Castilla y León
Jaime Alonso, portavoz de la Fundación Franco y muy vinculado a Mario Conde, entre los financiadores de Vox
Jaime Alonso, número 3 de la Fundación Francisco Franco, aporta ayudas económicas «muy valiosas» a la formación de Santiago Abascal, según ha revelado hoy la Cadena SER tras acceder a conversaciones y comunicaciones internas del partido.
12 de octubre de 2018. El entonces presidente de Vox en León, Carlos Portomeñe, habla por teléfono con su secretario general provincial, José Carlos Rúa, anunciándole buenas noticias para el partido. En la conversación, a la que ha tenido acceso la Cadena SER, Portomeñe asegura haberse reunido con el portavoz y patrono de la Fundación Francisco Franco para tratar el tema de la financiación de Vox.
“He recibido la llamada del millón -asegura Portomeñe- me ha llamado Jaime Alonso, de la Fundación Francisco Franco, que es natural de León. Hemos quedado y me ha dicho que está con nosotros absolutamente y que nos va ayudar, porque como a nosotros, le preocupa lo de la financiación y lo tiene muy claro… me ha dicho que hay que dar un paso más. Ha quedado muy contento conmigo y ha dicho que va a dar buenos informes a Madrid”.

Carlos Portomeñe, en su calidad de presidente provincial confiesa entonces a su ejecutiva que el portavoz y patrono de la Fundación Franciso Franco está colaborando con el partido / Cadena SER
El presidente de Vox León pide entonces a su subordinado que guarde la reserva sobre la colaboración de Jaime Alonso con el partido. “Que esto no salga de aquí. Te pido discreción sobre este asunto” dice Carlos Portomeñe a José Carlos Rúa.
“Jaime Alonso es un tío con línea directa con el partido en Madrid” continúa Portomeñe. “Habla tres veces al día con Abascal y de hecho le ha dado mi teléfono Enrique Cabanas [gerente de Vox y vicesecretario de presidencia del partido]”. Al secretario general de Vox en León, José Carlos Rúa, no le sorprende el acceso directo de Jaime Alonso a la cúpula de Vox: “Claro, siendo de la Fundación Francisco Franco, lógicamente …” responde.
Tres meses después de la anterior conversación, los seis miembros del Comité ejecutivo provincial de Vox en León mantienen una acalorada discusión en el chat oficial de whatsapp que utiliza el órgano provincial.
Es el 22 de enero de 2019. Dos miembros de la ejecutiva manifiestan sus quejas sobre el aumento de afiliados de Vox León que provienen de Fuerza Nueva y que se declaran próximos a la Fundación Francisco Franco. “He detectado nuevos afiliados que vienen del palo de Franco o Fuerza Nueva… Y esto es Vox”, escribe uno de ellos.
Carlos Portomeñe, en su calidad de presidente provincial confiesa entonces a su ejecutiva que el portavoz y patrono de la Fundación Francisco Franco está colaborando con el partido. “Jaime Alonso nos va ayudar en la parte económica, algo fundamental para la campaña” escribe Portomeñe. Sin embargo el líder de Vox en León asegura que el portavoz de la Fundación Francisco Franco no está pidiendo nada a cambio de su ayuda económica: “Jaime no impone nada sólo propone (…) No estoy dispuesto a renunciar a ayudas que considero pueden ser muy valiosas”, añade.
Otro miembro de la ejecutiva pregunta entonces “¿Y casualmente viene gente diciendo públicamente que estuvieron en Fuerza Nueva y otros grupos marginales?”.

Conversación entre miembros de la ejecutiva de Vox León / Cadena SER
El presidente provincial de VOX responde diciendo: “Eso es algo que no podemos controlar. Cada uno tiene su pasado (…) Y sí, Jaime Alonso está ayudándonos a poder llegar a muchos sitios que por nosotros mismos lo tenemos complicado”.
Dos semanas después de esta conversación, el pasado 6 de febrero, toda la ejecutiva provincial fue destituida pero el presidente provincial, Carlos Portomeñe, continuó en su puesto.
El portavoz de la Fundación Francisco Franco: “Ni afirmo ni niego”
El portavoz y patrono de la Fundación Francisco Franco (hasta el 2016 era además su vicepresidente) ha asegurado a la SER que no va revelar si es o no donante de Vox. “Yo ni afirmo ni niego. Yo eso se lo doy a Hacienda y Hacienda es la única que puede saber lo que yo hago con mis cuentas (…) creo que tengo derecho a que nadie sepa en qué me gasto mi dinero en mi vida privada” ha dicho Jaime Alonso en conversación con la Cadena SER.
Vox cesó el sábado al presidente de Vox en León
El pasado sábado, 23 de marzo, Carlos Portomeñe fue cesado de su puesto de Presidente de Vox en León, según ha confirmado a la SER su sustituta en el cargo Elena Merino. Desde el departamento de prensa de Vox se han negado a responder al ser preguntados por el motivo de la destitución de Portomeñe. Se da la circunstancia de que fue precisamente el pasado sábado cuando la SER trató de recabar la versión de los implicados en las conversaciones, incluyendo al propio Portomeñe.
A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.
