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Sucesos

El jefe de Prisiones ha recibido seis veces al responsable de la red de apoyo a presos de ETA

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Ángel Luis Ortiz reconoce los encuentros en su despacho del Ministerio del Interior con Joseba Azkarraga que la Guardia Civil reveló en un informe entregado en marzo de 2021 al juez de la Audiencia Nacional que investiga los ‘ongi etorri’ en Euskadi.

El secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, ha reconocido que ha recibido seis veces en su despacho oficial al responsable del movimiento de apoyo a los presos etarras Sare, el ex consejero vasco Joseba Azkarraga. El primero de los encuentros tuvo lugar en 2018, el mismo año en que Fernando Grande-Marlaska llegó al Ministerio del Interior.

En un informe aportado en marzo de 2021 al juzgado de la Audiencia Nacional que instruye la querella contra Antonio López Ruiz Kubati por delitos de enaltecimiento al terrorismo y humillación a las víctimas como coordinador de los recibimientos a presos etarras (ongi etorri) en el País Vasco, el Servicio de Información de la Guardia Civil describe a Azkarraga como el principal nexo entre los presos de ETA y el Gobierno de Pedro Sánchez.

Los investigadores policiales captaron diversas comunicaciones entre Joseba Azkarraga -consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno vasco en la etapa de Juan José Ibarretxe como lehendakari– y Kubati sobre asuntos relacionados con los reclusos etarras. La interceptación de dichas conversaciones también permitió conocer que Azkarraga mantenía «contacto frecuente con algún responsable de Instituciones Penitenciarias».

«En numerosos mensajes, Joseba hace referencia a esta persona como ‘El de Madrid’, con el que contacta tanto telefónica como personalmente a través de reuniones cuando se desplaza a Madrid, poniendo al corriente a Antonio López Ruiz de toda la información que recibe de este individuo», detalla la Guardia Civil en el citado informe, de 426 páginas.

‘El de Madrid’ es Ángel Luis Ortiz González, al que Grande-Marlaska puso al frente de Instituciones Penitenciarias tras su nombramiento como ministro del Interior. Ex juez de Vigilancia Penitenciaria de Madrid, el alto cargo conquense fue asesor responsable del Área de Justicia y Prisiones de la Oficina del Defensor del Pueblo y ocupaba la dirección general de la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento de Madrid hasta su llega al puesto actual.

«A petición de los solicitantes»

En respuesta a una petición de información tramitada a través del Portal de la Transparencia, Ángel Luis Ortiz admite que ha recibido «en seis ocasiones» al responsable del movimiento de apoyo a los presos de ETA Sare con el siguiente desglose por años: una en 2018, tres en 2019, una en 2020 y otra en 2021. Según el máximo responsable de Prisiones, las reuniones «tuvieron lugar a petición de los solicitantes» y se suman a otros «73 encuentros» mantenidos con representantes de otras asociaciones, entidades o fundaciones.

«El próximo martes tengo una nueva reunión con Ángel Luis. ¿Tenéis alguna cosa concreta que os interese traslade?», escribió Joseba Azkarraga a principios de abril de 2019. Cuando el diputado de EH Bildu en el Parlamento vasco Julen Arzuaga reenvió dicho mensaje, su comentario fue elocuente: «Hala, a pasar la lista de prioridades».

A las 18.14 horas del 11 de junio de 2019, el destinatario del mensaje de Azkarraga fue Kubati. El principal nexo entre los presos de ETA y el Gobierno quería que su interlocutor le recordara los datos de dos reclusas que cumplían condena en la cárcel de Granada -Lierni Armendáriz González de Langarica y Oskarbi Jáuregui Amundarain- al objeto de «entrar más en el detalle de algunos casos en Madrid» con motivo del encuentro que tenía previsto mantener seis días después con el responsable de Prisiones. «Si puedes recuérdame estas cosas, pues quiero enviarle antes unas notas para que la reunión sea más efectiva y hayan tenido tiempo de mirar cada caso», le decía a su destinatario. Éste le contestó al día siguiente: «Aúpa, Joseba. Mándame la dirección de tu correo para mandarte lo que me pides».

La cita con el jefe de Prisiones debió celebrarse el 17 de junio de 2019. Esa misma noche, a las 22.29 horas, Kubati recibió un mensaje de Joseba Azkarraga con el siguiente comentario: «He olvidado comentar que me ha insistido mucho en que intente tener una conversación con Consuelo Ordóñez [presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite)]. Que para ellos sería muy importante que lográramos un clima de entendimiento. Ya le he dicho que se puede intentar, pero no creo sea fácil». La Guardia Civil no precisa la identidad de la persona que sugiere hablar con Ordóñez, pero bien podría tratarse de Ángel Luis Ortiz.

Azkarraga se refería a Ángel Luis Ortiz en sus mensajes como ‘El de Madrid’, según reveló la Guardia Civil en un informe

En otras ocasiones, Azkarraga comparte con el entorno proetarra información que recibe telefónicamente de Instituciones Penitenciarias, como hizo el 28 de junio de 2019 para anunciar que el juez había ya firmado la libertad condicional del preso de ETA enfermo José Ángel Ochoa de Eribe Landa. «Así que me imagino que la libertad se producirá ya», anotó.

Joseba Azkarraga y Kubati volvieron a intercambiar varios mensajes entre las 14.37 y las 14.45 horas del lunes 29 de julio de 2019. El Servicio de Información de la Guardia Civil llama la atención sobre el contenido de uno de ellos: «Aprovecho para comentarte que me envía el de Madrid un waasap (sic) con la foto del ongi etorri de ayer y me dice esto no ayuda mucho». A lo que el interlocutor de Azkarraga contesta: «Ya hablaremos de eso también (…) están diciendo que yo estuve en el ongi etorri de Oñati y es mentira. Yo no estuve y no estaré. Se les dio las mismas instrucciones que todos pero unos hacen caso y otros no…». Kubati se refiere al recibimiento brindado al ex preso Xabier Ugarte Billar en la citada localidad guipuzcoana el 28 de julio de 2019, el día que fue puesto en libertad.

Recibimientos a etarras

Entre los mensajes recogidos en el informe de la Guardia Civil se percibe la «preocupación» existente en el entorno proetarra sobre el criterio de la Fiscalía a la hora de perseguir los ongi etorri, al entender que esos recibimientos suponen una humillación para las víctimas del terrorismo. En diciembre pasado, ni el Ministerio Público ni el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama se opusieron a la celebración de dos actos en favor de etarras en Pamplona y Mondragón (Gipuzkoa) al no haber base jurídica para hacerlo, toda vez no se puede perseguir un delito que no ha ocurrido.

En la contestación ofrecida al amparo de la Ley de transparencia, el secretario general de Instituciones Penitenciarias reconoce también haber mantenido un encuentro con el diputado vasco de EH Bildu Julen Arzuaga, concretamente en 2018. «De igual modo, en el periodo por el que se pregunta, ha mantenido 32 encuentros más con parlamentarios», se lee en la respuesta.

Como ha informado El Independiente, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha roto relaciones con el Gobierno tras tener acceso al citado informe de la Guardia Civil -ellos son parte en el sumario que tramita el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional- y confirmarles el propio Ángel Luis Ortiz en una reunión mantenida en julio de 2021 dichos mensajes. Desde entonces no han vuelto a tener ningún encuentro con el máximo responsable de las prisiones del Estado.

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España

Los hombres de Pedro, formalmente declarados CRIMINALES: 24 añitos a Ábalos (la edad de su sobrina), 19 a Koldo y 4 a Aldama que no entrará en prisión

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El Supremo condena a Ábalos a 24 años de cárcel, 19 a Koldo y 4 a Aldama

El Tribunal Supremo ha condenado al ex ministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a su asesor Koldo García Izaguirre a 19 años de cárcel por haber formado una organización criminal que se valió del poder institucional para cometer «graves delitos de corrupción» durante el Gobierno de Pedro Sánchez.

El tribunal también ha condenado al empresario Víctor de Aldama, el hombre que tejió la trama, a cuatro años y medio de prisión, aunque ha suspendido la ejecución de la pena por su colaboración con la justicia. La sentencia, adoptada por unanimidad, supone la condena más severa conocida en España contra un ex ministro del Gobierno en el poder.

El fallo concluye que los tres acusados «constituyeron una organización en la que cada uno de ellos asumió un papel diverso y complementario, con un preciso reparto de funciones». Ábalos aportaba el poder institucional; Koldo García, la intermediación; y Aldama, el dinero y el acceso a las empresas.

Mascarillas y corrupción

El episodio más grave acreditado por el tribunal es la adjudicación del suministro de trece millones de mascarillas durante la pandemia de Covid-19 a la empresa Soluciones de Gestión, vinculada a Aldama.

La compra se articuló en dos contratos, uno con Puertos del Estado a través de una Orden Ministerial y otro con ADIF con otra. Ábalos firmó la primera orden como ministro el mismo día que fue publicada.

La sentencia precisa que la adjudicataria ya sabía, antes incluso de que los responsables del órgano de contratación tuvieran conocimiento de la operación, que «se publicaría una orden ministerial, que la compra sería centralizada a través de Puertos, que el volumen sería de ocho millones de mascarillas y que sería la adjudicataria». Aldama canalizó las comisiones percibidas, por un total de 6,6 millones, a través de sus sociedades Deluxe Fortune, S.L. y MTM 180 Capital, S.L.

A cambio, Ábalos y Koldo habían acordado recibir, respectivamente, 2.000.000 y 500.000 euros con cargo a esas comisiones.

El núcleo de la trama descrita por el tribunal es el acuerdo de enriquecimiento mutuo al que llegaron los tres acusados aprovechando «el cargo que ostentaba José Luis Ábalos en el Gobierno de España y también en el PSOE».

La documentación aportada al juicio —correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, una hoja Excel elaborada por el propio Aldama y declaraciones de más de una decena de testigos— acredita que Aldama se comprometió a entregar mensualmente 10.000 euros a los otros dos acusados para atender los que consideraban «gastos fijos» de Ábalos. Esa cantidad se entregó de manera continuada desde octubre de 2019 hasta junio de 2022.

Junto a esa transferencia mensual, Aldama abonó desde marzo de 2019 hasta septiembre de 2021 el alquiler del piso que ocupaba en Madrid la entonces amante del ministro, Jessica Rodríguez: 2.700 euros al mes en el edificio Torre de Madrid, situado en la Plaza de España, hasta alcanzar un total de 82.298 euros.

Para blindar la percepción de comisiones futuras, el 24 de abril de 2019 Aldama y Ábalos suscribieron un contrato de arrendamiento con opción de compra de un piso propiedad de Aldama en el Paseo de la Castellana de Madrid, fijando una renta anual de 30.000 euros y un precio de adquisición de 750.000 euros.

La pericial encargada por el tribunal cifró el valor real del inmueble al tiempo del contrato en 1.442.914 euros, un precio de compra «muy inferior al real del mercado». Ábalos nunca ocupó el inmueble ni abonó renta alguna, «pues nunca fue esa la pretensión de los contratantes».

Contratos sin trabajo

La sentencia considera probado que Ábalos utilizó su influencia ministerial para que dos mujeres de su entorno personal fueran contratadas en empresas públicas sin desempeñar ninguna función real.

El 8 de octubre de 2019, Ábalos envió un mensaje a Koldo García sugiriéndole la contratación de Claudia Montes —conocida suya desde un mitin del PSOE celebrado en Gijón en mayo de ese año— «en Renfe, ADIF o alguna de sus subcontratas». Su asesor contestó: «Sí. Lo arreglo».

El 16 de diciembre de 2019, Montes fue contratada por Logirail, sociedad del Grupo RENFE, con un salario neto de 1.384,99 euros mensuales. Cuando en algún momento intentaron abrirle un expediente disciplinario por absentismo, Ábalos y Koldo lograron paralizarlo, y el gerente de Logirail en Asturias fue cesado de su puesto directivo sin explicación.

El caso de Jessica Rodríguez, amante del ministro, es todavía más explícito en la sentencia. El tribunal acredita que Ábalos «concibió y desarrolló un plan de actuación, consistente en desplegar toda su influencia para que Jessica Rodríguez fuera contratada por alguna empresa pública integrada en la estructura del Ministerio», con la finalidad de «que percibiera un sueldo sin que tuviera que desempeñar, como contraprestación, ninguna actividad laboral».

Así ocurrió: Jessica fue contratada por INECO el 1 de marzo de 2019 y más tarde por TRAGSATEC desde el 2 de marzo de 2021, sin presentarse a trabajar en prácticamente ninguna ocasión. De INECO cobró 34.450 euros netos en concepto de salario; de TRAGSATEC, 9.500,54 euros.

Koldo García, señala el fallo, «ha mantenido un papel principal en la trama delictiva», participando «en el reparto de papeles de manera activa», influyendo «decisivamente, con gestiones personales, en la adjudicación de contratos públicos» y encargándose de «arreglar» —el término es literal en la sentencia, entre comillas— «la contratación de personas en entidades del sector público».

Atenuante «muy cualificada»

El tribunal ha apreciado en Aldama la atenuante analógica de colaboración «como muy cualificada» y ha rebajado su pena en dos grados respecto al delito de organización criminal y al cohecho continuado, y en un grado respecto al resto. La suspensión de la condena queda condicionada a que no vuelva a delinquir, presente un informe semestral de actividades y cumpla un año de trabajos en beneficio de la comunidad.

La sentencia cierra la primera pieza de un proceso judicial que arrancó con las primeras detenciones en febrero de 2024 y que sacudió los cimientos del partido que sustenta al Gobierno.

Ábalos había dejado el ministerio en julio de 2021 y abandonado el grupo parlamentario socialista en diciembre de 2023. El Supremo señala en su fallo que la corrupción provoca «el grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político» y «socava la arquitectura democrática del Estado».

Como desveló este periódico, el presidente de la Sala de lo Penal, Andrés Martínez Arrieta, ha trabajado durante semanas para alcanzar un consenso entre los magistrados que evitara votos particulares. Especial atención ha suscitado durante las deliberaciones la posición de la magistrada Susana Polo, cuya eventual discrepancia podría haber quebrado la unanimidad del tribunal.

La sentencia de no cierra, sin embargo, todos los flecos jurídicos del caso. La pieza principal —la que ha culminado hoy con el fallo— convive con otras ramificaciones investigadas en distintos juzgados –sobre todo en la Audiencia Nacional–, lo que significa que el caso Koldo seguirá siendo un factor de inestabilidad política durante meses. Además, los condenados tratarán presumiblemente de recurrir al Tribunal Constitucional, dominado por la mayoría del afín al PSOE Cándido Cónde-Pumpido.

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ALERTA NACIONAL