Sociedad
MIEDO y ASCO en el PP de Madrid: Ayuso ofrece 8000€ en ayudas para contratar transexuales. VOX debe ACTUAR
El asunto ha estado a punto de ser tomado por ALERTA NACIONAL como un bulo, una intoxicación de las tantas que surgen para machacar a esa «derechita cobarde» que, inexplicablemente, tanto miedo mete a los cobardes de la izquierda madrileña.
Y posiblemente hubiera sido otro papel de esos que acaban en la papelera, tras un encogimiento de hombros. Pero ya no.
El «arresto domiciliario» al que hemos sido sometidos por las autoridades y la humillación posterior con la obligación de portar «bozal» cuando precisamente son los políticos de todo orden y color los que deberían ser embozados y encerrados, nos ha quitado la poquita inocencia que nos quedaba, y nos ha hecho más cínicos de lo que ya éramos.
Que no era poco.
En fin. El asco y la ignominia parecen destinados a gobernar nuestras vidas y a infiltrarse, como un moho maloliente, en todas las vertientes de nuestras vidas. Privadas hasta hace bien poco. Pero ya no.
Y cuando creemos que una política joven, decidida y con aparentes redaños está gobernando esa impostura burocrática artificial, ese artefacto llamado «Comunidad de Madrid» la realidad aparece y nos calza una… bofetada tremenda que nos hace ver pequeñas chispitas de luz en medio de los más oscuro de la noche estalinista y morada de unos pequeños y zarrapastrosos seres que tienen por objetivo eliminar, destruir, aniquilar las bases de la cultura occidental, la familia, la verguenza, las formas de vida y el fondo más íntimo que nos separa de los animales que ellos son.
Y es entonces cuando el progresismo latente de Ayuso, de Feijóo ¡De tantos! cual semental experimentado, alza las patas delanteras para que, cual mamporrero avezado, el PP ejerza su guía y dirección para que aquello que naturalmente tiene difícil su acomodo, sea aceptado por la naturaleza -drogada, embobada, idiotizada, cretina y totalmente enajenada- de la ciudadanía. Y ciertamente, debemos reconocerle a Ayuso que consigue llevar adelante la coyunda del semental con el Pueblo Pasmado: con tan buen hacer que, en el colmo de la vergüenza, será el pueblo y no el semental quien acabe dando las gracias por ser preñado para engendrar el monstruo del Juicio Final.
¿Creen que exagero? Ni una maldita coma exagero, señoras y señores. Toda esta literatura no es sino la forma que he elegido para informarles que el Gobierno de Ayuso, con los apoyos de C’s -seguro que en este caso con enorme entusiasmo e incluso aquiescencia de Aguado, y no sabemos si VOX se ha enterado ya o somos los primeros en hacérselo saber- está ofreciendo a empresarios, empresas y todos aquellos autónomos que contraten a su primer empleado, una serie de ayudas que se desgranan de la siguiente forma y manera:
7.500 € cada contrato indefinido inicial a tiempo completo realizado a los siguientes colectivos:
-
- Personas mayores de 45 años inscritas como personas desempleadas demandantes de empleo con, al menos, 360 días en los 540 días anteriores.
- Personas desempleadas de larga duración con 24 meses o más en desempleo.
Las cuantías anteriores se incrementarán en 500 € más cuando la persona contratada sea una mujer o pertenezca al colectivo de personas trans.
¿Y los hombres con familia e hijos a cargo? ¿Y las familias numerosas? ¿y las familias con hijos minusválidos? ¿Y a los solteros que estén viviendo a costa de la jubilación de sus padres? ¿A ESOS NO? No. A esos no. Pero a un transexual, al que además somos los «normales» los que le hemos pagado la operación de cambio de sexo (mientras nuestros hijos carecen de dentista y nuestros ancianos deben pagarse las medicinas) ve recompensada su trastorno hormonal con hasta 8000 euros, que en condiciones particulares puede llegar a la desopilante cifra de 10000 euros. Casi nada. Pregunten a una ama de casa lo que haría con 10000 euros. Si tienen valor, claro.
Verguenza. Asco. Horror. Náusea.
El PP es el Partido Podrido. El partido de la náusea. El partido mentiroso, ladrón, perjuro.
Solo queda saber -y por Dios que esperamos una reacción- lo que hará VOX en el Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Señores de VOX: NO TARDEN.
(PULSEN SOBRE LAS IMÁGENES)
PD: Este artículo se fundamenta en las publicaciones web oficiales de la Comunidad Autónoma de Madrid según se reflejan en las siguientes páginas web, cuyas URL son:
- https://www.comunidad.madrid/servicios/empleo/ayudas-e-incentivos-empleo
- https://www.comunidad.madrid/noticias/2018/07/10/incrementamos-ayudas-fomentar-contratacion-indefinida-8000-euros
Publicamos esta información para evitar la tentación de empresas como NEWTRAL y otros «fact-checkers» nos acusen de mentir como bellacos y señalen nuestra información como incierta. Gracias Ana Pastor.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.


