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Internacional

¡Nerviosismo! Por José Antonio Ruiz de la Hermosa

Redacción

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Con admiraciones o con interrogantes, casi da igual cómo llevemos adelante el titular del artículo. ¿Por qué?, pues la respuesta es sencilla. Hemos entrado en una deriva en la que la sucesión de noticias, unas verdaderas, otras inventadas es tan rápida que hemos perdido la perspectiva para analizarla. Lo que esta mañana era noticia, ahora es historia de la más rancia. Ahora bien, ¿hasta qué punto son noticias? Y ¿hasta qué punto son imágenes ficticias? He ahí el problema…

Cuando escribo este artículo, todavía no se conocen los resultados de las elecciones italianas. Ya que entra en máquinas, como se decía antes en las redacciones de los periódicos de papel. Hoy apenas si eso sucede y las máquinas son la edición digital y la publicación de lo dicho, de lo escrito en realidad, en las redes de internet. Y volviendo a Italia, no sabemos quién es el ganador, aunque las encuestas envenenadas y las predicciones ya nos han dicho quién va a ganar. Pero, mi pregunta es: ¿Importa?

Los medios de comunicación ya han salpicado con todo tipo de insultos, falsedades e ignominias a los candidatos de lo que ellos llaman ultra-derecha. Yo personalmente no sé qué es la ultra-derecha y tengo muchos años a mi espalda. La realidad es que los que aseveran dicho calificativo, tampoco lo saben, simplemente o siguen las directrices de la voz de su amo, o se apuntan a la corriente de movilización que creen que les va a llevar al nirvana de la “pasta gansa” que lloverá en sus bolsillos desde las manos de los poderosos, aunque quizás sean simplemente migajas o nada.

Este domingo y mientras en Italia se celebran esas elecciones escaparate, en las que ponemos como ejemplo un sistema como el bipartidismo español o el multipartidismo italiano ven sus vergüenzas, no ofreciendo más solución que el que pederastas, ladrones de guante blanco o esclavos del poder financiero obtengan escaño, se vilipendia a quien posiblemente cambie el rumbo, eso sí sin grandes tirones en el timón de una democracia moribunda como son las de cualquier país europeo. Ya ahí es donde debemos abrir el melón.

No hay gran diferencia entre la podredumbre de Italia y la de aquí. Allí, simplemente, el pueblo le dio la espalda a los políticos hace muchísimos años, y procura ignorarlos y sobre todo sobrevivir a sus rocambolescos, pérfidos y maquiavélicos dictados. Solo pensados para que los integrantes, sus amigos y los mentores de los “67 desgobiernos”, que en tan solo 71 años hayan existido, se hayan llenado los bolsillos y los de todo aquel corruptible o corrompido. Una democracia surgida de la “invasión aliada” en la Segunda Guerra Mundial y que, si lo fue, es por la gracia de la “camorra” comprada, dice perfectamente que se entiende por democracia en la antigua Roma republicana.

Nuestro caso, más reciente, es el de los que ocupan el poder, cuando muere un Jefe del Estado que, elegido en una guerra civil, consigue levantar un país destruido en medio de una guerra mundial, un bloqueo internacional y la animadversión de quien representa a la más espermática masonería internacional. Ciertamente desde 1937 a 1975 se pasó de la destrucción a ser la octava potencia económica mundial, algo fenomenal, para quien estando en el poder y una vez eliminado a bombazo limpio quién podría impedir el regreso al pasado, pacto con la entrada en la moqueta, el evitar salir de ella. El medio, era repartirse el pastel y las migajas, expoliando a una Nación, que pasó de la octava a la treinta y seis en su potencia económica, pero que, a base de maquiavélicos pactos con terroristas y representantes de la destrucción de Europa, están destruyendo a España.

Nos encontramos con que lo mediático desprestigia a alguien y “alguienes” que todavía no han tocado poder, como Meloni, mientras en España esos mediáticos atacan fulgurantemente a desde dentro y desde fuera a quien representa una nueva opción, a la que por cierto se le acusa de cosas que todavía no ha podido hacer, pero que, si es culpable de no plantarse más dura en su devenir, lo que facilitaría echar fuera de sus filas, a quien desde dentro está destruyendo sus opciones. Personalmente soy testigo en una rueda de prensa, del lunes pasado, como antes de empezar el pseudoperiodista de un medio de derechas, pactaba con las chiquitas de la ultra-izquierda y el amarillismo más cutre: como acorralar a la portavoz de aquesta formación política. Todo en aras de aprovechar a una tránsfuga, a la que simplemente le habían fallado sus cálculos de encumbramiento.

Por desgracia, estamos viendo cómo los medios de comunicación se han convertido en medios de desinformación, y no solo en lo interno, sino también en lo internacional. Participaba este domingo en un medio televisivo de los que los servidores de Satán dicen que el contrario es de Satán, y hablábamos varios comentaristas políticos, militares y económicos, sobre los montajes tipo “primavera rosa” para desprestigiar a las autoridades del país al que le había tocado el turno de ser los malos de esta película. Y mientras en los telecircos se veían imágenes sesgadas, veíamos allí, las imágenes que se habían eliminado por lo sicarios de los lobbys de Wall Street. Verdaderamente patético. Aunque lo preocupante era lo que un comentarista, muy alejado de mis posturas políticas y más cercano a las que denunció, achacaba al “nerviosismo” de los suyos, quienes ven cada día más difícil ganarle la guerra a los que no quieren ser esclavos del tipo “1984”.

Por desgracia, lo que ha pasado en Italia este domingo, marcará lo que van a pisar el acelerador Vanguard o Black Rock o Bill Gates y sus amigos de la Internacional de la que hablaba el Jefe del Estado Español en sus discursos. ¿Nerviosismo?, puede, pero ellos tienen la sartén por el mango, ¿lograran quitársela y darles con ella una buena tunda? Lo sabremos bien porque seremos libres, bien porque volveremos a 1984. Y ahí lo dejo…

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Internacional

Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia

Redacción

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La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.

Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.

La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.

Una marcha para que Louis sea “el último”

La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.

Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.

 

La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos

La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.

La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.

Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia

Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.

Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.

“Creen que son intocables”

La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.

El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.

Un crimen que golpea el debate político francés

La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.

La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

 

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