Economía
La EPA certifica el frenazo del empleo: ‘sólo’ 69.400 ocupados más en verano
El enfriamiento económico sigue haciendo mella en el mercado laboral. La Encuesta de Población Activa (EPA), difundida este jueves, refleja un aumento del empleo de 69.400 personas en el tercer trimestre. La cifra es muy inferior a los 183.900 nuevos ocupados que se registraron en el mismo periodo de 2018.
Es decir, 114.500 menos, a pesar de que el verano es la época más propicia para el empleo, por el empujón de la temporada turística.
La desaceleración también se nota en las oficinas del paro. Entre junio y septiembre, el desempleo descendió en 16.200 personas. En los mismos meses del año pasado, el número de parados bajó en 164.100, según la encuesta elaborada por el INE. El dato de 2019 es el peor en siete años y deja el número de parados en 3.214.400. La tasa cae por debajo del 14% por primera vez en diez años, para quedar fijada en el 13,92 %.
Tras el incremento del empleo se encuentra, como es habitual cada verano, el tirón del sector servicios, impulsado por la contratación en restaurantes, hoteles y comercios.
Los datos del INE muestran los efectos claros de la desaceleración en el mercado laboral. Para encontrar un dato similar de ocupación hay que remontarse al año 2013, cuando se crearon 69.400 puestos de trabajo en el tercer trimestre. Desde entonces, la ocupación ha ido creciendo con fuerza, hasta alcanzar un pico de 226.500 en 2016.
La EPA también recoge un dato negativo. El número de hogares con todos sus miembros activos en paro vuelve a superar la barrera simbólica del millón. Crece en 17.200, hasta 1.010.000 unidades familiares. Mas de la cuarta parte son hogares unipersonales (270.000).
Fuerte contratación en servicios
Según la encuesta del INE, buena parte del aumento de la ocupación se concentra en el sector servicios, ligado al negocio turístico. Entre junio y septiembre se generaron 87.700 personas. Le siguió la industria, con 51.20o. En el lado opuesto se sitúan la agricultura, con 63.000 ocupados menos; y la construcción (6.500 menos). En los últimos 12 meses, los servicios acumulan más de 248.000 nuevos ocupados. Le sigue a mucha distancia la industria (90.100) y la construcción (29.700).
En los 12 últimos meses el empleo ha aumentado en 346.300 personas (162.200 hombres y 184.200 mujeres). La tasa de variación anual de la ocupación es del 1,77%, lo que supone un descenso de 61 centésimas respecto al trimestre anterior.
Los jóvenes, los más afectados por el paro
Por grupos de edad, se observan descensos del paro este trimestre entre las personas de 55 y más años (–19.500) y de 25 a 54 años (–15.200). Por el contrario, el número de parados sube en 17.200 entre los de 20 a 24 años y en 1.300 entre los de 16 a 19 años. Por nacionalidad, el paro sube este trimestre entre los españoles en 9.300 y disminuye entre los extranjeros en 25.600. La tasa de paro de la población española es del 13,11%, mientras que la de la población extranjera es del 19,34%.
Reparto por CCAA
En cuanto a la distribución regional del empleo, los mayores incrementos en el tercer trimestre tienen lugar en regiones con fuerte implantación de las empresas turísticas. A la cabeza están las Islas Baleares, con 41.000 ocupados más. Le siguen Cataluña (31.300) y Comunitat Valenciana (16.700). En el extremo opuesto se alinean Andalucía (–35.000), País Vasco (–15.100) y Canarias (–8.500).
Si se efectúa un balance anual, Madrid estaría a la cabeza en la creación de empleo, con 104.500 puestos generados. Le siguen Cataluña (68.500 más) y Andalucía (68.100).
El comportamiento del paro es similar. Las mayores bajadas trimestrales del desempleo se dan en Balears (–24.700), Comunidad de Madrid (–10.500) y Cataluña (–9.200). Por su parte, los mayores incrementos se producen en Andalucía (30.300 parados más), Región de Murcia (6.000) y País Vasco (5.600).
(El Independiente)
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
