Lunes, 7 de septiembre de 2026
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«Un daño Irreversible». El libro de Abigail Shrier que el circo LGTBI odia y que cuenta como destrozan a las niñas con la ideología de género

«Un daño irreversible», el polémico libro de Abigail Shrier.

Abigail Shrier es periodista de The Wall Street Journal. Estudió en las universidades de Columbia, Oxford y Yale. Su libro, Un daño irreversible, ha sido considerado uno de los libros del año por The Economist y The Times y ha provocado una gran polémica en Estados Unidos, donde fue acusado de transfobia e ignorado por muchos de los grandes medios de comunicación. Shrier vive en Los Ángeles.

@AbigailShrier

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A la periodista norteamericana Abigail Shrier, columnista del Wall Street Journal, la estaban esperando. Basta con un tecleo rápido de su nombre en Twitter para descubrir los sarpullidos que produce en ciertos entornos. «Atención a lo que va a publicar Planeta en una semana. Esto también es violencia». «En un contexto de crecimiento de la transfobia y la LGTBfobia son inadmisibles las publicaciones que favorezcan el discurso de odio». «No le deis mucha bola a la Abigail Shrier y su mierda porfa que hay un límite de veces que quiero leer la sinopsis de su panfleto».

Y todo a cuenta de una investigación que cobró forma de libro, Un daño irreversible, que publica Deusto y que explora el otro lado de la moneda del furor trans que seduce a las adolescentes en Estados Unidos. Un recorrido de 300 páginas que recibió el aplauso de la revista progresista The Economist y que denuncia los excesos del activismo trans en su país. Con casos que obligan a la pausa antes de seguir leyendo y que conducen a preguntarse (cuando menos) si no habremos llegado demasiado lejos. ¿Viviremos algo parecido en España?

Abigail Shrier encontró una explicación al disparatado incremento de las terapias para el cambio de sexo entre adolescentes en Estados Unidos (y algunos países europeos) durante la última década. ¿Cuál? Una corriente cultural, alimentada en las redes y en las escuelas, que adorna de virtudes la distinción trans y que provoca que se extienda a toda velocidad. Como una moda. Sobre todo entre adolescentes blancas, de familia progresista y de clase media-alta con episodios nada esporádicos de ansiedad.

 – La locura transgénero que seduce a nuestras hijas – 

 – Una generación de niñas en riesgo por la moda transgénero – 

Hasta hace apenas unos años, el trastorno de identidad de género —la sensación de grave incomodidad en el sexo biológico propio— era muy infrecuente. Se daba en menos del 0,01 por ciento de la población, aparecía durante los primeros años de infancia y afectaba de manera casi exclusiva a los hombres.

Pero hoy en día, en las universidades, los institutos e incluso las escuelas primarias grupos enteros de amigas afirman ser «transgénero». Son niñas que nunca han experimentado incomodidad alguna con su sexo biológico hasta que alguien da una conferencia en su escuela sobre su experiencia trans, descubren la comunidad de influencers trans en internet o alguien les dice que serán más populares entre sus amigos y en sus redes sociales si se declaran transexuales.

Padres que hasta entonces no habían sospechado nada descubren que sus hijas están enganchadas a estrellas trans de YouTube. Y educadores y terapeutas «afirmadores de género» empujan a chicas que aún no han llegado a la edad adulta a adoptar cambios irreversibles que les afectarán de por vida, como dobles mastectomías y bloqueadores de la pubertad que pueden causar infertilidad permanente.

Abigail Shrier, periodista del Wall Street Journal, ha investigado la moda trans, hablado con las chicas, con sus angustiados padres y los consejeros y médicos que llevan a cabo las transiciones de género, así como con las jóvenes que, al acercarse a la edad adulta, se arrepienten amargamente de haberse sometido a ese proceso en su adolescencia.

Y con ello ha generado una enorme polémica, recibiendo acusaciones de transfobia y peticiones públicas de que se censure el libro. Algo que, afortunadamente, no han conseguido.

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