Internacional
¿Cuál será el símbolo de la era del Anticristo? No lo duden: la conversión de la Iglesia en una ONG
No me aterro cuando veo a un cura indepe o directamente hereje, ni tan siquiera cuando contemplo a un cura ateo. Es un triste espectáculo pero eso ha ocurrido siempre.
Lo que me preocupa es cuando contemplo a un cura filántropo. Es entonces cuando me pongo a temblar. Cuando realmente me aterro es cuando veo y oigo -y veo y oigo cada vez más- a un cura o a un prelado justificar su actividad en la labor de Cáritas, de la parroquia o en el obispado. Es decir, cuando veo a los curas intentando justificar su actividad sacramental según su labor con los pobres y menesterosos. Sí, hay que preocuparse de la pobreza pero las primeras de las obras de misericordia también son espirituales y los primeros bienaventurados son los pobres de espíritu. Cuando escucho un balance parroquial que me habla de la comida repartida entre los pobres, la bolsa de trabajo para inmigrantes, la canalización de peticiones de alquiler y de ingreso mínimo vital… pienso que alguien he perdido el sentido.
Me preocupa tanta filantropía (¡Dios nos libre de los filántropos!) clerical. Pues la marca de la era del Anticristo será precisamente esa: la Iglesia-ONG.
Es más, una de las prioridades del NOM es que el Estado monopolice la facultad de comprar y vender. El hombre, la sociedad, no puede estar sin comprar y vender, sobre todo los artículos que llamamos de primera necesidad. Y ese Nuevo Orden Mundial pretende convertir al Cuerpo Místico de Cristo en una especie de delegación del Ministerio de Asuntos Sociales.
Pero seamos optimistas. Recuerden el lema del cristiano: de derrota en derrota hasta la victoria final. Esa es la marca del cristiano -en mi opinión, que aún no me han hecho Papa- y significa que las victorias del Anticristo, las de Satán, las del Nuevo Orden Mundial (NOM), tienen carácter temporal, transitorias, y que el NOM de Satán está definitivamente condenado al fracaso, Cristo siempre vence. Y el cristiano que le es fiel acaba venciendo con él tras una suma de derrotas parciales. Digamos que Cristo no pierde batallas, el cristiano sí, pero ambos ganan la guerra siempre… siempre que no entendamos la Iglesia como una ONG. Como es sabido a las siglas ONG sólo les sobra la ‘N’.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
