierno de Euskadi, que se había independizado incluso de ellos, mediante una gran operación en torno a Madrid. La campaña que luego sería conocida como la Batalla de Brunete y cuyo objetivo no era otro que distraer fuerzas del Norte para retrasar o impedir esa gran ofensiva nacional. Sin embargo, la política de Franco de no ceder ni un palmo de tierra dio sus frutos una vez más. Y envió a las mejores tropas a Madrid para combatir ese ataque del Frente Popular por la zona de Brunete, Quijorna, Villanueva de la Cañada y otras poblaciones cercanas.

La División 13 Mano Negra: ¿quién ganó la batalla?

El resultado de la batalla de Brunete fue discutido, pero estratégicamente no hay duda de que fue una victoria nacional. Para este bando, sólo se perdieron algunos pueblos y por un tiempo, mientras que la campaña del Norte se pudo reanudar con toda normalidad. Fue evidentemente un nuevo fracaso del Frente Popular, que ni con todo el apoyo de todo el Nuevo Orden Mundial pudo conseguir esa victoria estratégica que necesitaban. Y hartos de que sus enemigos se apropiaron victorias que eran suyas, las fuerzas nacionales bautizaron a su mejor dirección con este lema en árabe:

 

¿Quién ganó la batalla?

Se trataba de la mejor división del Ejército Nacional, la División 13 Mano Negra, cuyo emblema era una mano de Fátima sobre fondo rojo y con ese lema en árabe.

La batalla de Santander fue el evento decisivo de la Guerra Civil Española

Una División compuesta por las mejores tropas marroquíes, falangistas, legionarias, etc. Una división que nace precisamente en esta Batalla de Brunete y que seguirá ganando batallas para el Ejército Nacional durante mucho tiempo, hasta el final de la Guerra. Un conflicto que quedó sentenciado cuando el Ejército Popular frentepopulista quedó derrotado bajo el sol del ardiente verano en Madrid en 1937. El anticipo de la embestida decisiva del Ejército Nacional contra el Norte, llevada a cabo a continuación, siendo la Batalla de Santander su evento más decisivo, yo diría que de toda la Guerra Civil Española. De hecho, la prensa nacional celebró con increíble la victoria, inclusive con titulares como éstos:

La vida es milicia y hay que vivirla con acendrado espíritu de patriotismo y sacrificio.

Tropas regulares de santanderinos mezclados con independentistas vascos: aquello no podía funcionar

En la Batalla de Santander se observaron con toda crudeza los vicios que lastraban al Ejército Popular (con sus facciones independientes de Euzkadi y Cataluña) desde el principio de la Guerra. Problemas iniciales que en todo un año de guerra no supieron corregir y que les costaron la victoria. En concreto, la falta de unidad de mando incluso con respecto a Madrid, pues el del Norte fue un Ejército que se desenvolvió prácticamente a sus expensas, prácticamente sin el apoyo de aviación que tanto necesitaban. Y tampoco se entendieron entre ellos, cómo podrían, cuando estaban juntándose tropas regulares de santanderinos mezclados con independentistas vascos, cada uno con su partido e ideología propios. Un auténtico maremagno del que solo podían salir derrotados frente al entusiasmo y unidad del Ejército que tenían enfrente, no menos dividido entre carlistas, liberales o fascistas, entre los cuales destacaban las numerosas tropas italianas. También había muchos contingentes marroquíes, pero todos ellos sabían que había una jerarquía única y un objetivo muy claro: ganar la Guerra cuanto antes para evitar que el conflicto europeo por venir se concatenara con nuestro propio conflicto civil. Y fue un objetivo que se cumplió.

Sirva este artículo como homenaje a todos los combatientes honrados de ambos bandos y a la población civil, que sufrieron en sus carnes esta desgracia, y como un homenaje de desagravio a los que son hoy en día insultados después de haberlo dado todo por la Patria. Insultados, además, por políticos corruptos como son los del PP o el PSOE, con sus respectivas marcas blancas. Vergüenza para ellos y honor y gloria a los héroes. ¡Viva España!


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Cantabria

Ya sólo queda morir: una historia sobre el 11m que ningún político quiere que leas

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Una novela basada en los hechos reales del 11M: Ya sólo queda morir

 

Se trata de uno de los relatos más originales y sorprendentes sobre cómo funciona de verdad la política en sus más bajos fondos. Una foto bastante real de la situación política española en los últimos años, una novela basada en los hechos reales del 11M. De hecho, podría decirse que los personajes e historias reflejados aquí podrían ser reconocidos en cualquier país del mundo, puesto que el mundo de las cloacas es universal y en todas partes funciona de un modo muy parecido.

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Su autor, Eugenio Carrión, prefiere mantenerse en el anonimato por aquello de que el asunto es más serio y real de lo que parece. Porque no es una novela al uso, en realidad, sino unos hechos reales que sucedieron de verdad y que están novelados. Unos crímenes que en opinión del autor no han sido nunca esclarecidos, puesto que los verdaderos autores ni siquiera fueron acusados jamás en público. Como se dice en el argot de la calle, esos señores se han ido de rositas, e incluso en el relato aparecen de puntillas los verdaderos autores. No tanto los peones que utilizaron para realizar semejante fechoría y dar un vuelco político brutal no sólo a España, sino a toda Europa y al mundo. Y es que se trata de un evento mucho más importante de lo que ya parece, como se da a entender en Ya sólo queda morir.

Nuestro colaborador Miguel de Cervera ha tenido oportunidad de leer este libro y quiere darnos su opinión, siendo una persona bastante ilustrada en el 11M, pues ha quedado bastante satisfecho con su lectura.

 

Un libro que, según nos cuentas, viene a rematar las versiones falsas de Gabilondo y Losantos en el 11M

 

Ninguna de esas falsas versiones que nos han contado durante años tiene nada que ver con lo que fue el atentado real. Y la que más se puede parecer de estas versiones comerciales, aunque con grandes distancias, es el mejunje de medias verdades y mentiras que nos han vendido durante años Losantos y Pedro J, pero se trata de una mentira más peligrosa que la versión oficial porque está basada en hechos ciertos. Pero la realidad es más profunda e involucra a más personas y esferas de poder de lo que pueda parecerle a nadie. Un auténtico crimen mafioso realizado y encubierto por jerarcas de Estado, los cuales se valen de polizontes y cabezas de turco para encubrir lo que han hecho ellos.

En el relato descubriremos las historias reales de unos personajes que se mueven en ese universo tan desconocido por el gran público que son las cloacas del Estado. Y veremos sobre todo policías y confidentes, pero también algunos políticos que sí son conocidos y que se sitúan a medio camino entre estos auténticos peones y los verdaderos autores intelectuales de todo lo que sucedió.

 

¿Este relato viene a ser más de lo mismo o aporta cosas nuevas en la investigación del 11M?

 

Más de lo mismo no es, aunque veremos lugares y personajes comunes a todas las historias que nos han contado, porque todas las versiones oficiales que nos han dado se basan en medias verdades, pero esta vez se aborda el tema desde un plano mucho más realista y personal. Ya no más con el batiburrillo de esos personajes inconexos, con historias delirantes que nos contaba la prensa, sino personas de carne y hueso con unas vivencias personales y unos objetivos mucho más creíbles. Y todo ello es además comprobable, pues el autor se basa muchísimo en la realidad de lo que se sabe que pasó con cada uno de esos episodios y sus protagonistas reales.

Realmente me sorprendió, porque se acerca muchísimo a lo que yo creo que sucedió de verdad, basándose en los hechos reales y datos que tenemos, que no son pocos. Y el que lea este libro va a no creerse ninguna versión oficial en adelante, eso seguro, sin importar si se trata de un atentado terrorista, una presunta pandemia o la erupción de un volcán o de varios volcanes a la vez, cosa curiosa.

 

Relato realista contra la versión oficial del Estado y de Losantos sobre el 11M

La larga mano de los que mandan suele estar detrás de lo que vemos en los medios de comunicación y el 11M fue un claro ejemplo de esto, más claro que nunca porque además discutieron entre sí, por lo que nos pudimos enterar de muchas cosas que tenían que haber quedado bien guardadas en sus armarios. Una circunstancia de la que se aprovecha el autor para revelarnos muchas situaciones que ya no son ningún secreto para nadie. La versión falsa del Estado y la de Losantos, que no deja de ser también una versión bastante estatal e interesada, quedan completamente desmontadas después de leer este gran trabajo.

También es sorprendente cómo se desenvuelven los distintos personajes, con especial interés en el funcionamiento de los niveles más bajos de las cloacas. Esos sospechosos habituales a los que el Estado tiene en nómina para encargarles los trabajos sucios, o incluso hacer de falsos culpables cuando llegue la ocasión. Un modus operandi que funciona desde hace milenios en todos los países y siempre hay polizontes de por medio que se ocupan de materializar estos guiones.

Y ya en un tercer nivel estarían los medios de comunicación y los políticos, encargados de vendernos toda esta mentira a los consumidores últimos, que somos los pobres mortales. Un proceso que se produce otra vez desde que el mundo es mundo, pues los de arriba piensan que es necesario someter a las masas mediante este tipo de estrategias de cloacas y comunicación. Unos ponen la bomba y otros la hacen sonar en los medios y en la alta política. Así es como funciona la cosa.

 

¿Cuál es la tesis que se maneja en Ya sólo queda morir sobre los verdaderos autores del 11M?

 

La verdad es que es curioso cómo se deja este último escalón en la sombra, pero no cabe ninguna duda de por dónde van los tiros cuando uno se deja llevar por esta lectura basada en hechos reales. Y es que estamos hablando de personajes que a todos los que vivimos aquello nos suenan, como esos falsos mineros asturianos o los yihadistas también falsos, pero ante todo están los nombres más conocidos de la política española. Personas con nombres y apellidos que todos hemos visto relacionados de una u otra manera con la trama policial del 11M, aunque todos intentan ahora pasar por aquí como si no hubieran tenido nada que ver. Y los hay de todos los partidos. Y esto da que pensar sobre quiénes pueden poner de acuerdo a todos estos personajes. Evidentemente no estamos hablando de ningún Bin Laden ni nada por el estilo, si no de otro tipo de terroristas muy poderosos que se mantienen en lo oculto. Que manejan de verdad los hilos de la alta política internacional y ponen y quitan gobiernos.

 

¿Es un libro más bien de política o policiaco?

Es una mezcla de ambas cosas, aunque centrado siempre en lo que son las tramas del terrorismo de Estado. Porque todo acto terrorista tiene una carga política determinada, por supuesto. Y eso implica que haya partidos o estados detrás, siempre, dispuestos a buscar quién sacuda el árbol para luego recoger las nueces. Y esas personas que se encargan de sacudir el árbol son los llamados fontaneros de los cuerpos policiales, servicios secretos incluidos, que son los que de verdad tienen los galones y la capacidad para coordinar al resto de la cloaca.  nada se podría hacer sin ellos y este libro lo explica muy bien. Cómo está todo programado y bien orquestado. Y de esto va esta novela sobre la verdad del 11M.

En Ya sólo queda morir vemos desarrollarse todo el trabajo parapolicial y político desde los peldaños más inferiores de la cloaca, en los bajos fondos delincuenciales, hasta los despachos de Moncloa, Zarzuela y sitios así. Y vemos cómo se van creando unos personajes de la nada, personas que no tienen nada que perder y a las que se utiliza como si fueran auténtica carne de cañón: los llamados confidentes o cabezas de turco, falsos culpables, etc. Y ahí vamos desfilar a todo tipo de peones de baja cualificación que pueden ser inmigrantes ilegales, como esos famosos falsos islamistas, o aprendices de etarra que son dirigidos directamente por funcionarios de Policía.

Un universo muy turbio que controlan desde arriba los poderes del Estado, desde dentro y fuera de nuestras fronteras, por medio de todo un entramado parapolicial que se ocupa de manejar los hilos del narcotráfico, el terrorismo o ciertas tramas de corrupción. Temas que están más relacionados de lo que parece y que se tratan de forma amena y realista en esta novela sobre la verdad del 11M.

 

¿Crees que este libro pueda ayudar a sacar un poco más la verdad del 11M adelante?

 

Sacar la verdad de ningún tema está muy complicado. Los partidos políticos y los medios de comunicación se ocupan muy bien de que todo eso quede bien enterrado, sobre todo mediante una maniobra de desinformación y confrontación que es muy efectiva. Todo esto se explica muy bien en el relato de Ya sólo queda morir, cómo pactan entre todos los potentados de los medios y los partiditos, pero a la vez se deja caer de forma muy clara que todos están ya coordinados de antemano por alguien. Gente que está por encima del Estado y que tiene infiltradas todas las esferas de poder, desde los cuerpos policiales a la prensa y la política entera. No hay un solo rincón a donde no lleguen y tienen mucho dinero público y privado para sobornar a todo el mundo.

Lo realmente triste es que desde el principio saben que nos van a poder engañar. Todo esto se hace con una mentalidad fría y calculadora, analizando a lo que ellos consideran un rebaño de borregos. Por eso pueden colar relatos tan inverosímiles como el que ahora nos quieren hacer creer con esto del covid, milongas que no resisten un análisis frío. Lo más escandaloso para mí es que nos quieren hacer creer que tienen sus trifulcas hay arriba de que están de verdad de enfrentados entre sí cuando está demostrado que no es cierto. Que todos están de acuerdo y que son amigos entre ellos y forman parte de una casta o, mejor dicho, de un sistema de castas, en el cual nosotros somos los últimos monos siempre.

 

¿Qué va a encontrar el lector en las páginas de Ya sólo queda morir?

 

En esta novela sobre la verdad del 11M veremos paisajes y nombres que le van a resultar más que familiares. Los principales escenarios son Asturias, Vascongadas y Madrid, aunque también aparecen retazos de otras localizaciones, pero todos sabemos que ésos fueron los principales escenarios de esta trama falsa del 11M. Porque la realidad de lo que pasó es mucho más simple, por supuesto, aunque contar ahora la verdad de lo que pasó sería destripar el libro. Ahora bien, sí algo queda claro desde el principio del libro es que nuestro Estado como tal estaba jugando con la idea de provocar atentados y controlarlos. De infiltrar redes terroristas cuando en realidad las fundan ellos mismos. Y la verdad es que impresiona lo verosímil y natural que resulta, para un aparato estatal, controlar la realidad con fines de propaganda y con el gran objetivo de saquearnos. Es triste, pero real.

Las anécdotas de los distintos confidentes y agentes policiales son muy entretenidas y están basadas en hechos reales. Llama también mucho la atención como el lector pasa de los ambientes más sórdidos, como locales de alterne o callejones sombríos, a los suelos de moqueta de Moncloa o de Zarzuela. Y aunque el estilo de los personajes puede cambiar, en función de si son comisarios o rateros y proxenetas, también es bastante curioso que estén todos en lo mismo. Personajes que tienen un objetivo común en agua que va a suceder en unos trenes en una fecha determinada, pero que se acercan a este evento de forma muy diferente.

 

Lugo había un acuerdo total entre todas las fuerzas políticas y de seguridad en lo que luego fue el 11M

 

Al principio sí lo hubo, estaban todos de acuerdo por ahí arriba, pero a última hora alguien más poderoso que todos estos personajillos decide intervenir y darle otro rumbo inesperado a la situación. Es algo que desde el principio va a chocar a los que lean Ya sólo queda morir, porque no van a entender por qué están planificando un atentado para fechas que no coinciden con lo que luego fue el 11M, pero es que hay una trampa oculta que le hacen Aznar para descabalgarle del poder. Y esto es el meollo de esta novela sobre la verdad del 11M.

Cómo sería la cosa que a Aznar le hicieron llorar, cosa nada fácil cuando se trataba de un auténtico estoico, luego nos podemos suponer el calibre de la judiada que le hicieron a este señor, por entonces Presidente del Gobierno. Lamentablemente para casi todos ellos, como todos ya sabemos por lo que pasó, las cosas no salieron como estaban previstas desde un principio: alguien por encima de todos estos personajes decidió apretar el botón un poco antes de lo que esperaba el Gobierno y todo el Estado con sus fuerzas de seguridad. Y lo que vino a continuación del atentado fue una lucha a muerte por el poder. Pero eso no era lo que estaba previsto. El por qué suceden las cosas de esta manera y acaban en guerra abierta entre todos es el meollo de este relato apasionante y de ahí el título. Porque cuando uno contempla el detritus de Estado que nos quedó desde entonces y que tenemos sólo se puede pensar lo siguiente: Ya sólo queda morir.

El que tenga interés en esta novela sobre la verdad del 11M puede acceder a ella por medio de este correo: [email protected]. Es un trabajo de investigación que no tiene costo, puesto que el autor ha querido acercar la verdad de lo que pasó como un servicio anónimo y desinteresado hacia las víctimas y por la Patria.


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Una senda un poco peligrosa: el camino lebaniego de Revilla y sus amigos

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El Camino del mamón del puro: te puede pasar de todo

 

Nuevamente tenemos que hablar del personaje más histriónico de los últimos años, no sólo nuestra región sino en todo el país. Un auténtico bufón que ha superado a Kiko Rivera en sus manifestaciones públicas poco afortunadas y siempre con algo más que el espectro de la corrupción rodeando su discutida y discutible figura. No estamos desde luego ante ningún político ejemplar, cómo acabamos de comprobar por enésima vez con el asunto del puro, aunque en realidad no es ésta una de sus peores travesuras. Pero no os aquí hablar de corrupción y de cómo los jueces le perdonan la vida al 95% de los miembros de la casta, quedando sólo en la fila de los encarcelables algunos sujetos del PP y porque todos han pactado eso previamente.

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Pero no vamos aquí a hablar de ese tema, porque ya aburre la impunidad con que actúan estos impolutos fantasmas de la política. Y, además, vamos a volver momento a esos buenos tiempos en que el dinero público se gastaba de verdad porque lo había.

 

 

La nefasta promoción del Camino Lebaniego

 

Estamos hablando de cuando el impoluto fantasma de Revilla se dedicaba a promocionar su recién inaugurada taifa como President del Govern cántabru. Un sueño que hizo realidad a base de engañar a la mitad de sus votantes, como siempre, asegurándoles que no iba a hacer lo que a continuación hizo y que fue pactar con el PSOE para que ellos gobernasen la región mientras él iba a por los platos a contar chistes y decir que era el presidente de no sé qué.

 

Bueno. Pues en esos años gloriosos en que nuestro amigo Zapatero dilapidada alegremente la herencia del superávit de Aznar y se dejaba regalar anchoas y otros manjares por parte del bufón que venía en el taxi a la Moncloa (que tomaba donde dejaba el coche oficial, a sólo unos metros)… Pues bien, recuerdo estar en Madrid y ver unas carteleras enormes donde se anunciaba el Camino Lebaniego 2006, siendo Año Santo de Santo Toribio de Liébana. Un camino de peregrinaje que es como el Camino de Santiago en pequeñito y versión montañesa y que, al parecer, según he oído hoy mismo, cuñado en una noche de copas por un par de políticos descerebrados de nuestra región. De esos personajillos que han surgido en las taifas como chinches y que gozan de coche oficial y unos presupuestos que no los tiene ni el 1% de las empresas, siendo casi todos estos unos iletrados absolutos.

 

 

Un camino sin caminantes: el Camino Lebaniego 2021

 

No me cuesta creer este argumento cuando vengo de hacer este camino por dos veces y aún no me acostumbro a las cosas que veo y siento cuando voy caminando por estas sendas olvidadas. Realmente cuesta creer que estemos hablando de un camino que se ha promocionado incluso en esas carteleras gigantes de las autopistas, además de que nunca se explicaba bien qué era eso, porque en tales carteles no salía una montaña ni una foto de nada. Y eso que estamos hablando de uno de los paisajes más bellos de toda España, similar a Suiza en todo, pero tengo que decir que el tránsito de peregrinos es prácticamente inexistente.

 

Apenas te encuentras gente cuando caminas por estas sendas donde es inevitable coincidir con personas que comparten albergues contigo y demás. Pues bien. Se trata de un camino prácticamente sin caminantes, por lo que está de más explicar el éxito de marketing de nuestro President. Siquiera en Cantabria es conocida la ruta que debería ser la más famosa de toda la región, cómo me contesta cuando hablo del tema con muchas personas diferentes, pero hay cosas más graves que quiero contar aquí. Más que nada para avisar al personal de la clase de aventura que significa hacer el Camino Lebaniego.

 

Definitivamente no es una experiencia para toda la familia ni mucho menos para cualquier persona que no tenga un mínimo de preparación física.

 

 

Los peligros del Camino Lebaniego

 

Para empezar, decir que casi todo el camino está marcado por un desnivel bastante considerable y que por algunos sitios ni siquiera hay camino, sino una especie de senda que no se sabe muy bien por dónde va. Y además está muy mal señalizada y en algunos tramos no hay ni siquiera bares en toda la puñetera etapa. Vamos, que mucho Camino Lebaniego, pero luego no hay infraestructura para nada. Ni para tomarse una cerveza ni para ir al baño o ni siquiera para si nos metemos en un problema. Y yo vengo de comprobar eso con mi grupo de amigos, pues a uno de ellos le mordió un perro y tuvimos que esperar más de media hora para que viniera una dotación de la Guardia Civil de Comillas, que está bastante lejitos del sitio donde nos ocurrió el percance. Ni más ni menos que en el paraje montañoso de Lamasón, a bastantes kilómetros cuesta arriba de ese cuartel de la Guardia Civil. Y de la ambulancia ya ni hablamos.

 

Pero, vamos a ver, Caranchoa. ¿Cómo puedes gastarte esa millonada en hacer unos carteles gigantes en las autopistas madrileñas, hacer pulseritas con los colores de tu puta bandera autonómica y seguir tirando nuestro dinero mientras no hay ni siquiera una infraestructura MÍNIMA en todo ese puñetero camino del que tanto hablas? Y conste que es una senda preciosa, pero pienso yo que no se puede vender un proyecto que ni siquiera se han tomado la molestia de desarrollar lo más mínimo.

 

No hay Guardia Civil en todo el camino lebaniego

 

Y siempre fallando en una cosa fundamental y es que no es un camino conocido para prácticamente nadie en nuestro país, fuera de los circuitos concretos de montañistas y peregrinos vocacionales, como pueda ser mi caso. Ni siquiera hay una mínima dotación de emergencias para atender a tantos turistas y en concreto peregrinos que puedan venir a disfrutar de esta preciosa pero improvisada ruta. Este año me he dado cuenta especialmente de las carencias, así como del poco cerebro que a veces gasta la gente. Para empezar porque me he enterado de que una chica hizo este camino con un niño de 4 meses a la espalda.

 

O sea, un camino que le cuesta acabar realmente una persona de cierta condición física, como pueden ser algunos amigos míos con los que he compartido esta ruta, ya está inconsciente se le ocurrió llevar a su hijo recién nacido. Pero es que además hay que saber qué tipo de camino es esto. Desde luego no es apto para personas sin una forma física de deportista, por más que lo quieran vender para todos los públicos y toda la familia. La realidad es otra. Como aspectos positivos, resaltar la belleza de la senda y la amabilidad de la gente que te vas encontrando en la ruta y que comparten muchas de las cosas que he comentado aquí.

 

 

Cómo son las etapas del Camino Lebaniego

 

Primera etapa del Camino Lebaniego: San Vicente de la Barquera Cades

 

El Camino Lebaniego puede empezar desde muchos sitios, como pasa con el Camino de Santiago, inclusive se puede hacer desde la vertiente leonesa en lo que creo que llaman el Camino Vadiniense. Oficialmente empieza en San Vicente de la Barquera, pero también se puede empezar en Santander o en Santillana del Mar, que la segunda etapa de este camino más largo.

 

También desde San Vicente hay varias opciones. La primera etapa, que es la más larga y con menos repechos que las otras, discurre entre San Vicente y Cades, donde encontraremos un simpático albergue regentado por una simpática barcelonesa llamada Érika. En los albergues suelen dar desayuno y cena, salvo en el caso de Cicera, donde tendremos que buscarnos un poco más la vida.

 

Segunda etapa del Camino Lebaniego: Cades – Cicera

 

Y a partir de aquí empiezan las subidas de verdad, con una segunda etapa que es bastante exigente, pues tiene un desnivel de más de 500 metros. Es la tapa entre Cades y Cicera, que se puede extender hasta la tercera parada en Cabañes, aunque esto no sea muy recomendable para personas con un nivel bajo de forma o para intentarlo en condiciones atmosféricas adversas. En Cicera encontraremos un bar tienda muy majo, pero olvidaos de que nos atiendan para nada en el albergue, que básicamente es una casa rural a bajo precio.

 

Tercera etapa del Camino Lebaniego: Cicera Cabañes

 

Tengamos en cuenta que entre Cicera y Cabañes hay un desnivel de 1.000 metros, claramente la etapa más dura, y además empiezas atravesando un bosque precioso que te va a recordar al Señor de los Anillos, pero que en tiempo tormentoso te puede suponer caer fulminado por un rayo. Y es importante señalar que en esta etapa no vamos a encontrar ni un puñetero bar abierto, lo que puede parecer extraño cuando dicen que el camino fue diseñado en una noche de alcoholismo por parte de políticos con gusto por darle al frasco.

 

Cuarta etapa del Camino Lebaniego: Cabañes – Santo Toribio de Liébana

 

Una vez en Cabañes, ya sólo queda bajar. Y disfrutaremos de unas vistas maravillosas antes de empezar la última etapa en dirección a Potes y Santo Toribio, donde nos espera el último gran repecho del camino.

 

 

Consejos básicos para hacer el Camino Lebaniego

 

  • El dinero mínimo que podemos gastar en total se puede calcular en a partir de unos 30 € por día, con todo lo básico incluido, también las cervezas si hace un día de calor.

 

  • Ser honestos con nosotros mismos y evaluar si podemos completar el camino y no sufrir ningún percance de salud, puesto que se trata de una prueba exigente.

 

  • Ir en grupo. Me parece fundamental, no sólo para pasarlo bien sino también para nuestra propia seguridad, pues la chica que encontramos sola haciendo el camino se expone a que le ocurra cualquier cosa. Inclusive a ser atacada por animales salvajes, que suelen rehuir la presencia del hombre, pero que podemos encontrarnos sin querer si no hacemos ruido o vamos solos.

 

  • Llevar un bastón, no sólo para apoyarnos, sino para poder ahuyentar a los perros ahuyentar a los perros asilvestrados que están por todas partes.

 

  • Llevar algo de comida y siempre agua fresca a mano, aunque existen muchas fuentes muy ricas por el camino, pero a veces aprieta el calor y no siempre vamos a encontrar bares abiertos cuando queramos.

 


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Cantabria

Los cuatro naufragios del Capitán: Dos héroes españoles que se odiaron hasta matarse

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Una historia de la España de los barcos de vapor y los duelos a muerte

Se nos ha dicho siempre que el siglo XIX fue una auténtica maldición para España, en el cual solo florecieron guerras civiles y diversos atrasos, en forma deporte unidades perdidas con respecto a otros países diciendo utilizaron más rápidamente. Y sobre todo que fue el siglo en el cual liquidamos nuestro imperio, empezando el siglo con la pérdida de toda la América del Sur y terminando con el robo de nuestras últimas provincias de Ultramar. Sin embargo, tras un análisis más serio de la historia, he podido darme cuenta de que esto dista mucho de ser real.

Ni éramos tan tontos ni tan malos ni tan crueles y mezquinos como nos pintan, sino más bien todo lo contrario, si tenemos en cuenta que el siglo XIX vio nacer las primeras industrias modernas de nuestra patria e instituciones de tanta solera y utilidad como la Guardia Civil, cuya callada labor ha sido vital para el desarrollo económico y social de España. Y con inventos tan extraordinarios como un submarino perfectamente operativo y capaz de lanzar torpedos contra buques enemigos. Una ventaja que tuvimos antes que nadie, gracias a un héroe anónimo llamado Isaac Peral, pero que incomprensiblemente no estuvo a. Para entrar en combate contra los Yankees que nos robaron Cuba y todo lo demás.

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Los cuatro naufragios del Capitán: la historia de un lobo de mar en tiempo de traiciones, plagas y corrupción

Un simple submarino hubiera podido poner fuera de combate a toda la Marina Yanqui sin necesidad de hacer ese ataque kamikaze, en Santiago de Cuba, que ordenaron los políticos a nuestros valientes marinos. Una auténtica traición criminal que perpetraron mientras les secuestraban el arma definitiva que podría habernos hecho a recuperar el dominio total de los mares. Porque no es sólo que podríamos haber evitado la pérdida de esas últimas provincias de Ultramar, sino que podríamos haber incluso regulado el comercio marítimo y arrebatarles esa superioridad a los anglosajones. Esa mano negra que sigue manejando hoy en día los asuntos de nuestro país, con esos partiditos tan turbios y esa monarquía modernilla, tan obediente y tan sumisa a los dictados de potencias extranjeras.

Antiguamente, por lo menos, contábamos con una resistencia verdadera de así es que tuvieron que tomarse la molestia de cargarse a nada menos que cinco presidentes del Gobierno intentarlo con otros cuantos más. Tambié se han registrado atentados mortales contra Alfonso XIII o Franco, qué son menos conocidos porque no tuvieron éxito, y todo porque hay interesada en qué España no se despierte de una siesta en la que van robándonos, por la espalda, mientras nos distraen con falso reyes, políticos y profetas.

En este tiempo fundamental, en que España todavía tenía oportunidades de volar sola y ser autosuficiente en todo… Cuando todavía no éramos mendigos de banqueros extranjeros, que nos ofrecen ayuditas y paguitas… Cuando todavía teníamos un Ejército y no una especie de contrata extranjera, que se dedica a ir a molestar a los pobres rusos en su territorio y a hacer de ONG extraña, por el mundo, mientras en la Patria nos roban nuestras queridas Islas Canarias y en general nos roban absolutamente todo… Cuando todavía éramos un país soberano independiente, aunque sufriéramos una lenta decadencia que un atajo de traidores aceleraba y acelera, todavía hoy, desde la cúspide del poder.

Los cuatro naufragios del Capitán: la historia de un héroe popular de Santander y Cuba

En este tiempo convulso, pero todavía esperanzador, nació en Santander uno de esos héroes españoles desconocidos. Un personaje al que no querría más si no fuera hermano de mi tatarabuela, puesto que los héroes son familia de todos. Teodosio Ruiz González.

Un marino de corazón, cuyo amor por la mar y los barcos le hicieron renunciar al seminario en el que estudiaba de joven y hacer la carrera profesional de marino mercante. Un trabajo mucho más duro todavía que el actual oficio de navegante, puesto que estamos hablando de los barcos de vapor que había previamente al Titanic.

Pocos años más tarde, al otro lado del Atlántico, separado por todo un mar de circunstancias diferentes, nacería poco después su gran enemigo. Diego Martín Veloz. Un buscavidas digno de un relato de la picaresca española, todavía en esta época daba sus buenos exponentes.

Cubano de nacimiento, se alistó muy joven al ejército español en la isla y fue condecorado por la defensa de la única bandera que no cayó en poder del enemigo. El niño Martinillo, lo llamaban, y por actos de valor llego a teniente, grado con el cual paso a la reserva en la madre Patria, a la cual se auto exilió tras la victoria de los Yankees. Y ahí empezaron sus aventuras más famosas, pues de héroe y soldado desconocido pasó a ser un auténtico rey del hampa peninsular.

Los cuatro naufragios del Capitán: una historia de las grandes traiciones a España, que todavía pagamos

Nuestro protagonista nace un 28 de mayo de 1870, pocos meses antes de uno de los acontecimientos más olvidados pero más importantes de nuestra reciente historia. El asesinato de uno de los mayores estadistas que ha tenido nuestro país, asesinado por esa mano negra que siempre actúa en el poder. Y según la versión oficial, casi siempre mentirosa, fue un simple atentado terrorista y nada más, pero la reciente investigación que hizo del historiador y criminalista Abellán hace poco demuestra más bien que el trabajo que no terminaron los sicarios, en la calle del turco de Madrid, lo remataron los propios amigos y compañeros de gobierno de Prim en su propia casa y en su propio lecho, donde fue apuñalado por la espalda y estrangulado a lazo, en un clarísimo asesinato ritual masónico.

Y así fue cómo se cargaron al primer gran Presidente de esta tanda de magnicidios que se cebaron, curiosamente, en los mejores políticos que hemos tenido en siglos XIX y XX. Cánovas y Canalejas serían abatidos un poco después, todos ellos relacionados directamente con la última defensa del Imperio. Y quedó detrás toda la basura de vendepatrias que regalaron todo el territorio español que asomaba de la Península, salvo las Islas que todavía conservamos, aunque me temo que no por mucho tiempo, en el caso de Canarias. Un territorio tan español como lo sigue siendo Cuba o Puerto Rico y como lo fue en su día Filipinas, antes de que los yanquis llevaran a cabo uno de los genocidios más desconocidos de la Historia. Con políticos así, no hace falta tener enemigos, pero la pregunta es: ¿tenemos héroes, para compensar, como el protagonista de Los cuatro naufragios del Capitán?


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