Internacional
Imbecilidad galopante en USA: ¿Serán también las vacunas las culpables? Instituciones de EEUU eliminan la palabra «campo» por «racista»
El Departamento de Salud y Servicios Sociales de Michigan ya no usará las palabras «trabajador de campo» por la «implicación del término para los descendientes de personas negras y marrones esclavizadas». Esta misma medida la tomará la escuela de trabajo social de la Universidad del Sur de California.
Bajo gestión demócrata, el Departamento de Salud y Servicios Sociales de Michigan está entre las instituciones de EEUU que eliminan la palabra «campo» por considerarla «racista». (Flickr)
Las palabras prohibidas forman parte de un futuro distópico que por décadas han advertido grandes obras literarias. Sin embargo, la realidad ya superó a la ficción. Las universidades en Estados Unidos han servido como laboratorio para estos experimentos en nombre del «lenguaje inclusivo». La Universidad del Sur de California (USC) es una de las instituciones que eliminan la palabra campo por considerarla racista e insensible a los descendientes de esclavos y migrantes.
Y pretenden llevar la iniciativa a nivel nacional. Alega actuar «En solidaridad con las universidades de todo el país». “Nuestro objetivo no es solo cambiar el idioma, sino también honrar y reconocer la inclinación y rechazar las ideologías de la supremacía blanca, anti-inmigrantes y anti-negras”, dice el comunicado de USC.
“Las palabras son poderosas, pero aún más lo es la acción. Nos comprometemos a alinear aún más nuestras acciones, comportamientos y prácticas con el antirracismo y la antiopresión. Esto requiere una mirada cercana y crítica a nuestra profesión: nuestra historia, nuestros prejuicios y nuestra complicidad en las injusticias pasadas y actuales”, agrega.
«Específicamente, hemos decidido eliminar el término ‘campo’ de nuestro plan de estudios y práctica y reemplazarlo con ‘practicum’». El lenguaje puede ser poderoso y frases como ‘ir al campo’ o ‘trabajo de campo’ puede tener connotaciones para los descendientes de la esclavitud y los trabajadores inmigrantes que no son benignos», sigue.
Por último, el comunicado afirma que la escuela «capacitaría a los estudiantes de trabajo social» para «comprender y encarnar la justicia social y racial» y le dijo a la comunidad del campus que «se responsabilicen mutuamente».
¿Actitud meritoria o falso sentido de virtud?
Frente a esta situación el investigador científico, Houman David Hemmati, pregunta si esto una señal de mérito o si ostentan virtud de forma vacía. Cabe destacar que en inglés «virtue signalling» es cuando alguien expresa sus opiniones o sentimientos públicamente para ostentar conciencia social. El Dr Hemmati expuso el comunicado y destacó el uso del término «campo» y en el «campo de investigación», su área de trabajo.
Ante el asombro de exalumnos de la universidad, entre ellos la que fue corresponsal de prensa del gobernador de Florida Ron DeSantis, el investigador científico puso al descubierto los últimos escándalos de USC. Destaca al anterior decano de medicina. Su prontuario incluye casos de acoso y sobornos. También la presencia de prostitutas y metanfetaminas en el campus. Vale resaltar que el término «campus», en latín, no ha sido prohibido. Esto ratificaría que la universidad busca compensar sus falencias ostentando un exceso de virtud, según los estándares «progresistas».
Michigan aplicará la censura a nivel estatal
Pero no es el único caso. El departamento de Salud y Servicios Sociales del estado de Michigan se suma a las instituciones de EEUU que eliminaron la palabra campo por considerarla racista. De acuerdo al departamento, «el personal y las partes interesadas han expresado su preocupación».
«Si bien el uso generalizado de este término no tiene la intención de ser dañino, no podemos ignorar el impacto que su uso tiene en nuestros empleados», dice el memorando. «Establecer un lenguaje compartido es esencial para nuestro progreso colectivo», seguro.
El emisor del memorando es Demetrius Starling, director de la Agencia de Servicios para Niños del departamento. También aparece Dwayne Haywood, director de la Administración de Estabilidad Económica del departamento. Además, en el memorando está el membrete de la gobernadora de Michigan, la demócrata Gretchen Whitmer. Fue reelecta y continúa con la agenda. En su administración anterior, en 2021, ordenó la «capacitación sobre prejuicios implícitos» para todos los profesionales de la salud en Michigan.
Pero el término campo no se limita a la siembra y cosecha de verduras y hortalizas. Aplica también al campo investigativo y de trabajo (en otras áreas). Pero el estado de Michigan dice que ya no usará las palabras «trabajador de campo» por la «implicación del término para los descendientes de personas negras y marrones esclavizadas».
Al hacerlo niega la participación de personas negras y marrones en el campo de la ciencia. En cada paso estas instituciones pisotean el sueño americano. Pues en lugar de fomentar la idea que el origen de una persona no rige su destino, la desvinculan de su pasado y silencian hasta el lenguaje.
Mamela Fiallo
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
