Internacional
¿Izquierda? CENSURA y MANIPULACIÓN: “La mitad de los seguidores en Twitter de Biden son falsos”
Un revelador análisis denuncia que la mitad de los seguidores del presidente Joe Biden en su cuenta de Twitter son falsos. Lo que pone de manifiesto dos cosas, por un lado que la popularidad de Biden es muy baja y por otro que Big Tech está más que nunca a disposición para colaborar con Biden y las políticas de izquierda.
Big Tech ha estado trabajando arduamente para buscar mejorar la imagen del presidente Biden en las redes sociales y la percepción pública sobre él. Entre las estrategias utilizadas han implementado inflar artificialmente la cantidad de seguidores en Twitter debido a los bajos números que manejaba naturalmente.
Un usuario de Twitter identificado como Bre Wylde hizo un correcto análisis sobre los seguidores en la cuenta del presidente Biden. Wyle escribió en un mensaje:
“¡Joe tiene 100.000 seguidores en Twitter todos los días! ¡¡Excepto que TODOS son FALSOS!!. Si vas a los seguidores de Joe Biden, yo diría que al menos el 70 por ciento de ellos se unieron a Twitter en enero y no tiene seguidores”.
Joe’s been getting 100,000 followers on twitter every day! Except they’re ALL FAKE!! Share and follow! @sparkey909w @kylenabecker @catturd2 @RealMattCouch @4AllSoulKind @CoreysDigs @9NEWSNANCY @mtgreenee @thebradfordfile @IamTore @Patriot1776AR @scrowder pic.twitter.com/r9XzCzwCt2
— Bre Wylde (@hookerred6_red) January 23, 2021
Fácilmente se puede chequear que la información es cierta, con acceder a la cuenta del presidente Biden e ingresar a sus seguidores se puede observar que la gran mayoría son usuarios creados durante el mes de enero y no cuentan con seguidores.
La cuenta de YouTube de Biden también generó inconvenientes que manifestaron su pobre popularidad. En absolutamente todos los videos que se publicaron en su canal oficial desde que asumió la presidencia, ha obtenido significativamente más votos negativos que positivos.
Un video de la inauguración de Biden, el más visto en el canal, manifiesta 43.000 “no me gusta” y solo 9.200 “me gusta”.
Pero un exempleado de Youtube y Google espantado por la censura de sus exempleadores, expuso que YouTube está dispuesto a editar y modificar las estadísticas con tal de beneficiar a Biden.
Tal es el caso de la imagen que se muestra a continuación en la que se ve que el discurso de Biden tenía en un momento 9.000 “no me gusta”, pero un tiempo después, cuando las visualizaciones se habían casi duplicado, los “no me gusta” pasaron a ser 4.800.
YouTube erasing dislikes for Joe Biden’s administration. pic.twitter.com/4zmd1MkxJx
— Zach Vorhies (@Perpetualmaniac) January 21, 2021
En el primer video de la Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, sucedió algo similar.
Además, la página de YouTube de la Casa Blanca de Biden, tras recibir un aluvión de mensajes contra el nuevo presidente y su equipo, ha optado por desactivar la sección de comentarios.
En el otro extremo de la popularidad se encuentra el expresidente Trump, quien antes de que fuera eliminada su cuenta, contaba con aproximadamente 88,7 millones de seguidores.
Trump no solo tenía 88,7 millones de seguidores lo cual significa una cantidad enorme de usuarios, sino que era muy activo en la red generando importante impacto dentro de Twitter con cada mensaje que publicaba.
A tal punto llegaba su popularidad en la red social, que cuando decidieron eliminar permanentemente su usuario las acciones de Twitter Inc. cayeron un 7% en las operaciones posteriores.
Fuente: (Bles)
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
