Vito Quiles es un periodista de 23 años.
Un periodista al que sus compañeros acreditados, como el, en el Congreso de los DiPUTAdos, le han acorralado y humillado con una carta pública pidiendo que sea expulsado y su acreditación retirada, por el terrible pecado de haber figurado simbólicamente en una lista electoral de SALF, el partido de Alvise Pérez, en un puesto decenas de posiciones más abajo que los 3 eurodiputados que consiguieron.
Parece evidente que para estos «periodistas independientes» el código deontológico es algo así como una compresa usada: un producto que se usa una sola vez, luego se ensucia, huele mal y se destruye.
El caso es que podríamos contar mil y un hechos luctuosos y mil y una agresiones verbales al señor Quiles. Pero para qué. Vean un par de ellas. Y luego sigan disfrutando de una «democracia» que en realidad, nadie votó.
Pasen, y vean. Y si no les duele mucho al hacerlo, PIENSEN.
