Internacional
Alcalde demócrata de College Park es arrestado por posesión y distribución de pornografía infantil
Se trata de Patrick Wojahn, el mejor amigo de Pete Buttigieg, el actual Secretario de Transporte del gobierno de Biden. Enfrenta 56 cargos por divulgar videos pedófilos en la red social Kik.
Patrick Wojahn, alcalde demócrata de College Park, Maryland, dejó su cargo después de que las autoridades lo arrestaran a principios de marzo por 56 cargos relacionados con posesión y distribución de pornografía infantil.
Wojahn está bajo custodia en el Departamento Correccional del Condado de Prince George y pronto se reunirá con un comisionado que tomará una determinación sobre si Wojahn puede obtener libertad condicional bajo fianza, o si será retenido durante todo el proceso del juicio.
Wojahn envió una carta de renuncia desde la cárcel el miércoles por la noche, y su renuncia quedó efectiva a partir del jueves, según un comunicado de prensa del gobierno de la ciudad. La alcaldesa provisional Denise Mitchell servirá a la ciudad hasta que se celebre una elección especial para elegir un nuevo alcalde que termine su mandato.
La extraña carta agradece a Wojahn por sus servicios. “El alcalde Wojahn se ha desempeñado en este puesto desde 2015 y en el Concejo Delibertante desde 2007. La ciudad de College Park agradece al alcalde Wojahn por sus muchos años de servicio dedicado”, lee el comunicado.
Las autoridades acusan a Wojahn de subir y compartir docenas de videos en la aplicación de redes sociales Kik a principios de enero que mostraban actos sexuales explícitos que involucraban a niños “preadolescentes”, siendo abusados por hombres adultos.
El Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados reportó la cuenta sospechosa de Kik a la policía del condado de Prince George el pasado 17 de febrero, y los investigadores descubrieron rápidamente que el usuario pertenecía al alcalde.
El 28 de febrero, la policía allanó la casa de Wojahn en College Park donde requisaron sus computadoras, teléfonos celulares y demás evidencia. Sin embargo, no fue necesario profundizar la investigación: mientras los policías allanaban, el alcalde le admitió al fiscal que la cuenta de Kik era suya.
“Wojahn admitió que tuvo en su posesión y compartió en línea archivos que mostraban pornografía infantil”, según muestran los documentos judiciales.
Durante su tiempo en el cargo, Wojahn promovió políticas de extrema izquierda, promoviendo la agenda LGBT en la comunidad e integrando a jóvenes de edad escolar en los esfuerzos de planificación urbana de la ciudad.
El exalcalde de College Park, Andy Fellows, quien sirvió antes de Wojahn y fue su mentor político, dijo que estaba en estado de shock. “Realmente no sé qué hacer con eso”, dijo Fellows.
Pete Buttigieg, actual secretario de Transporte del gobierno de Biden e “íntimo” amigo de Wojahn, se negó a dar un comentario al respecto hasta el momento de publicación de esta nota.
En una conferencia de prensa el jueves, el jefe de policía de Prince George, Malik Aziz, dijo que la investigación está “activa y abierta” y que las autoridades anticipan presentar cargos adicionales.
Cuando se les preguntó cuáles podrían ser esos cargos, y si estarían relacionados con la producción de pornografía infantil, tanto Aziz como el teniente Michael Snyder, el comandante de la unidad del departamento que maneja el abuso infantil y los delitos en Internet, se negaron a dar más detalles.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
