Sucesos
Detenida una mujer tras amenazar con matar a su propio hijo en el aeropuerto de Málaga
Efectivos de la Sección de Seguridad de la Guardia Civil del aeropuerto de Málaga han detenido a una mujer que tras saltarse el control de seguridad agredió a los agentes e intentó causar lesiones a su propio hijo.
Los hechos tuvieron lugar el pasado día 1 de octubre cuando una mujer, que portaba a su hijo en una mochila portabebés, traspasó la línea de filtros de seguridad amenazando a los vigilantes con unas tijeras.
Acto seguido los guardias civiles intervinieron consiguiendo arrebatarle las tijeras. La mujer se encontraba muy alterada y agresiva haciendo caso omiso a las indicaciones de los agentes, gritando con el ánimo de llamar la atención del resto de pasajeros que se encontraban en la terminal, según ha informado la Guardia Civil a través de un comunicado.
Así, a pesar de las indicaciones de los guardias civiles de que depusiera su actitud, cada vez se encontraba más agresiva, llegando a abrazar a su bebé contra su pecho con mucha fuerza y amenazando con que lo iba a matar.
Los agentes observaron que el bebé se encontraba llorando y respiraba con dificultad por lo que decidieron intervenir para quitarle al niño.En ese momento la madre comenzó a morder la mano al bebé para causarle lesiones, produciéndose un gran forcejeo en el que intervinieron seis personas para tratar de inmovilizar a la mujer y evitar que continuase hiriendo al niño, consiguiendo desabrochar la mochila portabebé y arrebatarle al bebé que lloraba desconsoladamente.
Durante la intervención resultaron heridos un agente de la Guardia Civil y un vigilante de seguridad por mordiscos. La mujer, de nacionalidad keniata y de 26 años, fue detenida y tras ser puesta a disposición judicial fue ingresada en un hospital de la capital malagueña.
Por su parte, el bebé tras ser atendido en primera instancia en el aeropuerto, fue trasladado al hospital materno de Málaga, haciéndose cargo posteriormente de él Protección de Menores.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
