Opinión
Descontrolado despilfarro socialista. Por Jesús Salamanca Alonso
No estaría de más que el nuevo Comité de la Verdad, que propugna el PSOE, comenzara por estudiar la sarta de mentiras, bufonadas, mamarrachadas, falsedades y ocultamientos socialistas.
Ha tenido que salir a escena la pandilla de indocumentados políticos que tenemos para darnos cuenta de que no saben lo que es gobernar y mucho menos trabajar para el bienestar de la ciudadanía. Cultivan la soberbia, la chulería, el analfabetismo, la falta de respeto y el desprecio a la mano que les da de comer. Ahí tienen lo sucedido en Valladolid, el día 21 de enero: Pedro el mentiroso se atrincheró en la Cúpula del Milenio con un puñado de fieles palmeros o, lo que es lo mismo, antes se llamaban «lameculos» en Román Paladino por aquello de evitar todo tipo de florituras innecesarias.
Sánchez sigue apareciendo delante del letrero propagandístico de «Gobierno de la Gente», cuando debería decir «Gobierno de la Peste», sobre todo tras comprobar que la ciudadanía lo tiene por personaje repelente. Aquella campaña orquestada por el PSOE para acercarse a la ciudadanía, ni siquiera se pudo llevar a cabo: hubo que suspender todos los actos porque la protagonista era la progenitora de Pedro Sánchez. Lo era en negativo y con negativos improperios. Son tantas las mentiras, tantas las falsedades, tantos los desprecios a la ciudadanía, que ésta no deja de apuntarlo con el dedo en espera urgente de que lleguen las elecciones para darle la bofetada que merece. Todo cerdo tiene su San Martin y a éste parece haberle llegado ya.
Pierdan unos minutos y visualicen algunos videos que existen en internet sobre el acompañamiento que se viene montando el felón desde hace tiempo. Para cualquier visita de esta calamidad de presidente acuden decenas de vehículos como séquito de protección. Y nadie lo entiende porque a la ciudadanía le importa un bledo y medio la protección de este filoetarra, malversador, felón, venerador de independentistas, devoto del golpismo y luchador bárbaro contra la Judicatura. Su asentimiento respecto a los «fachas con toga» no ha pasado desapercibido. Y lo pagará. Que nadie dude de que lo pagará con creces.
Hasta las inmaduras muchachas de la extrema izquierda adocenada y cavernaria se rodean de alfombras rojas, coches oficiales y vestidos de señora, cuando no son más que muchachas de medio mandil, malcriadas del sistema, degeneradas abortistas, además de egoístas sin la correspondiente terapia. Hasta de camello se han confundido. No vean cómo «se lio la gorda» con las declaraciones de la segunda de a bordo de la «barragana de…». Al menos, Irene Montero acusó a Ana Botella de ser «la mujer de…» por lo que, según ella, fue alcaldesa de Madrid. Pero es que la actual ministra y protectora de Violadores es tan solo una simple «barragana de…», ni siquiera mujer.
Razón tenía Feijóo al apuntar que hay que regular con urgencia los viajes para evitar el ridículo presidencial y de los mamotretos del comunismo. Se rodea de seguridad, cuando su seguridad nos trae al pairo a todos los españoles. ¡Total…para lo que sirve este indecente presidente…! Da igual que viaje Pedro o lo haga su porquera. Ahí tienen a la tropa feminista de la ministra de violadores, que no dudó en marcharse a hacer turismo a EE.UU,, pero a costa del Erario Público, con compañía fantasiosa e inútil y sin programa de actuación. Ya está bien de un Gobierno sin criterios, ni objetivos, ni perspectivas de futuro. Lo más extendido de este «Gobierno de la Peste» es la permanente falta de respeto a la ciudadanía y todo lo contrario de cuanto habían prometido.
Era manifiesto que con la izquierda nunca se lograría la regeneración del sistema porque se pervierten a la primera de cambio. La alfombra, el coche oficial, las mesas de reuniones y el trato que reciben, además de los sueldos y prebendas, los desarticulan y cambian la forma de pensar en 24 horas; siguen siendo mamertos de boquilla, pero neoliberales de corazón con ligeros ramalazos procomunistas. La ruindad de la izquierda es la cultura y la tradición del mamerto que, aunque no existe en el DRAE, sí es un vocablo que ya debería estar incluido. Por eso el Plan de Calidad Institucional que va a presentar Núñez Feijóo viene como anillo al dedo ante tanto despilfarro, malversación, latrocinio y abuso del «Gobierno de la Peste» que encabeza el felón y mentiroso, Pedro Sánchez. Espero que no se note mucho el nulo respeto que hoy me merece este filoetarra de Moncloa, catedrático de la estupidez y trapecista del nulo sentido común.
La desprestigiada seguridad de la que se rodea Sánchez equivale a nuestra inseguridad. Gracias a él y a sus negligentes políticas –algunas con resultado de muerte—hoy nos encontramos con organismos a los que ha colonizado. Eso ha llevado al desprestigio institucional de muchos de ellos como el CIS, el Consejo de Estado, el Tribunal de Cuentas, la fiscalía general del Estado, el INE, el CNI, el CSIC y, lo más sonado, el propio Tribunal Constitucional sobre el que Europa ha abierto una investigación tras la denuncia de partidos políticos y organizaciones ciudadanas.
¡Ya me dirán qué prestigio le queda al TC con personajes como el exministro Campos, la promotora del estatuto catalán (hasta hace tres días vinculada a la desprestigiada Presidencia del «doctor cum fraude») y el tiralevitas de Rodríguez Zapatero, el tal Conde-‘Pamplinas’, presidente para más recochineo! No estaría de más que el nuevo Comité de la Verdad, que propugna el PSOE, comenzara por estudiar la sarta de mentiras, bufonadas, mamarrachadas, falsedades y ocultamientos socialistas.
Cualquier comisión de transparencia le reventaría al PSOE en la cara. Tras ser declarado el partido más corrupto de Europa no tiene ninguna salida airosa. Como en Andalucía, ya verán que muchos de los líderes no saldrán de los tribunales tan pronto como abandonen o sean expulsados de sus graciosas y caras dádivas. Doy fe.
Por cierto, ¿para qué sirve el Portal de Transparencia?
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
