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Internacional

Moderna emula a Pfizer y asegura su vacuna anticovid en noviembre

Redacción

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Moderna no quiere quedarse atrás en la carrera de la vacuna contra el coronavirus. Después de que Pfizer, su principal competidora, anunciara que solicitará la autorización de su prototipo a finales de noviembre, el director general de la farmacéutica estadounidense, Stéphane Bancel, ha indicado que espera obtener los primeros datos provisionales ese mismo mes con la intención de que el Gobierno apruebe el uso de emergencia de su vacuna en diciembre.

Sin embargo, Bancel no es especialmente optimista con este calendario. El dirigente participó este lunes en la conferencia anual Tech Live organizada anualmente por The Wall Street Journal, en la que reconoció que la compañía posiblemente necesitara más tiempo para obtener resultados provisionales de la tercera y última etapa del ensayo clínico. En ese caso, de no obtener el permiso del Gobierno, la inyección no llegaría hasta el próximo año.

Y es que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) no se lo va a poner fácil a las candidatas. El regulador estadounidense estableció unos estándares más estrictos para cualquier autorización de emergencia de una vacuna. Entre los requisitos  destaca el de seguir la evolución de los voluntarios de los estudios en la fase III durante dos meses, comenzando este proceso en el momento en el que reciban la segunda dosis.

 

El primer análisis intermedio elaborado por la farmacéutica sobre la eficacia de la vacuna se realizará cuando 53 voluntarios del estudio contraigan la Covid-19 de forma sintomática. “Es probable que ese primer análisis ocurra en noviembre, pero es difícil predecir exactamente en qué semana porque depende de los casos, la cantidad de personas que se enferman”, señaló Bancel basándose en un informe elaborado por Moderna al que ha tenido acceso el citado diario.

La producción de la vacuna sin los resultados finales puede suponer un desafío

Para Bancel, la producción de la vacuna sin haber finalizado la investigación supone un desafío. «Si falta un ingrediente, no podemos hacer la vacuna», dicta el informe. Y es que Moderna se ha lanzado a producir 20 millones de dosis de su remedio experimental para finales de 2020.

«SI FALTA UN INGREDIENTE, NO PODEMOS HACER LA VACUNA»

Lo mismo anunció recientemente Pfizer, que comenzó a fabricar su vacuna en Bélgica, donde ya se están preparando varias decenas de miles de viales de la vacuna, con la que pretende lanzarse al mercado de Estados Unidos y Europa antes de final de año. Para el mes que viene pretende tener listas 100.000 dosis.

Moderna prepara la distribución de la vacuna en Europa

Moderna trabaja de la mano del laboratorio Rovi, en España, y de la compañía Lonza, en Suiza, para preparar el terreno para la fabricación y suministro masivo de la vacuna. Una colaboración con la que quieren hacer frente a los problemas logísticos que representa la distribución masiva de una vacuna.

“Estamos comprometidos con el desarrollo de una vacuna eficaz siguiendo la orientación de los organismos reguladores y continuaremos nuestro diálogo continuo con la EMA”, afirmó Bancel.

Y aunque reciba la aprobación en 2020, la farmacéutica tiene en mente tener disponible la vacuna para el primer trimestre del 2021. Será entonces cuando soliciten la licencia definitiva para administrar el antígeno en Estados Unidos y en Europa.

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Internacional

Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia

Redacción

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La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.

Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.

La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.

Una marcha para que Louis sea “el último”

La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.

Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.

 

La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos

La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.

La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.

Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia

Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.

Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.

“Creen que son intocables”

La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.

El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.

Un crimen que golpea el debate político francés

La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.

La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

 

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