Internacional
¡MÁS MENTIRAS AL DESCUBIERTO! Anthony Fauci (El ‘Fernando Simón’ de USA), el hombre encargado de ‘luchar’ contra el virus, conocía su origen artificial y lo ocultó
LA ESTRELLA DE LA FOX TUCKER CARLSON REVELA LA INFORMACIÓN.
Siendo Estados Unidos la hiperpotencia mundial, era lógico que el doctor Anthony Fauci, el hombre responsable de la lucha contra la pandemia en el país, se acabara convirtiendo en la cara del esfuerzo mundial para acabar con esta plaga, con sus restricciones, vacilaciones, aciertos o meteduras de pata. Lo que se está descubriendo estos días, sin embargo, es que el mismo campeón contra el coronavirus parece estar bastante implicado en su propio origen.
Todo el detectivesco escándalo gira en torno a unos correos electrónicos que probarían presuntamente que Fauci conocía los indicios que apuntaban a un origen artificial del virus y que ocultó, atacando pública y reiteradamente la tesis de que el SARS-2 pudiera haber surgido de un laboratorio de manipulación de virus en Wuhan. De hecho, si la información se confirma, Fauci mintió bajo juramento y podría enfrentarse a cargos federales.
La estrella de la Fox Tucker Carlson, que va camino de convertirse en la voz indiscutida de la resistencia y el sentido común, lo ha destrozado en su último monólogo, poniendo la información negro sobre blanco. “El doctor Fauci no es más que otro burócrata mentiroso”, empieza Carlson. “Desde el principio, a Tony Fauci le preocupaba que el público pudiera concluir el que el covid tenía su origen en el Instituto de Virología de Wuhan”.
¿Por qué? ¿Qué interés podía tener el poderoso y prestigioso responsable de la respuesta contra la peste, que muchos americanos han acabado considerando una mezcla de Albert Einstein y Teresa de Calcuta, en que se pensara en un origen artificial de virus, una hipótesis que parecía razonable y que, de confirmarse, podría ayudar enormemente a combatir la pandemia? “Posiblemente porque Tony Fauci sabía perfectamente que él mismo había financiado experimentos de ganancia de función en ese mismo laboratorio”.
La llamada ‘ganancia de función’ intenta alterar las características funcionales de un virus, generando mutaciones para aumentar su transmisibilidad o la gravedad de la enfermedad o sea más resistente a los medicamentos, los tratamientos o las vacunas existentes.
“Los correos demuestran que Fauci mintió sobre esto bajo juramento”, sentencia Carlson, en referencia a un correo de un inmunólogo, Christian Andersen, que nada más declararse la pandemia que su equipo observaba indicios de que el virus “parecía diseñado”.
Carlson mostró, asimismo, un documento en pdf titulado “Baric, Shi, et al — Nature Medicine — SARS Gain of Function.pdf.” adjunto a uno de los correos. Ese ‘Baric’ que aparece en el documento se refiere, aclara Tucker, a Ralph Baric, virólogo norteamericano que colaboró con el Instituto de Virología de Wuhan, y colaborador de la doctora Shi Zhengli, conocida como ‘Bat Woman’.
Fauci negó cualquier conocimiento de estas investigaciones cuando fue interrogado públicamente por el senador Rand Paul en lo que tiene, en palabras de Carlson, «toda la pinta de un caso de perjurio».
Es difícil determinar qué es más grave en todo este caso, si el hecho mismo de poner al frente de la lucha contra la pandemia a alguien implicado de alguna forma en su origen y, por tanto, deseoso de ocultarlo, frustrando así la vía más obvia para combatir la plaga, o el esfuerzo concertado por toda la élite tecnológica, mediática, cultural y política para condenar al ostracismo de la ‘conspiranoia’ a todos los que, a lo largo de meses y meses, apuntaron a una tesis que está a punto ya de convertirse en la oficial.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
