Internacional
El «fascismo» salvador de Meloni pone en marcha la economía de Italia: Menos impuestos, más competencia
La primera ministra de Italia lanzó el DEF, un documento que establece las medidas y los parámetros de la política económica del gobierno por los próximos años.
El gobierno de Giorgia Meloni lanzó el primer Documento Económico Financiero (DEF) esta semana, el cual traza el rumbo que tomará Italia en cuanto a las medidas que se tomarán para garantizar la estabilidad, la credibilidad y el crecimiento.
Después de poner en marcha el combate contra la inseguridad y la inmigración ilegal, el Gobierno de la Cento-Destra lanzó su primer plan financiero, perfilando “la política económica para los próximos años, una línea hecha de estabilidad, credibilidad y crecimiento“, según declaró la primera ministra.
El Documento persigue tres objetivos principales en cuanto a la política económica y presupuestaria que se pretende implementar a mediano plazo:
- Relanzamiento de la economía a través de la identificación de nuevas intervenciones para apoyar a los sujetos más vulnerables. Renunciando paulatinamente a aquellas medidas extraordinarias de política fiscal implementadas en los últimos tres años.
- Reducción del déficit y la deuda de las administraciones públicas en relación con el producto interior bruto (PIB). El Gobierno confirma los objetivos de deuda neta sobre PIB ya declarados en noviembre, en el Proyecto de Plan Presupuestario (DPB). Es decir, 4,5% este año, 3,7% en 2024 y 3,0% en 2025; mientras que el objetivo para 2026 se fija en 2,5%.
- Apoyo a la recuperación y crecimiento de la economía italiana, garantizando a los ciudadanos un bienestar superior al de las últimas dos décadas, caracterizadas por una profunda crisis.
En el corto plazo, por otro lado, la intención es sostener el crecimiento que indican los últimos datos, actuando también para contener la inflación, que se ubicó en marzo en 7,7%, una fuerte baja respecto al 12% de suba de precios que se registraba cuando llegó al gobierno en octubre del año pasado.
Manteniendo el déficit en el 4,5%, será posible recortar las contribuciones a la seguridad social pagadas por los empleados con ingresos medios-bajos en más de € 3.000 millones de euros, y se podrá realizar este mismo año.
En este sentido, se apoya a los hogares y su poder adquisitivo además de contribuir al crecimiento de los salarios. Junto con las medidas incluidas en la ley de presupuesto, esta decisión demuestra la atención del gobierno a la protección del poder adquisitivo de los trabajadores y, al mismo tiempo, a la moderación salarial para evitar una peligrosa espiral salario-precio.
Gracias a las nuevas medidas fiscales previstas para 2023 y 2024, se estima un crecimiento del PIB en el escenario de planificación del 1,0% este año y del 1,5% en 2024, sumado a un continuo proceso de reducción de la deuda pública. “Estas son las cartas con las que Italia se presenta en Europa”, explica Meloni.
La DEF sigue los principios de seriedad y responsabilidad, fundamentales para que Italia vuelva a proliferar y ser competitiva. Un crecimiento que se pretende alcanzar sin la necesidad de seguir calendarios irreales, sino trabajando en un cambio estructural de largo plazo.
Asimismo, pretende hacerlo sin acosar a los ciudadanos con impuestos continuos y cuantiosos, sino implementando políticas de apoyo a las familias y a los más necesitados, creando un sistema fiscal cuyo objetivo fundamental es hacer que la República sea más próspera, sin afectar el bienestar de sus ciudadanos.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
