La formación liderada por Giorgia Meloni se mantiene en cabeza en Italia, con una ventaja de casi 10 puntos frente al izquierdista PD, según el último sondeo publicado por La 7.
Fratelli d’Italia volvería a ganar los comicios con el 29,4% de los votos frente al 20% de la fuerza Elly Schlein, y se encontraría en buena posición para revalidar el Gobierno de coalición con Lega y Forza Italia, que conseguirían el 9,7% y el 7,2% de los votos, respectivamente.
Los italianos valoran de forma positiva a un Gobierno que recientemente ha aprobado en el Parlamento la llamada ley Varchi, una norma que tipifica los vientres de alquiler como «delito universal» castigado con penas de cárcel de entre tres meses y dos años, y multas de hasta un millón de euros.
Desde Fratelli afirman que se han convertido «ejemplo» para muchos partidos europeos. «Hoy hay una Italia respetada que destaca en todo el mundo. Este es nuestro valor añadido», afirmó la pasada semana el líder de la formación en la Cámara de Diputados, Tommaso Foti.
Han logrado, según Fratelli, uno de los grandes objetivos que se marcaron al llegar al Gobierno: «Restaurar la credibilidad europea e internacional de Italia». «Queremos que los italianos estén de nuevo orgullosos de ser italianos. Italia nos ha elegido y no la traicionaremos», afirmó Meloni tras vencer en las elecciones de hace casi un año con el 26% de los votos —casi cuatro puntos menos de los que tiene ahora—.
El golpe de Estado en Níger ha generado diversas reacciones por parte de líderes y representantes europeos, que han mostrado su preocupación ante el derrocamiento del presidente.
Desde Europa, líderes como el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, condenaron enérgicamente el golpe de Estado y expresaron su solidaridad con el presidente Bazoum. Orbán afirmó que Hungría condena cualquier intento de socavar la paz y la estabilidad en Níger.
El Ministro de Relaciones Exteriores y Comercio de Hungría, Péter Szijjártó, mostró su apoyo al presidente Bazoum y resaltó la estrecha relación entre la seguridad en Europa y la situación en África, especialmente en la región del Sahel, donde podrían surgir oleadas migratorias. Szijjártó y la ministra belga, Hadja Lahbib, coincidieron en la necesidad de una acción conjunta para garantizar la estabilidad en el Sahel y combatir el terrorismo.
Por otro lado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, condenó el golpe de Estado en Níger en sus redes sociales. «La UE y Níger comparten lazos profundos desarrollados durante décadas. El inaceptable ataque al Gobierno democráticamente electo pone en riesgo estos bonos. Apoyó las decisiones de la CEDEAO y su papel activo para un rápido retorno a su puesto de presidente Bazoum».
El Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, se unió a las condenas expresadas por los líderes de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) contra el golpe de Estado y reafirmó que el presidente Bazoum sigue siendo el único líder legítimo del país.
La CEDEAO impuso un ultimátum de una semana a los militares sublevados para restablecer el orden constitucional en Níger y amenazó con imponer sanciones financieras. La organización busca imponer un bloqueo económico para doblegar a los golpistas y tomar una postura de «tolerancia cero» contra cualquier autor de golpe de Estado.
En Italia, el golpe de Estado en Níger ha generado preocupación, ya que este país africano desempeñaba un papel crucial en la estrategia europea para contener los flujos migratorios. Perder a Níger como socio podría frustrar gran parte de los «esfuerzos de la UE«, dado que es una ruta importante para los inmigrantes que intentan llegar a las costas mediterráneas a través de Libia y Túnez. Desde el año 2015, la UE ha respondido al cruce del Mediterráneo desde Libia con un fuerte apoyo logístico para neutralizar los cárteles de contrabando que operan en Níger.
Asimismo, la UE rechazó cualquier acusación de injerencia extranjera, enfatizó la importancia de respetar la voluntad del pueblo de Níger expresada en los votos y responsabilizó a los sublevados de cualquier ataque contra civiles, personal o instalaciones diplomáticas.
