Sucesos
El marfileño que mató a un policía al lanzarle a las vías del tren se lía a cabezazos y mordiscos en prisión
Ali Raba Yode, el inmigrante oriundo de Costa de Marfil condenado a veinte años de prisión por causar la muerte a un agente de la Policía Nacional al arrojarle a las vías del tren en 2015, volvió a protagonizar un violento incidente en Estremera, donde cumple condena. Así lo denuncia la asociación de trabajadores penitenciarios Tu abandono me puede matar (Tampm).
Yode, un reo muy violento que cuando ocurrieron los citados hechos tenía 28 años, la volvió a armar el lunes pasado en el centro penitenciario en donde se encuentra recluido. Fue en concreto en la Enfermería donde permanece interno cuando agredió a cabezazos y mordiscos a cuatro funcionarios, dos de los cuales se encuentran graves.
La brutal agresión se produjo sobre las dos de la tarde cuando Yode comenzó a morder en un brazo a uno de los funcionarios, al que arrancó parte de un dedo. Al otro compañero, el más grave, además del cabezazo en la frente, le dio un bocado en el antebrazo derecho, así como el pulgar, arrancándole un trozo del mismo. Ambos precisaron asistencia médica y apertura del oportuno expediente de riesgo biológico.
Los otros sufrieron sendos testarazos en la ceja y uno de ellos rotura del pómulo derecho; el otro, roces y rasguños, según ha podido saber ABC.
Yode es un sujeto extremadamente violento, aquejado de problemas mentales que ha ido dejando un rastro de incidentes en las cárceles por las que ha pasado.
Los funcionarios afectados, en este caso, de Estremera, trataron de resolver la situación de la mejor forma posible, indican desde la Tampm. Se quejan de que no se les tiene en cuenta a la hora de elaborar los protocolos de actuación y de falta de medios, ya que son ellos los que batallan a diario con estas peligrosas y arriesgadas situaciones. Y eso que son funcionarios de la Administración del Estado y no policías, denuncian desde Tu abandono me puede matar. «Este es, por desgracias, el día a día en prisiones».
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
