Las pensiones - ALERTA NACIONAL
Connect with us

Economía

Las pensiones

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Por Jaime Caneiro. En la encuesta que el CIS publicó en marzo del año pasado, las pensiones alcanzaron cotas récord entre las preocupaciones de los españoles. Un asunto que rara vez había estado presente como un problema para más del 4% de la población había escalado entonces al 15,5%, situándose sólo por detrás del paro, la corrupción, los políticos y los problemas de índole económica en general.

Tras años de continuas advertencias sobre la delicada situación del sistema, el consumo acelerado del denominado Fondo de Reserva de la Seguridad Social venía a subrayar los riesgos que se cernían sobre el futuro de las pensiones, al tiempo que la creciente contestación social ponía en entredicho la disposición del Gobierno a mantener en pie los ajustes aprobados unos años antes, en plena crisis de la deuda.

Pero la última edición de esta encuesta, que data del pasado mes de septiembre, muestra en cambio una menor preocupación: sólo un 9,4% de los españoles cita las pensiones entre los tres principales problemas del país, muy por detrás de cuestiones como la inmigración, la sanidad, la calidad del empleo o los problemas de índole social.

Sólo un 9,4% de los españoles sitúa las pensiones entre los tres primeros problemas del país

Puede entenderse que el de las pensiones haya dejado de ser un asunto tan inquietante para los españoles. Al fin y al cabo, la amenaza de ajustes que se cernía sobre el sistema desde hace años parece haberse desvanecido en los últimos tiempos e, incluso, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se anima a anunciar estos días, en plena precampaña electoral, su disposición a revalorizar estos pagos conforme al IPC, una opción que hace apenas unos años parecía desterrada, por su elevado coste.

Y, sin embargo, nada parece indicar que la situación sea hoy menos acuciante. Al contrario, la ‘hucha’ de las pensiones ha seguido menguando hasta la extenuación (va camino de cerrar el año en apenas 2.000 millones de euros, según publicaba este viernes Expansión) mientras el agujero del sistema sigue creciendo hasta generar un déficit en el entorno de los 19.000 millones de euros al año. Entre 2011 y 2018, se ha acumulado un déficit de unos 103.000 millones, según datos de BBVA Research.

El Banco de España advierte: ligar las pensiones al IPC amenaza a la Seguridad Social

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, ha pedido este martes «reformas de calado» para garantizar la viabilidad social y financiera del sistema público. En este contexto, el hecho de vincular de nuevo estos pagos al IPC, tal y como ha prometido Sánchez, supondría (tomando como referencia la previsión de inflación del 1,1% estimada por el Banco de España) sólo en 2020 un aumento del gasto de unos 1.500 millones de euros, unos 1.150 millones más que si se aplicara la revalorización del 0,25% que prescribe la ley, según estima Enrique Devesa, profesor de la Universidad de Valencia.

Pero, además, una medida de este tipo no tiene efectos limitados a un año, sino que se consolida y extiende sus efectos hacia el futuro. Así, con una mirada a más largo plazo, el Banco de España advertía recientemente de que vincular de nuevo las pensiones al IPC supondrá un aumento del gasto de hasta dos puntos del PIB hasta 2030 y de más de tres puntos en 2050.

Porque lo cierto es que la gran amenaza aguarda a la vuelta de la esquina. «El mes pasado se alcanzó un nuevo récord en el gasto en pensiones, casi 10.000 millones. Y aún está por llegar la generación del baby boom, que empezará a jubilarse a partir de 2021. Lo que viene es un problema muy gordo», advierte Pérez.

El envejecimiento de la población española es una realidad de sobra conocida y con notables implicaciones para la economía nacional. Este proceso viene de lejos y se prevé que alcanzará su punto álgido en los próximos lustros, con la llegada a la edad de jubilación de las personas nacidas entre 1958, cuando el número de nacimientos rebasa por primera vez los 650.000 al año y hasta 1978, cuando se inicia un declive acelerado de la natalidad. En esas dos décadas, el número de nacidos en España fue casi un 50% superior al de las dos siguientes.

Es a partir de 2023 cuando, a priori, se iniciará la jubilación masiva de estas generaciones. De este modo, el INE proyecta que entre 2018 y 2033 el número de personas con edades a partir de 65 años se elevará en 3,3 millones, hasta superar con creces los 12 millones, una cuarta parte del total. En 2050, la cifra rondará los 15 millones y representará hasta un tercio de la población de España.

Un problema político

Todas estas cifras hablar de un problema que no parece reflejarse en la actitud de los políticos españoles.

El anuncio de Pedro Sánchez ha despertado las críticas de buena parte de la oposición, pero más por el uso electoral de las pensiones que por el fondo. De hecho, en los últimos tiempos parece haberse generado cierto consenso en torno a la conveniencia de ajustar estos pagos al incremento del coste de la vida. Incluso el PP, que promovió las últimas reformas que desligaban la evolución de las pensiones del IPC, fue el primero en revertir una medida que ha contado con una elevada contestación social.

Y lo cierto es que ligar las pensiones al coste de la vida no es, ni mucho menos, una particularidad española, sino una práctica habitual en los países de nuestro entorno, según explica el director asociado de AFI José Antonio Herce.

El problema, señala, es que las pensiones en España son más «generosas». Así lo sugieren los datos referidos a la tasa de sustitución (el porcentaje del último salario que cubre la pensión inicial): en España alcanza el 78,7%, una cifra sin parangón en la Unión Europea, donde la media apenas se sitúa en el 46,3%.

Teniendo en cuenta esto, son muchos los análisis que han abogado por alternativas para contener el agujero de la Seguridad Social sin afectar de forma significativa a la capacidad adquisitiva de los mayores. A inicios de 2019, la Airef publicó su valoración sobre la sostenibilidad de la Seguridad Social.

En su opinión, una profundización en las reformas paramétricas de 2011, permitiría mantener ligada la revalorización de las pensiones al IPC, manteniendo así casi sin merma la suficiencia (su adecuación a las necesidades de los jubilados) de estos pagos, sin un impacto muy significativo sobre la deuda del sistema.

En la práctica, esto significaría hacer un esfuerzo para que la edad efectiva de jubilación de los españoles se aproxime a la legal (frente a la brecha de 2,5 años que se estima a partir de 2027) y que se amplíe el periodo de cálculo de la pensión a, al menos, 35 años de carrera laboral, desde los 25 actuales.

La edad de jubilación no tiene sentido

A diferencia de los yogures, la vida laboral no tiene por qué llevar de serie una fecha de caducidad. La idea de que la jubilación no sea un final prefijado.

También Herce aboga por un mayor esfuerzo en el retraso de la edad de jubilación, ya que la normativa actual cuenta con «demasiadas excepciones que le restan potencial». En su opinión, habría que acelerar el proceso de alargamiento de la vida laboral a unos 3 o 4 meses por año y llevarla más allá de los 67 años, para ajustarla a la esperanza de vida.

Y es que un estudio de Fedea asegura que un contribuyente que haya trabajado durante 37 años, habría generado las cotizaciones suficientes para pagar su pensión un máximo de 16 años, lo que contrasta con una esperanza de vida actual a partir de los 65 años de 21.

«Por supuesto, hay distintas variables que puedes ir ajustando por un lado o por otro. El problema es que nadie quiere jubilarse más tarde, nadie quiere pensiones más bajas ni que pierdan poder adquisitivo», apunta Devesa.

¿Una solución impuesta?

Lo que parece evidente es que el sistema necesita remiendos y que «las soluciones las tienen escritas los técnicos de la Seguridad Social. Lo que falta es voluntad política para aplicarlas», sostiene Jesús Pérez. Esa solución difícilmente puede pasar -al menos, en exclusiva- por un incremento de los impuestos y precisará sí o sí de medidas de difícil aceptación social como el incremento de la edad de jubilación o, presumiblemente, un ajuste de los pagos.

Porque, tal y como advertía hace unos meses la presidenta de la asociación patronal Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), Pilar González de Frutos, «para tener pensiones españolas, necesitamos crecer a tasas chinas».

También Devesa se refiere a esto argumentando que, «si no hubiera ninguna crisis, creciéramos siempre al 3% y la deuda siguiera tan barata como ahora no habría ningún problema. Pero es obvio que esto no va a ser así y cuando llegue una crisis, que no tiene por qué ser tan fuerte como la última, habrá dificultades».

Los expertos sugieren que ante una crisis los mercados o la Unión Europea pueden acabar exigiendo ajustes severos.

Con el consenso político una vez más resquebrajado por intereses electoralistas, las esperanzas de un acuerdo ambicioso, en el marco del Pacto de Toledo, que ponga remedio al agujero del sistema de pensiones son cada vez más reducidas y la posibilidad de una solución impuesta aparece hoy más presente que nunca antes.

«Probablemente hemos perdido una oportunidad estos años. Han pasado los mejores años del ciclo y no hemos arreglado nada», comenta Devesa, quien sostiene que «hace unos años se veía un recorte de las pensiones como una posibilidad muy remota, pero cada vez parece más cercana».

Una visión con la que coincide Jesús Pérez, para quien resulta probable que la solución al déficit de las pensiones venga impuesta por Europa o por los mercados. «En la última reforma, el ajuste fue a una revalorización del 0,25%. En la próxima no se puede descartar que sea un recorte severo, como hemos visto estos años en Grecia o Portugal».

Un escenario poco alentador que sin embargo no parece calar entre los políticos españoles ni en la sociedad.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Economía

El sector químico español como fuerza estratégica

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

España es, hoy por hoy, una gran potencia mundial en muchos aspectos, aunque intereses espúreos traten de hacérnoslo olvidar. La posición lograda a nivel europeo y mundial por muchas empresas nacidas en España es, muchas veces, escondida de forma vergonzante por ridículos sentimientos contra la actividad industrial, que parece hoy, más que nunca, vilipendiada y atacada desde todos los frentes, siendo el más peligroso sin duda el frente político actual.

Producción química española

Grandes empresas químicas situadas a lo largo y ancho de nuestra geografía muestran un perfecto exponente de la capacidad de superación y desarrollo de nuestra industria, a la par que exhiben su altísimo nivel de productividad en constante evolución y mejora.

Sector de importancia estratégica

No podemos consentir que las industrias que conforman el sostén económico del suelo empresarial de nuestra Patria acaben siendo desmanteladas o fagocitadas por grandes transnacionales que solo buscan su vaciamiento para cumplir con oscuros planes mundialistas de concentración industrial y destrucción de infraestructuras en países no considerados “adecuados” para generar tejido industrial.

Queremos fijar nuestra atención hoy en el sector químico español, el séptimo más productivo a nivel mundial, con una enorme experiencia desde hace muchos años y con empresas que llevan la bandera de la innovación y la mejora industrial como elementos básicos que explican su expansión.

Expansión internacional

No son pocas, además, las que han conseguido un lanzamiento internacional en base a su capacidad de respuesta y liderazgo, comenzando por Portugal y continuando por el resto de los países de la Unión Europea.

Dentro del gran abanico de empresas existentes en nuestro país que se dedican al sector químico, compitiendo con las anteriormente citadas multinacionales, podemos asegurar que la gran mayoría se sitúan en primera línea de competencia y productividad.

El sector químico español cubre un amplio espectro de producción e investigación dentro del gran abanico de subsectores, tanto a nivel productivo como de desarrollo. Hay presencia nacional en todos ellos: desde los disolventes hasta los derivados del petróleo y los plásticos, empresas nacionales compiten todos los días con las multinacionales del ramo que igualmente todas o casi todas sitúan importantes subsidiarias o plantas de producción en nuestro país.

Producción de amplio espectro

Cualquier producto químico que nuestra industria o la industria europea pueda necesitar, nuestras empresas están preparadas para servirlo en un máximo de 48 horas desde que se lanza el pedido. Con unos catálogos de productos que nada tienen que envidiar a las mayores potencias productoras del mundo, España está, hoy, en la vanguardia de la producción química de acetonas, esteres y toda una larguísima gama de productos químicos de alta tecnología y de alta demanda para cualquiera que sea el sector que los solicite: la capacidad de producción química de productos tan específicos y diferentes entre sí como el Acetato de metilo, el Acetato de propilo –muy usado en la industria del perfume- o la conocidísima Dimetil Cetona –la acetona de toda la vida- tan imprescindible en las tecnologías de los disolventes están presentes en las cadenas de producción.

Ecología, producción y eficiencia

Por último, no podemos dejar de nombrar el extraordinario esfuerzo que nuestra industria química ha realizado por adaptarse a los tiempos y poner en marcha planes de producción y protección ecológicas así como de protección laboral y cuidado del medio ambiente, siendo ingentes las cantidades de dinero invertidas por la industria en los últimos tiempos.

Por todo ello, es imprescindible recordar a los poderes públicos que una política estable de apoyo a la industria es imprescindible para mantener el buen ritmo del crecimiento y del empleo, así como la preeminencia de España en un terreno en el que la producción se puede considerar, a niveles estratégicos, como primordial.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Economía

Ultras ecologistas vandalizan la tienda de Zara en la Gran Vía

Published

on

Los ultras durante la protesta - TWITTER
Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Una treintena de ultras del movimiento internacional Extinción Rebelión han ocupado y vandalizado la tienda de Zara en la Gran Vía como señal de protesta por el impacto medioambiental de la industria de la moda. Los protestantes, procedentes de más de 20 países, se han pegado al lado de los carteles que anuncian el compromiso de la marca con la COP25 y han instalado carteles que denuncia que la industria de la moda rápida (‘fast fashion’), que apuesta por la proliferación de temporadas y prendas de corta vida útil, es el segundo sector de actividad más contaminante del planeta.

Los activistas enarbolaron una pancarta que rezaba «Palabras verdes, verdades tóxicas» para resaltar cómo las empresas están utilizando estrategias de ‘lavado verde’ ante la emergencia climática y ecológica.

Según Extinción Rebelión, actualmente la industria de la moda utiliza el 20% de los recursos del agua y emite un 10% de CO2 a nivel mundial. Los consumidores están tomando conciencia de esta realidad y piden cada vez más responsabilidades a los principales actores del sector.

En su intervención ante la última junta de accionistas, Pablo Isla, el presidente de la matriz de Zara, el grupo Inditex, adelantó a los accionistas diversos objetivos que la compañía se ha marcado entre los años 2019 y 2025, que persiguen conseguir un ciclo de sostenibilidad global, según informa EP.

Según resalta Credit Suisse en su último informe sobre Inditex, la compañía ha sido pionera en muchos aspectos de inversión sostenible (ESG), concretamente en la elaboración de informes y en el trabajo con una gran variedad de ONGs.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Economía

Comienza la cuenta atrás: el dinero para gasto público de España se agotará en cinco días

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

España no llega a final de mes. Según el estudio elaborado por el Institut Économique Molinari en colaboración con el Instituto de Estudios Económicos (IEE), los recursos para el gasto público se agotarán el próximo 9 de diciembre, que es el conocido como el ‘día de la deuda’. Es decir, que se agotan los ingresos para cubrir unos gastos que se habrán de abordar mediante la generación de deuda.

De hecho, dentro de la Unión Europea, España es el tercer país que antes tiene que afrontar esta situación, solo por detrás de Chipre y Rumanía, países que ya agotaron sus recursos. De esta manera, nuestras Administraciones Públicas se tienen que endeudar unos 22 días para poder abordar los gastos del año que restan y que no se han podido cubrir con recaudación corriente, una cifra que está muy por encima de la medida europea, que es de seis días, según datos de 2018. Se trata de una situación que agrava la deuda pública y el déficit del país, algo que preocupa, y mucho, a los responsables del IEE.

Asimismo, a falta de conocer si finalmente se formará un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, ya se empiezan a barruntar el impacto de sus planes económicos. De hecho, en el ‘think tank’ de la CEOE, han admitido su “preocupación” por una reforma fiscal que, con los detalles que se han dado a conocer, puede impactar negativamente sobre el PIB español.
Temor a las subidas

Y es que, según el estudio que ha presentado el IEE en la mañana de este miércoles, por cada punto que sube la presión fiscal el crecimiento económico se resiente un punto. El impacto negativo es mayor precisamente por los impuestos que quiere subir y armonizar el potencial Gobierno progresista: el impuesto sobre Sociedades y los tributos a Sucesiones, Donaciones y Patrimonio. En cambio, según ha explicado Gregorio Izquierdo, director general del IEE, los impuestos indirectos son los que menos impacto tienen.

De hecho, tanto Izquierdo como Íñigo Fernández de Mesa, presidente del IEE, han considerado que las futuras medidas del marco económico deben pasar por una mayor eficiencia del gasto público y no por un incremento de los impuestos. En este sentido, su estudio alerta de que, a largo plazo, un incremento tributario tiene un efecto negativo algo inferior al 0,5% en el primer año y acumulado del 2% a los cuatro años. Este impacto es todavía mayor en el caso de la inversión privada.

Es a través de una mayor eficiencia del gasto público como plantean atacar la deuda. Y es que según el estudio del IEE, el que España tenga una deuda por encima del 90% del PIB (ahora mismo está en el 97,7) hace que pierda por los gastos y la desincentivación a la inversión que produce esta situación entre uno y dos puntos de crecimiento económico a largo plazo. “La deuda pública compromete al crecimiento”, ha insistido Izquierdo, quien ha alertado que se acaba el margen de la “estabilización fiscal. El velo de la política monetaria ha anestesiado a los estados”.

(El Economista)


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading
Advertisement
Advertisement
Advertisement

Copyright © 2019 all rights reserved alertanacional.es

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!
ArabicBulgarianChinese (Simplified)DanishEnglishFinnishFrenchGermanGreekItalianNorwegianPortugueseRomanianRussianSpanishTurkish
A %d blogueros les gusta esto: