Deportes
El nuevo Deportivo de La Coruña aclaró su futuro
Por Pablo Barrón. Desde la última junta de accionistas donde Paco Zas y sus hombres presentaron su dimisión como presidente y consejeros del Deportivo de La Coruña la ciudad y más concretamente el deportivismo estaba muy intrigado, por lo que marcó la «bola de partido» en la candidatura de Fernando Vidal a presidir la entidad. El crédito que Abanca firmó con la entidad deportiva una promesa cumplida, unida a la vuelta de Fernando Vázquez .
Omitiré ya mis conclusiones sobre lo sucedido los dias después a la Junta de accionistas, ya que sería remover para restar.
El presente empieza con el Deportivo ganando. El nuevo presidente Fernando Vidal cierra un acuerdo con Abanca y en esta promesa nos detendremos.
Cumplió con lo prometido y lo contó en una multitudinaria rueda de prensa acompañado del presidente de la entidad financiera Juan Carlos Escotec.
Ambos explicaron los pormenores y ahora sí parecen todas las dudas aclaradas.
Acuerdo complejo aprobado en la junta que resumimos aquí:
¿Ampliación de capital?
Hay una de 10 millones en la que los accionistas podrán doblar el número de títulos que ya poseen, no estará abierta a otros inversores o a que los accionistas puedan comprar más títulos que los que ya poseen.
Abanca capitalizará otra parte de la deuda de 58 millones que tiene el Club y se podrá realizar a través de futuras ampliaciones de capital, que están sin determinar.
De momento, Abanca capitalizará los cinco millones del crédito participativo, requerimiento de La Liga de Futbol Profesional para aumentar el tope salarial.
Las capitalizaciones de deuda posteriores están planeadas y dependen del informe de una consultoría externa que comenzara en las proximas fechas.
¿Cómo será la capitalización de la deuda con Abanca y la ampliación de capital?
En una votación que la junta realizará a finales de febrero. Se necesitará el si de dos tercios del capital representado que debe ser mayor del 25%.
¿Qué porcentaje del capital social tiene Abanca?
Ronda el 30%, descendiendo dependiendo del capital que se alcance en la ampliación ya pactada. Si se alcanzase la totalidad, bajaría hasta el 20%
¿Todo esto por cuánto tiempo?
No está nada claro, en principio, dependerá de la permanencia en segunda o el descenso a segunda B.
Asi estan las cosas, ahora gestion trabajo y fichajes con las esperanza de mantenerse en la categoria.
Deportes
La figura del entrenador personal: de lujo exclusivo a necesidad real en la vida moderna
Durante años, la idea de contar con un entrenador personal estaba asociada a celebridades, deportistas de élite o, en general, a personas con alto poder adquisitivo. Sin embargo, esa percepción ha cambiado de forma radical en la última década. Hoy, el entrenador personal se ha consolidado como una figura clave para quienes buscan mejorar su salud, optimizar su tiempo y alcanzar objetivos físicos reales y sostenibles.
El auge del fitness, unido a una mayor concienciación sobre la importancia del bienestar, ha transformado el panorama. Cada vez más personas entienden que entrenar no consiste únicamente en “hacer ejercicio”, sino en hacerlo de forma inteligente, adaptada y segura, recurriendo a profesionales como un entrenador personal Bilbao, capaces de diseñar rutinas eficaces y sostenibles en el tiempo.
El usuario moderno busca resultados concretos: perder grasa, ganar masa muscular, mejorar su rendimiento o prevenir lesiones. Y ahí es donde entra en juego el entrenador personal, que aporta planificación, criterio técnico y seguimiento continuo.
Lejos de improvisar, estos profesionales diseñan programas individualizados que tienen en cuenta factores como la edad, el nivel físico, posibles patologías o el estilo de vida del cliente. Esto no solo mejora los resultados, sino que reduce considerablemente el riesgo de lesiones.
La personalización como valor diferencial
En un mundo saturado de información —y desinformación—, la figura del entrenador personal actúa como filtro. No todo lo que circula en redes sociales funciona para todo el mundo, y aplicar rutinas sin criterio puede ser incluso contraproducente.
Un buen entrenador personal no solo diseña entrenamientos. También educa. Enseña técnica, corrige errores, adapta cargas y ayuda a entender el porqué de cada ejercicio. Esta capacidad de personalización es, probablemente, su mayor valor.
Además, la relación directa con el cliente permite ajustar el plan en tiempo real. Si algo no funciona, se modifica. Si el progreso se estanca, se replantea la estrategia.
Más allá del físico: impacto en la salud y el bienestar
Aunque muchas personas recurren a un entrenador personal con objetivos estéticos, los beneficios van mucho más allá del aspecto físico. El entrenamiento supervisado tiene un impacto directo en múltiples áreas de la salud.
Trabajar con un profesional cualificado ayuda a entrenar de forma segura y eficiente, reduciendo el riesgo de lesiones y mejorando la adherencia al ejercicio, uno de los factores clave para obtener resultados reales a largo plazo.
A esto se suma un factor fundamental: la constancia. El entrenador actúa como elemento motivador y de compromiso, algo que muchas personas necesitan para no abandonar.
Entrenador personal vs. entrenamiento autodidacta
Con la cantidad de contenido gratuito disponible, es lógico preguntarse si merece la pena invertir en un entrenador personal. La realidad es que, para la mayoría, entrenar sin guía implica errores, estancamiento o incluso abandono.
El entrenamiento autodidacta puede funcionar en perfiles muy concretos, pero el entrenador personal optimiza el proceso: reduce el margen de error, acelera los resultados y aporta seguridad.
No se trata solo de entrenar más, sino de entrenar mejor.
La evolución del sector: hacia un servicio más accesible
Otro factor clave en el crecimiento del entrenamiento personal es la diversificación de servicios. Hoy no se limita a sesiones en gimnasio: existen entrenamientos a domicilio, al aire libre, online o en formato híbrido.
Esta evolución ha hecho que el servicio sea cada vez más accesible. De hecho, el entrenamiento personal se ha convertido en una de las opciones más demandadas dentro del sector fitness, consolidándose como una tendencia estable en España.
Cómo elegir un buen entrenador personal
No todos los entrenadores son iguales, y elegir bien es clave. Algunos aspectos importantes a valorar son:
- Formación y certificaciones oficiales
- Experiencia demostrable
- Capacidad de adaptación
- Comunicación clara
- Metodología estructurada
También conviene desconfiar de promesas irreales. Los resultados sostenibles requieren tiempo, constancia y un plan bien diseñado.
Una inversión en salud a largo plazo
Contratar un entrenador personal no es un gasto, sino una inversión en salud y calidad de vida. Mejorar la condición física, reducir molestias o ganar energía tiene un impacto directo en el día a día.
En una sociedad cada vez más sedentaria, contar con un profesional que guíe el proceso puede marcar una diferencia enorme. Todo apunta a que esta figura seguirá ganando importancia en los próximos años.
Porque, al final, cuidar el cuerpo ya no es una opción: es una necesidad.
