Lunes, 28 de septiembre de 2026
Diario Independiente España
Ceuta

El grifo de Rabat queda abierto: VOX solo y el campo español abandonado

Hay traiciones que se firman con un «no» rotundo y otras, más sibilinas y calculadas, que se esconden detrás de la cobardía institucional de una abstención. Este miércoles, en la Comisión de Agricultura del Congreso, VOX propuso lo que el campo español lleva años pidiendo: cortar los fondos europeos que riegan a su principal competidor. La izquierda votó en contra, como era de esperar. El Partido Popular —el que presume de Partido Agrario cuando suena la campaña— decidió quedarse sentado. Rabat sigue cobrando. El agricultor español sigue atado. Y la derecha de salón demuestra, con luz y taquígrafos, que le aterra más incomodar a la diplomacia alauita que ver quebrar a sus propios votantes. Esto no es política de Estado: es la radiografía de una claudicación.

Los hechos: la aritmética de una foto parlamentaria

Los hechos primero, porque este periódico golpea con expediente en la mano. La iniciativa no era un brindis al sol: era una proposición no de ley registrada por el Grupo Parlamentario VOX en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación que pedía al Gobierno impulsar ante Bruselas la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos, retirar los fondos comunitarios destinados al sector agrícola marroquí y redirigirlos a la modernización de las explotaciones españolas, el relevo generacional y la innovación hortofrutícola[1]. El texto, además, incluía las herramientas que el sector lleva años reclamando: cláusulas espejo para exigir a las importaciones los mismos requisitos sanitarios, ambientales y laborales que asumen los productores nacionales, más controles en frontera y un etiquetado estricto que identifique sin trampas el origen del tomate y del resto de hortalizas[2]. Nada exótico: puro sentido común sanitario, económico y soberanista.

La votación retrató a cada cual. El miércoles cayó la propuesta con el único voto a favor del partido de Santiago Abascal, tercera fuerza de la Cámara con 33 diputados. El PSOE, Sumar y el resto de la izquierda la rechazaron de plano; el Partido Popular no la acompañó; y el desenlace fue el mismo para ambos: la iniciativa no salió adelante[2]. Al no ser una iniciativa vinculante, su caída no obliga a nada al Gobierno — pero fija una cosa que ninguna gacetilla oficial podrá borrar: la posición de cada grupo. Y la posición del PP quedó fotografiada en su lugar natural: la silla vacía del que no quiere estorbar a nadie.

La aritmética — y en esto este periódico presume de no saltarse una coma — es demoledora. No hacía falta que la izquierda votara en contra para que la financiación al competidor siguiera viva: bastó con que la «derecha de Gobierno» no votara nada. Votos distintos, idéntico desenlace. La izquierda dijo no a boca abierta; Génova lo dijo callándose. Cuando la abstención produce exactamente el mismo resultado que el voto del adversario, la abstención es el voto, solo que con mejor traje y sin cargar con la foto.

La pinza perfecta: Rabat, Moncloa y el silencio de la abstención

Un guion que la crónica del pasillo no tardó en bautizar con el nombre que merece: la pinza. La abstención popular unida al rechazo frontal de PSOE y Sumar dejó a la formación de Abascal como la única fuerza del Parlamento dispuesta a plantar cara a la competencia desleal de Rabat[3]. No se necesita ningún análisis sofisticado para verla: desde la izquierda, porque el acuerdo comercial con Rabat es el eje de su diplomacia — lo dicen ellos, no este medio —, y desde el PP porque una alianza continental con la única fuerza que defiende el campo le estorba más que un tomate marroquí. VOX no tardó en llamar a la causa por su nombre y calificó al PP de comparsa del Sanchismo por validar, con su silencio, una política exterior que prioriza las relaciones con Marruecos por encima de la supervivencia del campo español[3]. Dejémonos eufemismos de técnica legislativa: hay una política exterior española — el eje Rabat como prioridad diplomática, la invasión de Ceuta sin condena, el cheque sin albedrío al sultán — y el PP no la ha contradicho nunca en las votaciones donde se pone en juego la soberanía económica del país. El que se abstiene decorando la farsa de la izquierda no es neutral: es el socio discreto del negocio.

El fetiche del «marco con Rabat»: la coartada técnica que no convence a nadie

La coartada oficial de Génova es ya un mantra que se repite desde hace legislaturas: no conviene «romper el marco con Rabat»; basta pedir refuerzo de inspecciones y salvaguardias dentro de las instituciones europeas[1]. Sepamos desmenuzar la frase, porque ahí vive el problema entero. ¿Qué marco es ese que conviene no romper? El mismo bajo el cual Marruecos ha ganado terreno sistemáticamente en el mercado europeo del tomate[1]. El mismo de las ventajas comerciales que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló en octubre de 2024 para los productos del Sáhara Occidental, al no contar con el consentimiento de su pueblo[4]. El mismo que tras la invasión de Ceuta tiene bloqueada la reforma comercial que Bruselas lleva años intentando maquillar para legalizar lo que la justicia europea le denegó. El mismo ante el cual los productores españoles arriesgan su cosecha año a año, expuestos a la aparición del pulgón que en el otro lado del Estrecho se trata sin miramiento alguno — mientras las autorizaciones excepcionales que piden las comunidades para salvar esa misma cosecha se deniegan casi sistemáticamente: dieciocho solicitadas en lo que va de año, tres concedidas.

Pedirle al marco que riega al competidor que también lo regule es pedirle al lobo que vigile el redil con inspecciones trimestrales. Y las voces solventes del propio sector llevan años advirtiéndolo: la asociación almeriense COEXPHAL denuncia desde hace tiempo que no se respetan los cupos de entrada del tomate extranjero ni se cobran los aranceles estipulados, y exige etiquetado transparente, controles eficaces y aplicación estricta de la sentencia sobre el Sáhara Occidental[4]. Si los que tienen pie y cuenta en el sector afirman que el acuerdo está roto por el uso, pedir mejorarlo por dentro no es prudencia: es perpetuación. VOX sostiene esta línea desde 2021, insiste y no cede — y su argumento cabe en una frase que su propio presidente redondeó esta semana: «quien agrede nuestras fronteras y reivindica nuestros territorios no puede continuar disfrutando de un trato comercial preferente»[4]. Sencilla y demoledora: la marca de la casa.

La asimetría en datos: sandía a 20 céntimos, mil millones que se van

Porque detengámonos en lo que cuesta la tibieza, que el campo español no es un argumento de debate televisivo: es rentabilidad, empleo y relevo generacional. Los datos, hemeroteca en mano, son implacables. La sandía se ha pagado esta campaña a unos 20 céntimos el kilo en origen, el melón entre 38 y 40, y parte de la cosecha se ha vendido por debajo de lo que costaba producirla, según los datos que maneja COAG[5]. En Lorca, donde hay más de 3.000 hectáreas plantadas, la campaña ha arrancado igualmente con precios muy bajos por la falta de demanda en los mercados europeos[5]. Y no es solo Rabat: el presidente de COAG en la ciudad apunta también a Turquía, Egipto, Brasil y Senegal como competidores del mismo calado. El mismo patrón en el tomate, la hortaliza símbolo de la guerra comercial: cuota de mercado perdida año a año frente a importaciones que ni respetan cupos ni aranceles[1].

Y hay un dato de calendario para enmarcar: el comercio bilateral entre España y Marruecos se calcula en unos 22.700 millones de euros anuales — de los que cerca de mil millones corresponden a frutas y hortalizas en lo que va de 2026 —, y los datos de Naciones Unidas sitúan precisamente en 2025 el primer déficit comercial español frente a Rabat[6]. Mil millones que cruzan el Estrecho hacia un país que no respeta los estándares que el agricultor español asume, mientras este paga costes laborales y regulatorios que a la competencia ni siquiera le pasan por el horizonte remoto.

Y la sociedad civil, harta del doble rasero, tampoco ha esperado al Congreso. La aplicación Patriorigen, que permite escanear códigos de barras en el supermercado para identificar sin trampas el origen de cada producto, lanzada como herramienta digital para priorizar el consumo nacional frente a las importaciones, ha llegado ya a los 400.000 usuarios[7]. Y a su lado, Hazte Oír recoge firmas para que las grandes cadenas — Carrefour, Lidl, Día, Mercadona y otras — dejen de comprar frutas y hortalizas marroquíes y prioricen el producto español[7]. Cada descarga y cada firma son un pequeño acto de soberanía alimentaria: el consumidor español vota en el lineal lo que el Congreso no se atrevió a votar en la comisión. Cuando el ciudadano compra con la app lo que un partido no vota en el hemiciclo, la política ha dejado de representar; y el mercado de la indignación está abierto.

La hemeroteca no perdona: los tres frentes del doble discurso

La verdadera magnitud de esta farsa aflora cuando se cruza la abstención de Madrid con las exigencias del PP en los territorios que sufren la asfixia directa. La doble contabilidad de Génova queda documentada en tres frentes simultáneos:

  • En el Senado (septiembre de 2026): mientras en el Congreso se niegan a retirar los fondos a Rabat, el senador popular Antonio Luengo exige a Sánchez un Plan de Ayudas de Emergencia para los sectores agrario y pesquero[8]. El senador alerta de la fuerte subida del gasóleo (48% más caro) y de los fertilizantes, que compromete la rentabilidad de miles de explotaciones, y propone prorrogar las ayudas al gasóleo y compensar hasta el 70% del incremento real de los costes mediante un marco temporal de ayudas de Estado. Es decir: se exige compensar el daño que el partido se niega a detener en origen. Pomada para la quemadura; silencio cómplice para el fuego.
  • En Levante (Murcia y Comunidad Valenciana): en Lorca, el concejal de Infraestructuras del PP Ángel Meca ha denunciado el abandono del canal del Trasvase — juncos, maleza y cañaverales cubriendo ambos márgenes de la tubería que da de beber a la comarca — hasta el punto de que hay vecinos preguntándose si alguien lo está dejando secar a propósito para justificar el hachazo que se avecina[9]. Y a escala de Generalitat, el president popular Juanfran Pérez Llorca ha exigido al Gobierno que «deje de financiar los trasvases en Marruecos» y mantenga el Tajo-Segura, «la garantía para mantener miles de empleos»: la zona del acueducto genera más de 403 millones anuales en producción agrícola, casi 500 más en actividad comercial y otros 115 en transformación[10]. A ello súmese el escándalo hídrico que el propio Ayuntamiento de Lorca puso negro sobre blanco: el Ejecutivo libera caudales hacia Portugal por encima de lo pactado — hasta 6.000 hectómetros cúbicos frente a los 2.400 acordados — mientras asfixia al sureste con el recorte del acueducto[11]. Coherencia territorial: exigente. Coherencia nacional: en suspenso.
  • En Elche (Alicante): el portavoz popular Juan de Dios Navarro exigió a la oposición municipal rechazar la política estatal, tildando de «injusto e incoherente» que se apoye con dinero público la agricultura del «principal competidor» del campo de Elche en los mercados europeos; los populares llevaron al Pleno una moción contra la financiación de las infraestructuras hídricas marroquíes[12]. Palabras de denuncia regional; abstención nacional. La misma boca que en el Pleno ladra, en el Congreso calla.

La conclusión es insultantemente clara: el PP pide para Levante lo que se niega a votar en el Congreso de los Diputados — y así lo hace su propio president en la Comunidad Valenciana, palabra por palabra, al mismo tiempo que Génova mantiene la abstención. Tienen perfectamente identificada la amenaza, saben que Marruecos asfixia a sus agricultores y seca sus trasvases, y cuando llega el momento de pulsar el botón que corta la hemorragia a escala nacional, agachan la cabeza ante Rabat y Bruselas. Y esta abstención no es un error de cálculo: es un mensaje cristalino para sus votantes. La estabilidad diplomática del consenso europeo vale más que sus tractores y sus cosechas. El campo español no sobrevive con mociones de apoyo locales ni con palmaditas en la feria del pueblo; sobrevive cortando la financiación al competidor desleal. Y eso, hoy por hoy, solo lo ha votado una fuerza en el Congreso.

Derechita cobarde: la radiografía que ya nadie discute

Este periódico lleva años usando una expresión que otros se ahorran por elegancia: aquí se llama a esta gesta por su nombre, la derechita cobarde. No sabemos qué hay detrás — sospechamos hábitos, clientelas, el viejo miedo al titular incómodo — pero el patrón electoral es siempre el mismo: jamás dan un golpe de timón cuando hay que amparar al que más sufre; jamás cortan las dependencias de Rabat ni las de Bruselas; piden en el Senado, se indignan en Levante, denuncian en Elche; pero cuando la votación llega — y llega, que las votaciones no se inventan — se apagan las luces, se sientan sobre las manos y esperan a que pase la tormenta. La aportación del PP a esta legislatura no es una decisión: es la suma de sus omisiones. Y la omisión, aunque paga más lentamente, cobra igual. La historia de las derechas que pierden Europa es la historia de las abstenciones que se firmaron en el escaño mientras el adversario levantaba la mano.

El espejo con Ceuta es ineludible, y este medio lo deja anclado: en septiembre, la Eurocámara condenó la invasión y el bloque de Sánchez votó en contra de defender a su propio país, sin precedente en la Unión Europea; la tibieza del PP en los momentos difíciles — la tibieza de siempre — impidió cualquier frente continental firme. Y hoy, en esta Comisión de Agricultura, la aritmética se repite con un giro peor: ya no hace falta que la izquierda vote en contra; le basta a la derecha con no votar nada. El grifo sigue abierto. Rabat cobra con cada gota. Y la única fuerza que propone cerrar el flujo — que exige cláusulas espejo, etiquetado de origen y soberanía alimentaria entendida como defensa nacional — sigue siendo la única que considera al agricultor español un compatriota y no una concesión diplomática. Queda dicho para la hemeroteca: cuando en la próxima campaña electoral el PP vuelva a pasear por las ferias agrarias su amor por el campo, alguien debería imprimir esta abstención y entregársela al portavoz de turno — junto a las declaraciones de su propio president valenciano, que dice en Alicante lo que su partido no vota en Madrid. El campo español no necesita protectores de salón: necesita que se corte el cheque de Rabat. Y ese cheque se corta votando, no mirando a otro lado.

Fuentes y referencias

[1] Gaceta.es (24 de septiembre de 2026): «El PP se suma a la izquierda y no apoya en el Congreso la propuesta de VOX para suspender la financiación al sector agrícola marroquí» — caída de la PNL de VOX en la Comisión de Agricultura con el único voto a favor de VOX; retirada de fondos comunitarios y redirección a explotaciones españolas, relevo generacional e innovación; competencia desleal documentada (costes laborales superiores, exigencias fitosanitarias y medioambientales más estrictas); Marruecos ha ganado terreno en el mercado europeo del tomate; vínculo con la invasión de Ceuta. gaceta.esVolver ↑

[2] LaBandera.es (24 de septiembre de 2026): «El PP abandona a los agricultores y frena junto a la izquierda la ofensiva de VOX contra la competencia desleal de Marruecos» — la PNL incluía cláusulas espejo, controles reforzados en frontera y etiquetado de origen; coartada de Génova: no «romper el marco con Rabat», basta pedir refuerzo de inspecciones. labandera.esVolver ↑

[3] Moncloa.com (24 de septiembre de 2026): «Vox denuncia que el PP blinda la financiación europea al campo de Marruecos y deja solo al agricultor español» — única fuerza a favor con 33 diputados, tercera de la Cámara; PSOE y Sumar en contra; el PP no acompañó la propuesta; acusación de comparsa del Sanchismo por validar una política exterior que prioriza Marruecos sobre la supervivencia del campo español. moncloa.comVolver ↑

[4] InfoSocuéllamos (septiembre de 2026): «Vox exige la suspensión del pacto agrícola con Marruecos en defensa del tomate nacional» — cláusulas espejo, preferencia comunitaria y retirada de ayudas europeas al campo marroquí; resolución del TJUE de octubre de 2024 sobre el Sáhara Occidental; denuncia de COEXPHAL sobre cupos no respetados y aranceles no recaudados; posición mantenida por VOX desde 2021; cita de Abascal: «quien agrede nuestras fronteras y reivindica nuestros territorios no puede continuar disfrutando de un trato comercial preferente». infosocuellamos.comVolver ↑

[5] EmpresasdeMurcia.com (2026): «La sandía lorquina arranca la campaña con precios muy bajos por la falta de demanda en Europa» — más de 3.000 hectáreas plantadas en la huerta de Lorca; la recolección deja precios muy bajos por la falta de demanda en los mercados europeos, según el presidente de COAG en Lorca, Plácido Pérez-Chuecos: «la campaña ha empezado mal». murcia.empresas.deVolver ↑

[6] EDATV News (2026): «Comprar producto español» — esta campaña la sandía se ha pagado a unos 20 céntimos y el melón entre 38 y 40 céntimos, con parte de la cosecha vendida por debajo de lo que costó producirla, según datos de COAG; el presidente de COAG en Lorca señala también a Turquía, Egipto, Brasil y Senegal como competidores; el comercio bilateral España-Marruecos se calcula en 22.700 millones de euros anuales (cifra de Hazte Oír), de los que cerca de mil millones corresponden a frutas y hortalizas en lo que va de 2026; UN Comtrade sitúa en 2025 el primer déficit comercial español frente a Marruecos, aunque los datos de Comercio dan superávit en el primer semestre de 2026. edatv.newsVolver ↑

[7] Patriorigen — aplicación de control de origen: LaBandera.es documenta su nacimiento como web y app móvil que permite escanear códigos de barras en el supermercado para priorizar el consumo de productos españoles labandera.es; EDATV News recoge que la herramienta de David Santos ha llegado a los 400.000 usuarios, en paralelo a la campaña de Hazte Oír para que Carrefour, Lidl, Día, Mercadona y otras cadenas dejen de comprar frutas y hortalizas marroquíes y prioricen el producto español edatv.newsVolver ↑

[8] Cartagena Actualidad (27 de septiembre de 2026): «El PP exige a Sánchez un Plan de Ayudas de Emergencia a los sectores agrario y pesquero» — senador Antonio Luengo: gasóleo un 48% más caro; compensación hasta el 70% del incremento real vía Marco Temporal de ayudas de Estado; prórroga de las ayudas al gasóleo desde el 1 de octubre de 2026. cartagenaactualidad.comVolver ↑

[9] Totana Noticias: «El Ayuntamiento de Lorca reclama a la Confederación Hidrográfica del Segura la limpieza urgente del canal del Trasvase» — el concejal de Infraestructuras Ángel Meca denuncia el abandono del canal (juncos, cañaverales, lodos, vegetación de gran porte sobre ambos márgenes); vecinos que se cuestionan la continuidad de la infraestructura ante el recorte del Trasvase Tajo-Segura previsto por el Gobierno central. totananoticias.comVolver ↑

[10] Teleprensa (11 de septiembre de 2026): «Llorca exige al Gobierno que «deje de financiar los trasvases en Marruecos» y mantenga el Tajo-Segura» — el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, hace suya la exigencia de mantener el trasvase como «garantía para mantener miles de empleos» y el liderazgo agroalimentario de la Comunitat Valenciana; la producción agrícola de la zona del trasvase supera los 403 millones de euros anuales, a sumar casi 500 millones de actividad comercial y más de 115 millones de transformación; denuncia del recorte por las nuevas reglas de explotación «sin un solo informe técnico que avale ese recorte». teleprensa.comVolver ↑

[11] Ayuntamiento de Lorca, nota oficial (22 de marzo de 2026): «El alcalde alerta de que la falta de agua y las plagas ponen en jaque al campo lorquino» — el Gobierno da más agua de la pactada a Portugal mientras asfixia al sureste español con el recorte del trasvase Tajo-Segura; caudales de hasta 6.000 hectómetros cúbicos frente a los 2.400 pactados; asamblea general de regantes con demanda de uso excepcional del fitosanitario y fotografía hídrica con embalses en cabecera llenos frente al recorte del acueducto. lorca.esVolver ↑

[12] TeleElx (16 de enero de 2026): «El PP pide a la oposición su rechazo al Gobierno estatal por recortar trasvases aquí y financiarlos en Marruecos» — el portavoz Juan de Dios Navarro tilda de «injusto e incoherente» financiar con dinero público a la agricultura del «principal competidor» del campo de Elche en los mercados europeos; moción en el Pleno contra la financiación de infraestructuras hídricas marroquíes. teleelx.esVolver ↑

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