Hay poco más que decir cuando escuchamos a la generación que vivió la guerra explicar cómo fue la España de Franco. Los que hemos tenido la suerte de tener familia en los dos bandos, al final, no sé si será de modo accidental, descubrimos la grandeza de miras de los ganadores y la contención sin humillación de los perdedores. Todos ellos se adaptaron y convivieron. Sin olvidar, nunca, quien ganó, con todo derecho, y quien perdió, con toda razón.
Pasen y vean. Sobre todo, los defensores de fantasías heroicas de la fantaizquierda actual.