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Opinión

Elecciones Europeas. Que la esperanza no oculte la realidad. Por Ernesto Milá

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Lo de menos para Vox es haber ganado dos escaños y 300.000 votos (con una participación 10 puntos menor que en 2019). Lo más importante para esta formación es que el partido está consolidado y, además, no se reduce a un solo rostro (Abascal): con el protagonismo de Jordi Buxadé en esta campaña se ha demostrado que dispone de otros cuadros políticos sensibles a los problemas del electorado, capaces de expresarse con claridad y poder medirse con los representantes de los grandes partidos y, sobre todo, ha mostrado capacidad de resistencia. Está definitivamente consolidado: no es un fenómeno pasajero cuyo futuro depende de la persistencia del problema a raíz del que nació (caso de Ciudadanos en relación al independentismo catalán), ni es una moda transitoria (como ayer lo fue Podemos y hoy es Alvise). Es una formación consolidada, con tendencias, pero que tiene un programa claro que no deja lugar a equívocos. Y, en este sentido, vale la pena recordar que durante décadas muchos se lamentaban de que en España no existía un MSI, o un Front National y demás… pero cuando éste ha aparecido, muchos no lo reconocen… Hoy Vox es el partido de la “derecha nacional europea” en España. Discutirlo, equivaldría a negar la ley de la gravedad.

No es la primera ocasión que decimos que la hora de Vox no ha sonado todavía. Desde un punto de vista estratégico, en estas últimas elecciones Vox se ha encontrado en lo que militarmente puede llamarse una situación de “defensiva estratégica”. El PP quería borrarlo del mapa. Para la izquierda, no es más que la punta de lanza de la “fachosfera”. Ha vivido una situación muy parecida a la de la AfD alemana: “todos contra el fascismo” (y, en el “todos”, la derecha democristiana y pepera, antes que nadie). Ha sobrevivido y demostrado que dispone de un “suelo electoral” estable. Pero su futuro depende del PP. Nos explicamos.

Si el PP llega algún día al poder, decepcionará como ayer ha decepcionado a miles de electores que votaron por él tras saberse que apoyaría a la von der Leyen junto con el PSOE. El PP es una máquina de generar decepciones. Siempre lo ha sido. Su ventaja hasta no hace mucho era -como hemos recordado- que “no tenía enemigos a la derecha”. Votar útil suponía, votar al PP. Pero en el momento en el que el PP llegue al poder -si llega- su programa no dejará de ser un conjunto de normas para administrar mejor el dinero público. Poco más. Tímido hasta lo timorato, moderado, centrista, “dialogante”, cuidadoso con no ofender sensibilidades muy susceptibles ni pieles muy finas, como se demostró en Extremadura en las pasadas elecciones autonómicas, sus políticas oscilan entre un liberalismo económico conservador y un ecléctico progresismo centirsta. Piénsese cómo puede gobernarse desde esas posiciones…

Además, la herencia que deje Sánchez estará envenenada: una deuda impagable, unos intereses que se comen lo esencial de los ingresos del Estado, unido a amplias capas de la población, especialmente migrantes y “nuevos españoles” subsidiados, sin ganas ni interés por trabajar, solamente por el cobro de la sopa boba mensual, con un deterioro del orden público y de los delitos más graves que solamente puede combatirse con el “sistema Bukele” (esto es, sin consideraciones “humanitaristas”) y unas amenazas centrífugas amamantadas durante décadas por el PSOE. Y Feijóo será «presidente», un tipo gris, con pocas ideas propias, que aspiraba a ser “vacunador obligatorio” en Galicia, que ha negado tres veces que sus diputados hayan votado habitualmente en Bruselas junto a los socialistas … Entonces, con Feijóo en el poder, será la hora de Vox. Y el partido debe de estar preparado para ese momento, porque su crecimiento será rápido después de unos meses de gobierno del PPEs en ese momento cuando debe entrar en una fase de “ofensiva estratégica”, sin compasión. Tanto si gobierna en coalición como si le ha prestado apoyo exterior, como si se ha situado en la oposición.

Claro que también es posible que Feijóo nunca llegue a la presidencia. Para eso hace falta algo más que el que los que despreciativamente el gobierno llama “tabloides digitales” denuncien cada un caso nuevo de corrupción socialista. Hace falta un programa y, sobre todo, una voluntad, Feijóo no es un hombre de carácter, es una fotocopia reducida de Rajoy, incapaz de enfrentarse directamente a un problema y favorable a dejarlo pudrir y judicializarlo (como hizo Rajoy con el independentismo catalán, olvidando que, desde Lao-Tsé se sabe que «la juticia es como el timón, hacia donde se le da, gira»). Así que también es probable que jamás gobierne.

Ante esta eventualidad, Vox debería de entrar en una fase estratégica de “equilibrio de fuerzas”: debería de proponer un “programa común” al PP para obligarlo a definirse: 

– O con Von der Leyen y con los socialistas europeos contra los intereses de los agricultores o con los defensores de la identidad europea y de los valores que han construido a Europa. 

– O con el despliegue de la flota en el Mediterráneo, “pateras cero”, y repatriaciones masivas de ilegales y de delincuentes, o mirando a otro lado ante la islamización de Europa. 

– O contra la Agenda 2030 y contra todos y cada uno de sus tópicos deletéreos o a favor de la familia, la natalidad, el trabajo, y la identidad de España y de Europa. 

– O reconocimiento de que se ha entrado en la “política de bloques” y hay que decidir entre si se está en el “bloque conservador” o en el “bloque progresista”, o con el mantenimiento de antiguos equilibrios “centristas”, propios de otro tiempo…

Desde el punto de vista militar esta fase de “equilibrio de fuerzas”, implica tratar al PP como un “igual”, demostrarle que el futuro de su propio partido ya no depende solamente de él mismo, sino de su política de alianzasEl tiempo hará el resto: y el tiempo demostrará una vez que cuando viajan sobre un asno el “cántaro de hierro” junto al “cántaro de barro”, siempre hay una que se rompe y otra que sobrevive…

¿Alvise? Flor de un día, como lo fueron Laporta, Ruiz Mateos o Gil y Gil; tal como llegó, desaparecerá, eso sí, envuelto en procesos y más procesos por difamación. Nada grave, en cualquier caso: le han votado despistados salidos de Ciudadanos, milenials que no apartan la nariz de las redes sociales y antisistemas de derechas

¿Izquierda Española y las esperanzas que había suscitado? Cero diputados, un discurso que interesa a pocos, que atrae a menos y que carece del aliciente que tiene en Alemania una opción como BSW: hoy, el gran problema no es el independentismo, ni la centrifugación del Estado, sino la pérdida de identidad y la brutalización de la sociedad española operada por los flujos descontrolados de inmigración africana. Mientras esa Izquierda Española se centre en la temática antiindepe y en los valores de la izquierda decimonónica, será una vía muerta y un cementerio de buenas intenciones. ¿Los indepes? En Cataluña, toque de atención para Puigdemont: ha perdido un diputado; su posición queda muy debilitada y le aleja de poder regresar como “president”…

UNA CONCLUSIÓN: 

LLEGAR HASTA EL FINAL DE LA RUTA EUROESCÉPTICA

La derecha “nacional”, la derecha “identitaria”, la derecha “populista”, ha subido en casi toda Europa, especialmente en “la Europa que cuenta” (el eje franco-alemán), está en el poder en Italia, Austría, Hungría y Holanda, pero no gobernará, ni siquiera influirá en la UE. La ruta de la UE será la propia de un autista: más de lo mismo que hemos vivido en los últimos veinte años, de crisis en crisis, hasta el descalabro final. Erre que erre. Sin cambios. Gracias a la “santa alianza” centro-derecha + centro-izquierda, partido popular europeo + grupos socialistas.

El drama es que Europa, la Vieja Europa, ya no puede aguantar cinco años más así. Hay “despertares nacionales”, pero no con la suficiente contundencia como para la brutalización, la alteración del sustrato étnico de Europa, el desmantelamiento de la agricultura y la pérdida de identidad europea, se superen. Cada día será peor. Y lo sufriremos en nuestras carnes y en las de nuestros hijos y nietos. Ya resulta imposible esperar cinco años más.

Todos estos partidos que han prosperado en las elecciones de ayer tienen un programa común: “no a la inmigración masiva” y esto es lo que han propuesto a la UE. El resultado ha sido bueno, pero no decisivo. Así pues, seguirá habiendo “inmigración masiva”. Eso implica que no hay futuro dentro de la UE. 

Por tanto, hay que romper con la UE.

Hoy, la única alternativa que deja la situación política a los partidos “populistas” es volver a ejercer el “euroescepticismo”. Ya no se trata de “renegociar el acuerdo de adhesión con la UE”, sino que ROMPER LA UE. Y eso solamente puede hacerse mediante la vía de referéndums. Nigel Farage, el impulsor del Brexit, marcó el camino.

Ahora bien, el Brexit llegó tarde: no impidió lo que Farage esperaba (que el Reino Unido fuera capaz de detener la inmigración masiva). El mal ya había clavado sus raíces en las islas británicas que ya carecían de fuerza, energía y convicción suficiente como para contener un fenómeno vermicular demasiado extendido. Hoy, en varias grandes ciudades inglesas, los nuevos alcaldes piden la introducción de la sharia en las legislaciones municipales.

– Intuimos cuál debe ser el camino: ROMPER CON LA UE

– Somos consciente de que solo existe una vía: LA DEL REFERÉNDUM

– Estamos convencidos de que: EUROPA NO SOPORTARÁ OTROS CINCO AÑOS IDENTICOS A LOS 20 ANTERIORES.

– Así pues: SE TRATA DE REACCIONAR ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE.

Estas son mis conclusiones personales sobre lo que ocurrió ayer. Mañana tocará volver a hablar de Begoño, de Puigdemont el de Waterloo, pasado nos iremos de vacaciones. Cuando volvamos el país estará solamente un poco peor…

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Opinión

Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso

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«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»

 

Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?

Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».

La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.

Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?

Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.

Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.

¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.

A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.

¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?

Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.

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