Economía
La ‘hucha’ de las pensiones terminará el año con apenas 1.350 millones
La recaudación por cotizaciones sociales mantendrá este año un fuerte avance y por primera vez en la historia se logrará ingresar más de 120.000 millones por las cuotas que pagan empresarios y trabajadores. Concretamente 123.584 millones, lo que significa una subida del 7,5% respecto a 2018 (8.668 millones más), lo que permitirá financiar un 77,1% del presupuesto total del sistema, como prevé el proyecto de Presupuestos que el Gobierno presentó este lunes en el Congreso.
Este «incremento sustancial» de la recaudación es consecuencia tanto de la mayor creación de empleo como de las medidas recientemente aprobadas a final de año, como son el aumento de las bases mínimas de cotización en un 22,3% hasta el importe del Salario Mínimo Interprofesional que en 2019 se elevará a 900 euros mensuales, la elevación de las bases máximas hasta el 7% y el encarecimiento de las cotizaciones para los autónomos.
Sin embargo, este alza no será suficiente para cubrir todo el gasto en pensiones, que se dispara más de un 6%, por lo que un año más el Ejecutivo contempla volver a utilizar mecanismos adicionales para garantizar el abono de las nóminas de los mayores. Uno de ellos será la denominada ‘hucha’ de las pensiones, de la que el Gobierno echará mano por octavo ejercicio consecutivo y contempla sacar 3.693 millones de euros en 2019. De llevarse a cabo estas previsiones, el Fondo de Reserva, que llegó a acumular más de 66.800 millones en 2011, se quedará prácticamente vacío con apenas 1.350 millones, puesto que a finales de diciembre tenía un remanente de 5.043 millones tras haberse extraído casi 77.500 millones en los últimos siete años.
Será ya una cantidad mínima que mantendrán porque ningún Ejecutivo quiere pasar a la historia por ser el que deje a cero esta ‘hucha’ de las pensiones creada para hacer frente a la jubilación del ‘baby boom’. Es por ello que desde el Ministerio de Trabajo trabajan para consensuar cómo volver a llenar este fondo, aunque sea con transferencias directas del Estado, y a su vez harán «alguna modificación» en la gestión del dinero que queda, puesto que en 2018 tuvo rendimientos negativos, como ha admitido en varias ocasiones el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado.
«Mantener el equilibrio»
Pero además, al igual que se ha hecho en los dos últimos años, el Estado concederá a la Seguridad Social un nuevo préstamo por valor de 15.164 millones de euros, la misma cifra del año anterior, «una medida que va encaminada a mantener el equilibrio del sistema en tanto se alcanza un acuerdo en el marco del Pacto de Toledo sobre las recomendaciones, algo que se espera alcanzar a lo largo del mes de enero o febrero», según explicó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la presentación del proyecto de Presupuestos en el Congreso. Este tipo de préstamos no devengarán intereses y su cancelación se producirá en un plazo máximo de diez años a partir de la fecha de su concesión.
Además del crédito, cabe resaltar que por primera vez en la historia se presupuesta una transferencia del Estado a la Seguridad Social en apoyo a su sostenibilidad presupuestaria por importe de 850 millones de euros.
Y es que el gasto en pensiones se ha disparado un 6,2% hasta los 153.864 millones de euros -«la mayor dotación de la serie histórica», tal y como recalcó Montero-, lo que significa que el Estado dedica 42,1 euros de cada 100 euros presupuestados para pagar las prestaciones públicas. Este fuerte crecimiento, que no se daba desde hace una década, viene ocasionado tanto por la nueva revalorización de la que se beneficiarán más de 9,5 millones de pensionistas como del incremento de las personas que se incorporan al sistema, que además traen una base de cotización más amplia.
Por primera vez en el último lustro los pensionistas han comenzado el año con una subida de las pensiones acorde a la evolución prevista del IPC y superior al 0,25% de los ejercicios anteriores: desde enero sus ingresos aumentan un 1,6% con carácter general, que se eleva al 3% para las prestaciones mínimas y no contributivas. Pero además medio millón de viudas (mayores de 65 años y con rentas bajas) verán cómo sus nóminas se incrementan otro 7% gracias a la subida de cuatro puntos de su base reguladora hasta situarse en el 60%. Además, en febrero recibirán una paga compensatoria con la diferencia entre la revalorización del 1,6% y la inflación media del 1,7% que hubo en 2018.
Pese al aumento del coste para las arcas de la Seguridad Social, el déficit del sistema bajará hasta los 18.650 millones de euros, un 1,84% por debajo del desajuste de «prácticamente 19.000 millones» con los que cerró el ejercicio 2018.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
