Sucesos
Falsa amenaza de bomba en el rascacielos Torre Espacio (Madrid)
El desalojo del rascacielos Torre Espacio por una amenaza de bomba se ha quedado en un susto. Dos horas después de que los trabajadores fuesen evacuados, la Policía Nacional ha confirmado que se trata de una falsa alarma y está permitiendo a todas las personas regresar a sus puestos de trabajo, a expensas de que el personal de mantenimiento del edificio desbloquee los accesos y vuelva a ponerlo en marcha.
Al parecer, una llamada maliciosa realizada desde fuera del edificio a la embajada australiana alertando de un supuesto explosivo ha sido la causante de la alerta. La Policía ya ha abierto diligencias para aclarar lo ocurrido.
La Policía Nacional y los Bomberos han desalojado el rascacielos (una de las Cuatro Torres del Paseo de la Castellana), alrededor de las 12 horas, por un aviso de bomba en la embajada de Australia, indican a este dieron fuentes policiales, que inmediatamente han activado el protocolo de actuación establecido para estos casos.
Es entonces cuando el personal de seguridad del edificio ha activado la alarma de incendios y, a través de la megafonía, han avisado de la necesidad de evacuación. Actualmente, en Torrespacio trabajan más de 2.000 personas que han sido concentradas en el Parque Norte, enfrente del rascacielos, por su seguridad.
Pasadas dos horas del desalojo, los profesionales de Bomberos, Policía Nacional y Municipal, Emergencias y agentes de movilidad desplazados han abandonado la zona, al igual que los perros de la Policía Nacional encargados de rastrear cualquier resto de explosivo. El recinto, acordonado y precintado en todo el perímetro de Torre Espacio ha sido reabierto y la situación está recuperando poco a poco la normalidad.
Durante el tiempo que ha durado el desalojo, algunos empleados han aprovechado para almorzar o, simplemente, comentar entre ellos lo acontecido. «A las 11.55 ha sonado la alarma de incendios y desde la megafonía han anunciado que había que salir. Pensábamos que era un simulacro, pero al bajar a la calle nos ha dicho la Policía que no», explican dos empleadas de la planta 49, una de las más altas del rascacielos.
«En el edificio hay instalada megafonía automática central en todas las plantas. A media mañana ha lanzado el aviso de atención y desalojo», cuenta otra trabajadora de la planta 25. «Pensamos que era un simulacro, pero el responsable de nuestra empresa nos comentó que no había ningún aviso. Cuando llamó a la central de la torre le aseguraron que era real y que teníamos que abandonar el rascacielos de forma ordenada», continúa la empleada, aún con el susto en el cuerpo.
Durante la evacuación, los ascensores han sido bloqueados, por lo que todo el personal que se encontraba en el interior de Torre Espacio ha tenido que descender hasta la calle por las escaleras. En Torre Espacio se encuentran las embajadas de Reino Unido, Canadá, Australia y Países Bajos. También alberga, entre otros, las oficinas de OHL y British American Tobacco.
Inaugurado en 2008, se trata del cuarto rascacielos más alto de España y el vigesimocuarto de Europa, con 57 plantas. Su altura asciende a los 235 metros. Además, cuenta con seis niveles de parking y más de 1.270 plazas de aparcamiento. Actualmente, está ocupado el 94% de su superficie alquilable, según informó hace pocos meses la filial del Grupo Villar Mir que gestiona el edificio. Actualmente, el edificio es propiedad del grupo filipino Emperador.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
