España
¿Por qué permite España que Marruecos y Argelia la invadan y amplíen sus aguas jurisdiccionales?
Ismael Báez.- España sufre el ataque diario de potencias extranjeras, de las que se autoproclaman “amigas”, contra la inviolabilidad de nuestras fronteras. Aunque debo aclarar que la culpa de todo esto y de lo que se avecina es nuestra, solo y exclusivamente nuestra. Hemos dejado nuestra Patria en manos de unos gualdrapas y garepas, que ya decían y siguen diciendo públicamente que su objetivo era y es la destrucción de España. Aunque algunos recordarán a uno de los próceres del socialismo carpetovetónico, un tal Alfonso Guerra, cuando decía que «España necesita una mano de socialismo y después no la reconocerá ni la madre que la parió». Por tanto, de aquellos barros, estos lodos socialcomunistas.
Desde el inicio de la democracia, España sufre unos gobiernos transformados en agencias de colocación de amigos, familiares y compañeros de partido. Esa tropa formada por garepas, cachimbas, barbitas, coletas, tatuados, pircinados, y rastados, la mayoría indigentes intelectuales, ha buscado y hallado despachos, sueldos millonarios, coches oficiales, escoltas, socaliñas, mamandurrias, canonjías, una Dirección General por aquí o un Secretariado General por allá, mientras la chusma que no llega a fin de mes le aplaude hasta con las orejas, lo que demuestra que sarna con gusto no pica. ¿Se habrán dado cuenta los estafados participantes en las movilizaciones del 15M que al final la sociedad que pensaban cambiar es la misma ciénaga de siempre, salvo por el detalle de que Pablo Iglesias, Irene Montero y Alberto Garzón se hayan hecho millonarios y ejerzan hoy de lo que entonces reprobaban.
¿Recuerdan aquella criatura socialista que trepando entre familias, llamo a su padre y le dijo: “Papá, ya soy ministra?» Zapatero la colocó en la ONU y el PP del maricomplejines de Rajoy la confirmó en el cargo y allí sigue. Lo mismo pasa hoy con la tropa que invade ministerios, secretarías y direcciones generales. A pocos de ellos se les conoce otro oficio que vivir de lo público. Galdós escribiría hoy un nuevo Episodio Nacional y si me apuran, se iría de copas a Chicote, escuchando aquello del maestro Agustín Lara: “Cuando llegues a Madrid, chulona mía voy a hacerte emperatriz de Lavapies; y alfombrarte con claveles la Gran Vía, y a bañarte con vinillo de Jerez».
Hechos los apuntes anteriores para situarnos en el contexto de una España mucho peor aquella que lamentaba Francisco de Quevedo (Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes ya desmoronados de la carrera de la edad cansados por quien caduca ya su valentía…), apuntar que la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros. Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales con vistas a determinar el resultado de la guerra.
Cuando líderes socialcomunistas se despachan con manifestaciones como: “No vamos a entrar en conflicto con Marruecos, por más o menos 100.000 españoles de Ceuta y Melilla», y el Gobierno no responde, nos están diciendo claramente que si Ceuta y Melilla no valen nada, tampoco vale mucho más para ellos el resto de España.
Si un solo español es atacado por un país extranjero, España debe actuar. Por si alguno de ustedes lo desconoce, entre los límites fronterizos existe una franja de terreno denominada “tierra de nadie”, que en el caso de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, está ocupada por Marruecos desde hace años y ningún gobierno español ha dicho nada ni ha obligado a Marruecos a que la abandone. Todo lo contrario, los sucesivos gobiernos de España llevan años y años bajándose los pantalones ante la costumbre marroquí de los hechos consumados. Qué seriedad internacional puede tener una nación que no defiende sus fronteras y tampoco a sus habitantes.
Ahora, nos llegan noticias de que no solo Marruecos y Bruselas se ríen de España, también lo hace Argelia, que desde hace dos años ya había ampliado sus aguas jurisdiccionales invadiendo Ibiza, Formentera y Cabrera. Lo maravilloso del tema es que nos enteramos dos años después y que el Gobierno desconocía esta situación, dejando claro que para producir necesitas autorización de quienes no producen nada. Cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra tí; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.
Las fronteras marítimas, para el gobierno socialcomunista, al parecer tienen doble rasero. Por un lado defiende el derecho de Marruecos a delimitar por ley sus aguas, por lo que ha invadido y ocupado las Islas Canarias, y al mismo tiempo rechaza la decisión unilateral adoptada por Argelia porque afecta al mar de las Baleares. Apenas unas horas después de defender ante el pleno del Congreso que Marruecos está en su legítimo derecho de delimitar por ley sus espacios marítimos, aunque invadan las Islas Canarias, la ministra de Exteriores, una tal Arancha González Laya, rechazó la decisión de Argelia.
La reacción del Gobierno de España ante los conflictos de soberanía marítima surgidos en el plazo de pocas semanas con los dos países africanos está siendo diametralmente opuesta: comprensión y tolerancia con el proceso de actos consumados abierto por Marruecos y respuesta firme de no aceptación ante el decreto aprobado por Argelia. Lo que deja muy claro que a los socialcomunistas les trae al fresco la suerte que corra Canarias y los canarios, como tampoco Ceuta y Melilla.
¿Estamos ante unos nuevos Perejiles? Lo que hay son intereses económicos. La democracia españolas siempre ha cifrado la dignidad nacional en términos económicos. El asunto es muy grave, ya que afecta al sector pesquero y detrás de esa ampliación de las aguas podría esconderse la activación de proyectos petrolíferos ya descartados o a punto de ser descartados definitivamente por el Gobierno español. Hay una maraña de intereses. No podemos estar tranquilos ni dejarnos avasallar así porque corremos peligro.
Primero Marruecos en aguas de Canarias y ahora Argelia en Baleares. Con Pedro Sánchez en la Moncloa y su Gobierno socialcomunista, tendremos suerte si en dos años no nos ha invadido Andorra. Le recuerdo a los mallorquines que la frontera de Argelia ha quedado a 52 km de Palma de Mallorca. Ningún insulto a nuestra soberanía debe permanecer sin respuesta. Se están burlando de España. Primero con Marruecos invadiendo Canarias y ahora con Argelia en Baleares. Somos el hazmerreír de Europa.
Argelia invadió Baleares en abril de 2018, cuando gobernaba el PP, y se enteran ahora. Este gobierno es que no se entera de nada. En un país que tuviera Ejército y dignidad nacional, se exigiría al Gobierno la adopción de medidas que corrigiesen el agravio. Y la dimisión de la ministra de Exteriores, pero no pasa nada ni dimite nadie. Patético también el papelón de un Ejército por el que ya hace tiempo que dejamos de sentir respeto. Sus mandos pronuncian inflamados discursos patrióticos mientras miran para otro lado cuando países vecinos invaden nuestras fronteras. Todo por la pasta.
Lo que esta claro y no tiene vuelta de hoja, por mucho que el Gobierno socialcomunista de España apele al diálogo con los malos una y otra vez, es que Marruecos amplió su área de explotación de las aguas del Atlántico invadiendo aguas españolas de las Islas Canarias. Argelia hace lo propio con las aguas españolas de las Islas Baleares. ¿No será que conocen la débil situación política de España y se aprovechan de ella?
Actúen ya y si hay que declarar la guerra en defensa de nuestra soberanía terrritorial, pues se declara.
Perdón, se me olvidó que no se puede, ya que no tenemos Ejército, ni aliados, ni valor, ni orgullo nacional, ni dignidad, ni vergüenza…
(…Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte)
España
Tipos de propaganda política en medios de España
Descubre los tipos de propaganda política en medios España. Aprende a distinguir entre información veraz y mensajes interesados hoy mismo.
La propaganda política se define como el conjunto de técnicas comunicativas diseñadas para influir en la opinión pública a favor de un partido, gobierno o causa, utilizando los medios de comunicación como canal principal. En España, esta práctica adopta formas muy distintas: desde la publicidad institucional financiada con fondos públicos hasta las campañas digitales segmentadas por algoritmos en redes sociales. Comprender los tipos de propaganda política en medios España resulta indispensable para cualquier ciudadano que quiera distinguir entre información veraz y mensaje interesado. La línea entre informar y persuadir es más delgada de lo que parece, y los medios de comunicación en España la cruzan con frecuencia sin que el receptor lo advierta.
1. Propaganda institucional: cuando el Estado comunica o promueve
La propaganda institucional es aquella financiada con fondos públicos y emitida por organismos del Estado, comunidades autónomas o ayuntamientos. Su objetivo declarado es informar al ciudadano sobre servicios, derechos o campañas de interés general. Sin embargo, la publicidad institucional puede convertirse en propaganda cuando prioriza la imagen del gobernante sobre la información útil al ciudadano.
La Ley 29/2005 obliga a la Administración General del Estado a elaborar planes anuales de publicidad institucional con objetivos, costes y herramientas definidas. Esta norma busca garantizar que el dinero público se destine a informar, no a promover candidatos. En la práctica, la distinción entre ambas funciones depende más del contenido y la intención que del formato legal.

2. Propaganda partidista: el mensaje directo del partido
La propaganda partidista procede directamente de los partidos políticos y no disimula su objetivo: captar votos o reforzar la identidad ideológica de sus simpatizantes. Se distribuye a través de mítines, carteles, cuñas radiofónicas, anuncios televisivos y, cada vez más, contenido en redes sociales. El PP de Madrid, por ejemplo, distribuyó banderas españolas para colocar en balcones como acción de campaña con fuerte carga simbólica.
Este tipo de propaganda opera con total transparencia respecto a su origen, lo que la diferencia jurídicamente de la propaganda encubierta. Su eficacia reside en la repetición del mensaje y en la construcción de símbolos identitarios que generan adhesión emocional antes que racional.
3. Propaganda electoral: la campaña en periodo oficial
La propaganda electoral se concentra en los periodos de campaña reconocidos legalmente, con reglas específicas sobre espacios gratuitos en medios públicos, límites de gasto y prohibición de determinadas prácticas. La Junta Electoral Central (JEC) supervisa que ningún partido utilice recursos del Estado durante este periodo para obtener ventaja. La JEC puede ordenar retiradas y sancionar comunicaciones públicas que violen la normativa electoral.
Los mítines, los debates televisados y los anuncios en prensa escrita son los formatos clásicos de esta modalidad. La televisión sigue siendo el medio con mayor alcance para la propaganda electoral en España, aunque su peso relativo disminuye frente a las plataformas digitales en cada ciclo electoral.
4. Propaganda digital y en redes sociales
La propaganda política en redes sociales opera mediante técnicas de segmentación que permiten dirigir mensajes distintos a audiencias distintas según su perfil ideológico, edad o localización. El uso de framing, descontextualización y algoritmos en plataformas como X, Facebook o TikTok amplifica el impacto de los mensajes políticos de forma exponencial. Esta capacidad de personalización no existe en ningún medio tradicional.
El framing, o encuadre, consiste en presentar un mismo hecho desde un ángulo que favorece una interpretación concreta. Un partido puede describir una misma medida fiscal como “alivio para las familias” o como “subida de impuestos encubierta” según a quién se dirija. La segmentación algorítmica garantiza que cada versión llegue solo al público predispuesto a aceptarla.
Consejo profesional: Cuando veas un mensaje político en redes sociales, busca quién lo financia y a qué audiencia va dirigido. La transparencia en la autoría es el primer indicador de si estás ante información o propaganda.
5. Propaganda encubierta o desinformación organizada
La propaganda encubierta no declara su origen político. Se presenta como noticia, análisis independiente o contenido viral generado por ciudadanos. Las campañas de desinformación organizada utilizan cuentas falsas, webs de apariencia periodística y contenido compartido masivamente para crear la ilusión de consenso social. Este tipo de propaganda es el más difícil de detectar y el más dañino para la deliberación democrática.
En España, varios informes de organismos europeos han documentado campañas de desinformación vinculadas al conflicto catalán y a las elecciones generales. La ausencia de autoría visible convierte al receptor en propagador involuntario del mensaje.
6. Propaganda a través de medios tradicionales: televisión, prensa y radio
Los medios tradicionales difunden propaganda política de dos formas: mediante espacios publicitarios pagados y mediante la línea editorial del propio medio. La segunda modalidad es más sutil y más influyente. Un periódico que selecciona qué noticias portada y cuáles ignora ejerce una función propagandística sin publicar un solo anuncio de partido.
La plataformización del sector mediático español ha transformado la forma en que los grupos de comunicación entregan contenido político. Los grandes grupos como Prisa, Vocento o Mediaset España combinan medios impresos, televisivos y digitales, lo que multiplica el alcance de sus líneas editoriales. Esta concentración amplifica el efecto de cualquier sesgo político en su cobertura.
7. Dependencia económica de los medios y su efecto en la cobertura política
La dependencia de los medios españoles respecto a la publicidad institucional condiciona su independencia editorial. Un medio que obtiene una parte sustancial de sus ingresos de contratos con la Administración tiene incentivos para suavizar su cobertura crítica del gobierno de turno. Por eso, en 2026 se propuso limitar al 35% los ingresos que un medio puede obtener de publicidad institucional.
Esta medida busca proteger la independencia editorial y evitar conflictos de interés en la financiación de los medios de comunicación. Su efecto real dependerá de la capacidad de control y de la voluntad política para aplicarla con rigor a todos los medios, incluidos los afines al gobierno que la impulsa.
8. Comparación entre estrategias en medios tradicionales y digitales
Las estrategias de propaganda en medios tradicionales se basan en la repetición, el alcance masivo y la credibilidad institucional del medio. La televisión y la prensa construyen marcos de referencia que el ciudadano asimila de forma pasiva. Su limitación principal es la imposibilidad de personalizar el mensaje según el receptor.
| Característica | Medios tradicionales | Medios digitales |
|---|---|---|
| Alcance | Masivo e indiferenciado | Segmentado por perfil |
| Personalización | Nula | Alta mediante algoritmos |
| Coste de producción | Elevado | Bajo o muy bajo |
| Velocidad de difusión | Lenta (ciclos de 24 horas) | Inmediata |
| Trazabilidad del origen | Alta | Baja en contenido viral |
| Control regulatorio | Establecido | Incipiente |
Los medios digitales permiten campañas de persuasión política con costes mínimos y efectos medibles en tiempo real. Esta asimetría favorece a los actores con mayor capacidad técnica y acceso a datos, no necesariamente a los que tienen mejores propuestas políticas.
Consejo profesional: Las campañas electorales más eficaces en España combinan televisión para construir imagen de liderazgo y redes sociales para movilizar a los votantes propios. Ningún medio sustituye al otro.
9. Regulación y límites legales de la propaganda política en España
El marco legal que regula la propaganda política en España combina normas electorales, leyes de publicidad institucional y regulación autonómica. Los principales instrumentos son los siguientes:
- La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), cuyo artículo 69.7 establece el llamado apagón demoscópico: cinco días antes de las elecciones se prohíbe publicar sondeos electorales en medios españoles.
- La Ley 29/2005 de publicidad y comunicación institucional, que exige planes anuales con objetivos y costes definidos para toda campaña financiada con fondos públicos.
- La Ley catalana 12/2018, que prohíbe utilizar publicidad institucional como propaganda partidista y exige distinguir claramente entre comunicación pública y promoción de partido.
- La Junta Electoral Central (JEC), que supervisa el cumplimiento de la normativa electoral y puede ordenar la retirada de campañas que crucen la línea de la neutralidad.
El apagón demoscópico genera una asimetría real: prohíbe la publicación pública de encuestas, pero no impide que los partidos utilicen sus propios datos internos para ajustar la campaña en los días finales. Los partidos con mayor capacidad de investigación propia obtienen una ventaja que la norma no elimina.
Puntos clave
La propaganda política en España opera a través de al menos nueve formas distintas, reguladas de manera desigual y con efectos acumulativos sobre la opinión pública que ningún ciudadano puede ignorar.
| Punto | Detalles |
|---|---|
| Tipos principales | Existen formas institucionales, partidistas, electorales, digitales y encubiertas, cada una con reglas distintas. |
| Regulación vigente | La LOREG, la Ley 29/2005 y la Ley catalana 12/2018 establecen límites, pero su aplicación es desigual. |
| Medios digitales | Los algoritmos permiten segmentar mensajes políticos con una precisión imposible en televisión o prensa. |
| Dependencia económica | Los medios que dependen de publicidad institucional tienen incentivos para moderar su cobertura crítica. |
| Control ciudadano | Identificar el origen y la financiación de un mensaje político es el primer paso para no ser manipulado. |
La propaganda que no se llama propaganda
Llevo años siguiendo la comunicación política en España y la conclusión más incómoda es esta: la propaganda más eficaz es la que el receptor no reconoce como tal. Los partidos han aprendido que el ciudadano rechaza el mensaje abiertamente propagandístico, así que lo envuelven en formatos de apariencia informativa, análisis de expertos o contenido viral sin autoría visible.
El apagón demoscópico es un buen ejemplo de norma que parece proteger al ciudadano pero que en realidad crea una asimetría. Los partidos con recursos siguen midiendo la opinión pública durante esos cinco días; solo los ciudadanos quedan sin acceso a esa información. La regulación existe, pero no iguala el terreno de juego.
La dependencia económica de los medios respecto a la publicidad institucional es el problema estructural que más condiciona la cobertura política en España. Un medio que necesita contratos públicos para sobrevivir no puede cubrir al gobierno con la misma dureza que a la oposición. Esa asimetría editorial es, en sí misma, una forma de propaganda por omisión.
Desde Alerta Nacional, la posición es clara: el ciudadano necesita herramientas para identificar cuándo un medio informa y cuándo persuade. La guerra psicológica en los medios no es una metáfora. Es una descripción técnica de cómo funcionan las campañas de comunicación política más sofisticadas. La alfabetización mediática no es un lujo académico. Es una necesidad democrática.
— Redacción
Análisis político en profundidad en Alerta Nacional
Alerta Nacional publica análisis directos sobre comunicación política, propaganda institucional y el papel de los medios en la formación de la opinión pública española. Si has llegado hasta aquí, ya sabes que distinguir entre información y propaganda requiere más que sentido común: requiere contexto, datos y fuentes contrastadas.

Alerta Nacional ofrece reportajes y opiniones que los medios convencionales no publican. Desde el análisis del gasto en publicidad institucional hasta el seguimiento de campañas electorales con componentes propagandísticos, el enfoque es siempre directo y documentado. Para profundizar en análisis rigurosos sobre temas que afectan a España, consulta los estudios y análisis disponibles en Alerta Nacional y accede a una perspectiva que no encontrarás en los grandes grupos mediáticos.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre propaganda y publicidad política?
La publicidad política declara su origen y paga espacios en medios. La propaganda puede ser encubierta, presentarse como información neutral y no revelar quién la financia.
¿Es legal la propaganda institucional en España?
La propaganda institucional es legal si cumple la Ley 29/2005 y no promueve candidatos ni partidos. La Ley catalana 12/2018 añade restricciones específicas para Cataluña.
¿Qué es el apagón demoscópico y para qué sirve?
El apagón demoscópico prohíbe publicar sondeos electorales en medios españoles durante los cinco días previos a las elecciones, según el artículo 69.7 de la LOREG. En la práctica, solo limita la información pública, no el uso interno de datos por parte de los partidos.
¿Cómo afectan los algoritmos a la propaganda política en redes?
Los algoritmos de plataformas como Facebook o TikTok amplifican los mensajes que generan mayor reacción emocional, lo que favorece el contenido político polarizador frente al informativo y equilibrado.
¿Qué papel tiene la Junta Electoral Central en el control de la propaganda?
La Junta Electoral Central supervisa que la publicidad institucional no cruce la línea de la neutralidad durante los periodos electorales y puede ordenar la retirada de campañas que infrinjan la normativa.
Recomendación
- PP de Madrid inicia su campaña de entrega de banderas españolas para colocar en los balcones – ALERTA NACIONAL
- Pablo Iglesias propone un referéndum en España para decidir sobre la prohibición de los toros – ALERTA NACIONAL
- El Congreso rechaza pedir al Gobierno que se prohíba la entrada de los niños a las corridas de toros – ALERTA NACIONAL
- Los CDR boicotean una manifestación en favor del castellano en Cataluña – ALERTA NACIONAL

Huda Marrackchy
23/02/2020 at 19:01
La ley es la ley, te guste o no, es la ley del mar …en la página 46 de La Ley del Mar en PARTE IV ESTADOS ARCHIPELÁGICOS el Artículo 46 explica claramente que los archipiélagos que no son Estados Archipelágicos no poseen derecho sobre las 200 Mn de aguas de ZEE ni tampoco sobre las 150 M/n extras.