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La jueza admite que la alineación de Chumi con el Barcelona fue indebida, pero no la puede sancionar
La jueza de Competición de la Federación Española de Fútbol (RFEF), Carmen Pérez, declaró este miércoles que sí hubo alineación indebida del Barcelona en el partido de ida de octavos de final de la Copa del Rey ante el Levante, aunque no es posible imponer sanción alguna porque la reclamación de éste se hizo fuera de plazo.
«Aunque a dicha alineación indebida correspondería la imposición de las consecuencias previstas en el artículo 76 del Código Disciplinario de la RFEF, la misma no resulta posible en este caso en aplicación de lo ordenado por el TAD a esta Jueza Única de Competición mediante Resolución de 8 de marzo de 2019», indica la resolución hecha pública hoy.
El Levante reclamó en enero la posible alineación indebida de Juan Brandáriz «Chumi» en el partido jugado el día 10 de ese mes en el Ciutat de Valencia (2-1) cuando el futbolista del Barcelona B estaba sancionado por acumulación de amonestaciones.
En el partido de vuelta, jugado el 17 de enero, el Barça ganó 3-0 y accedió a los cuartos de final en los quedó emparejado con el Sevilla.
La jueza indica que debe «atenerse a las limitaciones decididas por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD)» en dicho fallo, en el que éste recordó que si las reclamaciones por alineación indebida se presentan fuera del plazo fijado para ello el resultado del partido quedará convalidado «aún habiéndose producido la misma».
«Esta Jueza Única no podrá desconocer en ningún caso el límite impuesto en el apartado 4 del artículo 26 del Código Disciplinario Federativo, que dispone que en idéntico término (un plazo que precluirá a las 14 horas del segundo día hábil siguiente al del partido de que se trate) precluirán también las reclamaciones por supuestas alineaciones indebidas y, aún habiéndose producido éstas, quedará automáticamente convalidado el resultado del partido si aquellas no se hubieran presentado dentro del referido plazo», señala.
Por esto, la jueza añade que «en ningún caso, por tanto, procederá la imposición de una sanción que altere el resultado del encuentro» y que «debe descartarse, en cumplimiento con lo decidido por la mencionada resolución del TAD, la imposición de la sanción prevista en el apartado primero del artículo 76 del Código disciplinario federativo».
Después de que el Levante reclamase en enero la posible alineación indebida de «Chumi», la jueza de Competición archivó la reclamación del club valenciano por la entrada del recurso fuera de plazo, sin entrar a pronunciarse sobre sí hubo o no alineación indebida por este motivo.
«La reclamación del Levante debe inadmitirse en razón de su extemporaneidad», resolvió la juez, quien recuerda que «el plazo para la presentación de la reclamación habría concluido a las 14 horas del viernes 11 de enero», sostuvo la juez en su primer fallo el 18 de enero.
Después, el día 21, el Comité de Apelación se pronunció igualmente sobre el caso y dos días después el TAD no concedió la suspensión cautelar de la sanción.
No obstante, el 8 de marzo, este tribunal, al resolver el fondo del recurso, lo estimó parcialmemte y ordenó «la retroacción del procedimiento administrativo para que la jueza de Competición incoara el correspondiente expediente y entrara a conocer el fondo de la reclamación planteada por el Levante».
Esta decisión del TAD fue recurrida por el Barcelona ante este propio tribunal, que inadmitió la solicitud del club azulgrana, que el próximo 25 de mayo jugará la final de la Copa contra el Valencia en el Benito Villamarín de Sevilla.
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La figura del entrenador personal: de lujo exclusivo a necesidad real en la vida moderna
Durante años, la idea de contar con un entrenador personal estaba asociada a celebridades, deportistas de élite o, en general, a personas con alto poder adquisitivo. Sin embargo, esa percepción ha cambiado de forma radical en la última década. Hoy, el entrenador personal se ha consolidado como una figura clave para quienes buscan mejorar su salud, optimizar su tiempo y alcanzar objetivos físicos reales y sostenibles.
El auge del fitness, unido a una mayor concienciación sobre la importancia del bienestar, ha transformado el panorama. Cada vez más personas entienden que entrenar no consiste únicamente en “hacer ejercicio”, sino en hacerlo de forma inteligente, adaptada y segura, recurriendo a profesionales como un entrenador personal Bilbao, capaces de diseñar rutinas eficaces y sostenibles en el tiempo.
El usuario moderno busca resultados concretos: perder grasa, ganar masa muscular, mejorar su rendimiento o prevenir lesiones. Y ahí es donde entra en juego el entrenador personal, que aporta planificación, criterio técnico y seguimiento continuo.
Lejos de improvisar, estos profesionales diseñan programas individualizados que tienen en cuenta factores como la edad, el nivel físico, posibles patologías o el estilo de vida del cliente. Esto no solo mejora los resultados, sino que reduce considerablemente el riesgo de lesiones.
La personalización como valor diferencial
En un mundo saturado de información —y desinformación—, la figura del entrenador personal actúa como filtro. No todo lo que circula en redes sociales funciona para todo el mundo, y aplicar rutinas sin criterio puede ser incluso contraproducente.
Un buen entrenador personal no solo diseña entrenamientos. También educa. Enseña técnica, corrige errores, adapta cargas y ayuda a entender el porqué de cada ejercicio. Esta capacidad de personalización es, probablemente, su mayor valor.
Además, la relación directa con el cliente permite ajustar el plan en tiempo real. Si algo no funciona, se modifica. Si el progreso se estanca, se replantea la estrategia.
Más allá del físico: impacto en la salud y el bienestar
Aunque muchas personas recurren a un entrenador personal con objetivos estéticos, los beneficios van mucho más allá del aspecto físico. El entrenamiento supervisado tiene un impacto directo en múltiples áreas de la salud.
Trabajar con un profesional cualificado ayuda a entrenar de forma segura y eficiente, reduciendo el riesgo de lesiones y mejorando la adherencia al ejercicio, uno de los factores clave para obtener resultados reales a largo plazo.
A esto se suma un factor fundamental: la constancia. El entrenador actúa como elemento motivador y de compromiso, algo que muchas personas necesitan para no abandonar.
Entrenador personal vs. entrenamiento autodidacta
Con la cantidad de contenido gratuito disponible, es lógico preguntarse si merece la pena invertir en un entrenador personal. La realidad es que, para la mayoría, entrenar sin guía implica errores, estancamiento o incluso abandono.
El entrenamiento autodidacta puede funcionar en perfiles muy concretos, pero el entrenador personal optimiza el proceso: reduce el margen de error, acelera los resultados y aporta seguridad.
No se trata solo de entrenar más, sino de entrenar mejor.
La evolución del sector: hacia un servicio más accesible
Otro factor clave en el crecimiento del entrenamiento personal es la diversificación de servicios. Hoy no se limita a sesiones en gimnasio: existen entrenamientos a domicilio, al aire libre, online o en formato híbrido.
Esta evolución ha hecho que el servicio sea cada vez más accesible. De hecho, el entrenamiento personal se ha convertido en una de las opciones más demandadas dentro del sector fitness, consolidándose como una tendencia estable en España.
Cómo elegir un buen entrenador personal
No todos los entrenadores son iguales, y elegir bien es clave. Algunos aspectos importantes a valorar son:
- Formación y certificaciones oficiales
- Experiencia demostrable
- Capacidad de adaptación
- Comunicación clara
- Metodología estructurada
También conviene desconfiar de promesas irreales. Los resultados sostenibles requieren tiempo, constancia y un plan bien diseñado.
Una inversión en salud a largo plazo
Contratar un entrenador personal no es un gasto, sino una inversión en salud y calidad de vida. Mejorar la condición física, reducir molestias o ganar energía tiene un impacto directo en el día a día.
En una sociedad cada vez más sedentaria, contar con un profesional que guíe el proceso puede marcar una diferencia enorme. Todo apunta a que esta figura seguirá ganando importancia en los próximos años.
Porque, al final, cuidar el cuerpo ya no es una opción: es una necesidad.
