España
Vox miente sobre la decisión de la Junta Electoral para presentarse como víctima de una conspiración
David Lema.- Varios usuarios de Twitter, entre ellos la cuenta oficial de Vox y el líder de la formación, Santiago Abascal, han citado la información sobre la decisión de la Junta Electoral en relación al debate de Atresmedia para inferir que el organismo ha censurado al partido. Lo tachan de instrumento al servicio de una maniobra pergeñada para amordazar a Vox y denuncian la ausencia de neutralidad y de pluralismo político.
Tan manoseadas están las mal llamadas fake news que es entendible la búsqueda de nuevas estrategias de propaganda. Véase, acudir a una noticia y difundirla anunciando sin reparos lo contrario a su contenido. Aunque se trata de una táctica débil. De un rápido vistazo al titular de la información, la Junta Electoral deja en suspenso el debate de Atresmedia por incluir a Vox y no a otros partidos con más representación, podría concluirse, incluso, que el árbitro no opta por la exclusión sino, ¡quia!, por la incorporación. Pero ya se sabe que la lectura es un ejercicio que requiere tiempo para completarla y esfuerzo para comprenderla. Sobre todo, a través de tuits: leer el tuit, pinchar en el enlace, leer el titular, pasar por la entradilla y, si eso, leer el artículo. En diagonal, claro. ¡De ninguna manera!
Las razones, las normas, sobre las que se asienta la actuación de la Junta están pormenorizadas y analizadas en artículos y en un editorial del periódico. Así que procedamos a centrarnos en el estrangulamiento que hace Vox de una información verídica y verdadera para darle mayor credibilidad a una falsedad. ¿A quién se le ocurre convertirse en víctima a través de una mentira?Espanya ens roba.
Habrá quien argumente, no sin sonrojo, que Vox simplemente interpreta su realidad. Aunque la reacción se adecúe mejor a la definición de manipulación. Es sabido que presentar una historia mientras se guarda silencio sobre la propia historia es la manera más antigua de propaganda.
Abascal exprime la credibilidad otorgada por las urnas a su partido para engañar. ¿Para qué? Para explotar el discurso de partido antisistema y movilizar a sus potenciales votantes, alimentados por la carga psicológica del papel de víctima y la injusticia perpetrada, con un fin: asaltar el poder. ¿Podemos haber visto esta estrategia antes? Sí, podemos.
Más útil le sería a Vox enfocar todo este es fuerzo masivo de desinformación en dar cuenta de los hechos para, desde una actitud proactiva, abrir la discusión: ¿está obsoleta la ley? ¿Se debe redefinir el concepto «grupos políticos significativos»?
¿Qué criterios tienen que regir los debates? ¿Legales? ¿Periodísticos? ¿Mismas condiciones en los medios públicos que en los privados? Preguntas que exigen responsabilidad y no erigirse en guardianes de la manipulación.
España
Acrecentado fariseísmo sindical. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso».
Los desencuentros entre la CEOE y los sindicatos vasallos del sanchismo se han trasladado a los propios trabajadores. Las discrepancias en la negociación son el motivo de las movilizaciones impulsadas por los sindicatos mayorías que, dicho sea de paso, cada vez representan a menor número de trabajadores. El único «mérito» alcanzado por las dos formaciones mayoritarias es ser muy afines al sanchismo y al desaparecido «yolandismo», que repartía millones y cambiaba de traje como el que reparte chuches entre los niños de educación infantil. Son sindicatos sin credibilidad hacia los que no se descarta una movilización contra su fariseísmo cabalgante, mala gestión, su mediocridad, su parasitismo y su nula ocupación por los problemas de los trabajadores.
Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso. Se han dedicado al parasitismo, a evitar las madrugadas y al pago de viajes de sus afiliados a paraísos exóticos con fondos del Erario público. Ahora investiga la fiscalía europea si tales viajes eran financiados también por fondos europeos. No entramos en sus Agencias de Viales, que son cosa privativa de ellos, siempre que no se usen fondos públicos.
De esos sindicatos, cada vez más afines a la mafia criminal sanchista y al ruinoso «yolandismo tombolero», requieren cada vez mayor control y mayor transparencia, entre otras cuestiones para poder confiar en ellos, aunque lo que no se ha hecho… mal lo pueden arreglar a toro pasado. Esa transparencia pasa por que sea el Tribunal de Cuentas quien actúe con rigor sobre la facturación, subvenciones y otros pagos. También la UCO debe actuar contra los ministerios de riego económico para callar bocas a los sindicatos y domesticarlos, sin asonadas ni alborotos ni movilizaciones ni ruido de ningún tipo.
Lo del «yolandismo» está por salir y sorprende que la prensa de investigación no haya sacado nada: se ha detenido en los siete mil euros del viaje a la entrega de los Óscar, el viaje a ver al Papa y pagos varios en hoteles gallegos y no gallegos. Pero eso es el chocolate del loro. Tranquilidad, que todo se sabe y todo se desgrana: pongamos como ejemplo el recorrido «archisobado» del Peugeot, pues resulta que no era un Peugeot, sino un Mercedes de más de setenta mil euros, que paraba cuatrocientos metros antes de llegar al destino. ¡Manda huevos! Falsos hasta para viajar. Es como si los sindicalistas de un sindicato obrero viajan en un Mercedes para hacer campaña electoral y paran en la misma puerta del destino donde lo pueden ver todos los trabajadores de esa empresa. ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Sera, por eso, por lo que Félix Bolaños ha dicho «que no quiere verla (a Yolanda Díaz) en el sanchismo ni en la puerta de entrada. Él sabrá a qué se refiere, en qué está pensando y qué es lo que sabe de antemano que tanto le asusta.
Volviendo a las discrepancias iniciales, éstas tienen un claro origen: los salarios, el incumplimiento de la normativa y la propia negociación. El punto de inflexión no es otro, según la CEOE, que la reducción de jornada a 37,5 horas semanales. Lo sorprendente es que los sindicatos viciados nunca señalan la reducción de salarios en esa misma proporción ni se comprometen a pagar nada. Ellos piden y que paguen otros. ¡Cómo se nota que están acostumbrados a las gambas! Generalmente, cuando se consigue algo, suelen cargarse de méritos que no suelen ser suyos.
¡Qué poca dignidad sindical! ¡Cuánto abuso, corrupción y falsedad acumulan y encubre el Gobierno! Al menos, ya tenemos tres comunidades autónomas que van a ir eliminando las ayudas y subvenciones a los sindicatos y la próxima será la andaluza. Esta gente, con tal de no perder un euro, son capaces de acogerse a la «prioridad nacional» e intentar convencer a sus afiliados que la idea ha sido suya, aunque la defiendan los partidos. Por cierto, la idea de la «prioridad nacional» era la sorpresa que el PSOE tenía guardada para recuperar votos y lanzarla en la campaña andaluza, pero se le ha pinchado el globo y, lo que consideraban extraordinaria medida, ahora la rechazan. Torpes y cenizos hasta más no poder.
El demérito sindical radica en que ahora, cuando ven perdida su situación de privilegio, piden con urgencia que «se blinde su dotación económica». ¡Qué cara más dura y espalda más! ¿Cuántos crustáceos aspiran a descabezar? Hoy por hoy lo único que hay que blindar en los sindicatos es su urgente modernidad y el mantenimiento de sus estructuras con fondos de los afiliados, así como olvidarse de subvenciones, montantes económicos y patrimonio sindical que se otorgan para callar al oponente.
