Visto lo visto en Ucrania, ya ni te cuento.
Y ni siquiera necesito a la UE entera. Me basta una Francia (que además tiene músculo nuclear estratégico para que no le vacilen con armas nucleares.) El Ejército del Aire y del Espacio francés le planta cara ahora mismo a la (demostradamente) decrépita Fuerza Aérea Rusa en cuanto se acerquen a menos de 1.000 km de sus bases; la Marine Nationale hunde a lo poco que queda de la Flota del Norte que no está en estado cochambroso porque todos sus buques de superficie datan de la época soviética; y el Ejército de Tierra… bueno, el Ejército de Tierra es que ni siquiera tiene que salir de sus cuarteles porque el ruso no llega ni cerca. Joder, si ni siquiera logró entrar en Kiev, que lo tenían cantado a menos de 100 km de sus bases de avanzada…
…y eso antes de que empezaran a recibir ayuda en serio.
Súmale a la fuerza aérea y armadas española e italiana, más todas nuestras capacidades de guerra electrónica avanzada, y las capacidades de observación del tren satelital militar europeo (CSO, CERES, SAR-Lupe/SARah, CSG, Paz, etc., centralizado en el SATCEN de Madrid), mientras que Rusia no tiene ahora mismo ni un solo satélite de reconocimiento que no fuera originalmente diseñado en la URSS tampoco, y es ya poco menos que un pim-pam-pum. Así de claro.
Y eso son sólo tres países de los 27 que componen la Unión Europea. Si quieres, añádeme a los peligrosísimos submarinos convencionales 212A alemanes para ayudar a los Suffren franceses a encarar a los nucleares de combate rusos de la Flota del Norte (lo único moderno que tienen) y hacemos 4 y ni logran bajar de la latitud de Dinamarca. Eso suponiendo que el inglés (que no es UE pero sí OTAN) no salga a meterles caña antes.
No os flipéis, que la guerra de Ucrania les ha puesto en evidencia todos los rotos y costuras y no necesitamos a los Estados Unidos para nada. En lo único que mantienen fuerza significativa es en las armas nucleares estratégicas, porque a eso sí le dedicaron tiempo y dinero y avance tecnológico durante todos estos años (mientras, por cierto, las de EEUU decaían a su propio estado cochambroso porque se gastaron toda la pasta en guerras contra pobres… estos últimos años están intentando remediarlo a un coste monumental). Pero no quieres jugar esa carta con una alianza que incluye a Francia y sus submarinos, aviones y misiles nucleares de ultimísima generación.
Ah, por cierto, ¿ya mencioné que la Armada Rusa no tiene ni un solo portaaviones operacional para proyectar fuerza lejos de sus fronteras? La chimenea humeante esa que les quedaba lleva fuera de servicio «para reparaciones» desde 2017. Mientras tanto, tan solo entre Francia e Italia suman tres, y eso sin contar nuestro LHD.
Así que menos salvamundos yanquis, que fuera de su propaganda y la ruidera de sus politicuchos más serviles, en el mundo real no los necesitamos para nada.
Los dos modernos portaaviones de la Armada Italiana, comisionados en 2008 y 2024. Si operan en conjunción con el francés (el único CATOBAR no gringo del mundo), los destructores antisubmarinos franceses de la clase Aquitania más esos submarinos alemanes y, por ejemplo, nuestras F-100 para el dominio aeroespacial, la Armada Rusa no tiene nada que oponerles ahora mismo al sur del Círculo Polar Ártico.
Tan solo con la mitad de los 70 Eurofighter Typhoon del Ejército del Aire y del Espacio de España y sus misiles MBDA Meteor, coordinados mediante MIDS, ya se le ha puesto a lo que queda operativo de la Fuerza Aérea Rusa el día del revés, pues en esta guerra ha demostrado que no puede poner más de 25 aviones en el aire de manera coordinada al mismo tiempo, y además mucho más viejos y en su mayor parte obsolescentes. Y cuando lleguen los nuevos de la Tranche 4 que ya encargamos hace más de un año, es bastante más que «ponérseles el día del revés.»
Ah, sí, y por cierto: el PIB de la Unión Europea de 2025 es de 19 billones (millones de millones, «trillions» anglos) de euros nominales, 3 más que China. El de Rusia no llega a 2. Y con eso, no fueron capaces ni de derrotar rápidamente a una Ucrania que incluso antes de la guerra no llegaba a la décima parte: 200.000 millones.
