Vic no podrá conmemorar el primer aniversario del 1 de octubre con un espacio dedicado a esta fecha. El pleno del Ayuntamiento de Vic de septiembre estuvo marcado por esta polémica y, sobre todo, por el poco consenso entre a los partidos independentistas.
Por su parte, Josep Anglada, portavoz municipal de Plataforma Vigatana/Som Identitaris, calificó la situación de «desmadre» y remarcó que era «la segunda vez que los vecinos lo rechazan».
«Si no son capaces de ponerse de acuerdo para poner el nombre del 1 de Octubre, menos serán capaces de construir la república», señaló el concejal identitario.
Durante la sesión plenaria, Anglada pidió a la alcaldesa que retirase «El toque a rebato» ( toc de sometent, en catalán), que se emplea en los pueblos para movilizar a los vecinos ante una amenaza, como en el caso de incendios, inundaciones o en situaciones bélicas, tales como bombardeos.
En ese sentido, el líder identitario pidió a la alcaldesa que «no siga utilizando los edificios públicos de la ciudad para hacer simbología partidista, y exigió que se mantuviera la neutralidad en los espacios públicos para evitar que no se rompa la buena convivencia entre a los vicenses y así poder evitar algún enfrentamiento no deseado entre ciudadanos».
Finalmente, Anglada reclamó a la alcaldesa «respeto para todos aquellos ciudadanos que no piensan como ella y que no son independentistas».

Enhorabuena Anglada.
Enhorabuena Anglada.