Internacional
El nauseabundo engendro conocido por Nancy Pelosi, promotora de abortos, se lanza a la reelección «por los niños»
Los legisladores del Partido Demócrata han rechazado toda iniciativa para proteger a los bebés que nacen vivos tras abortos fallidos. Es decir; son partidarios de dejar morir en un cubo de basura al bebé que, tras sufrir un aborto, es capaz de seguir viviendo, luchando y llorando. ¿Conocen un ejemplo mejor de hijos de puta? Nosotros no.
La mujer más poderosa del Legislativo de EE. UU. anunció esta semana que se relanzará este otoño. Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes, buscará la reelección por el Distrito Congresional 12 de California, ubicado en el condado de San Francisco.
Por medio de un video de tres minutos publicado en su cuenta de Twitter, Pelosi, de 81 años, dijo que su “por qué” para seguir en el Congreso es “por los niños”. No obstante, su historial demuestra lo contrario.
El bloqueo del Partido Demócrata
Con Nancy Pelosi al frente del Poder Legislativo han quedado desprotegidos los recién nacidos que lograron sobrevivir al aborto. Año tras año, los parlamentarios conservadores han intentado aprobar una ley que proteja a los no deseados. Pero Pelosi ha celebrado el bloqueo del Partido Demócrata a este proyecto.
El último intento legislativo de proteger la vida de los recién nacidos (sin discriminar a los abortados) se presentó en enero de 2021 y aguarda por respaldo del Partido Demócrata. La congresista Kat Cammack, del Partido Republicano, encabezó la presentación de un proyecto de ley para resguardar la vida de los bebés que lograron nacer tras un aborto fallido. La legisladora publicó una columna donde señaló lo siguiente:
No hay mayor responsabilidad para los miembros del Congreso que salvaguardar el derecho a la vida de todos los estadounidenses, en particular de los más vulnerables. Es por eso que los líderes republicanos de la Cámara están presionando para que se vote la Ley de Protección de Sobrevivientes de Aborto Nacidos Vivos. Este proyecto de ley marcaría la diferencia entre la vida y la muerte de innumerables niños, si la presidente de la Cámara, Nancy Pelosi (D-Calif.) y los demócratas de la Cámara de Representantes a favor del aborto dejaran de bloquearlo.
Yo (la representante Cammack) tengo el honor de liderar esta lucha junto con el látigo de la minoría de la Cámara de Representantes Steve Scalise (R-La.) y la representante Ann Wagner (R-Mo.). Como hija de una madre soltera que valientemente eligió la vida a pesar de la enorme presión para abortarme, esta causa es personal y cercana a mi corazón.
Imagina dos bebés nacidos en el mismo hospital. En la Unidad de Cuidados Intensivos, los médicos y las enfermeras no escatiman esfuerzos para salvar las vidas de los bebés muy enfermos y prematuros.
Al final del pasillo, se desarrolla una escena muy diferente. ¿La razón? Este niño estaba programado para un aborto. Pero las herramientas y técnicas destinadas a matar al bebé no funcionan, y él o ella nacen vivos, respirando, moviéndose, llorando.
En lugar de ser transportado de inmediato y tratado con el mismo cuidado compasivo, el bebé es llevado a un cuarto de servicio sucio y dejado allí para que muera solo.
Suena surrealista, pero esta es exactamente la experiencia de Jill Stanek, una exenfermera y denunciante que fue testigo de cómo nacían vivos y eran abandonados bebés abortados, incluido un niño pequeño con síndrome de Down a quien consoló durante 45 minutos de su breve vida.
Es la experiencia de mujeres como Sycloria Williams, que dio a luz a una niña viva en un centro de abortos de Florida y luego vio con horror cómo el dueño se deshacía del bebé en una bolsa de residuos.
También es la experiencia de sobrevivientes como Melissa Ohden, quien sobrevivió milagrosamente tras cinco días de ser quemada por solución salina en el útero. Ohden es parte de una red creciente de sobrevivientes adultas del aborto que se pronuncian y muestran el costo humano de este problema.
¿Cómo se puede tolerar una injusticia tan cruda en Estados Unidos? Ya sea por falta de información o por desinformación deliberada a favor del aborto, muchos estadounidenses no saben que Roe v. Wade permite el aborto a pedido hasta el nacimiento. Cuando se enteran de que EE. UU. es una de las siete naciones que permiten los abortos tardíos después de los cinco meses de embarazo, junto con China y Corea del Norte, se horrorizan.
Al respecto, Marjorie Dannenfelser, presidente de SBA List, y Heather Weininger, directora ejecutiva de Wisconsin Right to Life, destacaron el rol de Pelosi en la negación de la protección de menores:
La Ley Born-Alive (nacido vivo) simplemente garantizaría que cualquier bebé nacido vivo después de un aborto reciba el mismo nivel de atención que cualquier bebé recién nacido.
Nos sorprende que alguien se oponga; sin embargo, los demócratas a favor del aborto encabezados por la presidente Pelosi han bloqueado una votación durante dos años. No hay razón para que este problema sea partidista. La abrumadora mayoría de los estadounidenses, incluidos millones de demócratas de base, apoyan esta ley.
Ambas defensoras de la vida desde la concepción reprocharon cómo era necesario solo el respaldo de cinco demócratas para proteger a los recién nacidos. No obstante, no lo hicieron.
Pelosi se lanza, pese a que dijo que este sería su último mandato
Esta no es la única contradicción en el discurso de Nancy Pelosi. El portal The Hill, con sede en Washington, reporta lo siguiente:
“El anuncio de Pelosi de que se postulará para la reelección se produce a pesar de su promesa anterior en 2018 de que este mandato sería el último como presidente después de liderar a los demócratas de la Cámara durante los últimos 19 años”.
“Con los demócratas enfrentando una batalla cuesta arriba para mantener su mayoría en la Cámara después de las elecciones de mitad de período de este año, ha crecido la especulación de que los demócratas de la Cámara reemplazarán a su vieja guardia de liderazgo”.
Mamela Fiallo
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
