Errejón (mortus est qui non garreat)
¡Qué pena, madre! Qué pena que el sainete de las tres comidas –y suponemos que de las tres bebidas o chupitos- y de la interpretación podemita de la Historia, tan pedagógica cómo era, olvidadiza y revolucionaria, se haya empañado tan pronto y toque a su fin, justo cuando empezábamos a vislumbrar el pour quoi queríamos … Leer más