Internacional
INFORME: El Director de Comunicación Digital de Biden presionó a Facebook y Twitter para censurar la “desinformación del Covid”
Los correos electrónicos presionando a las empresas de redes sociales como Twitter, Facebook y Google fueron revelados en el contexto del juicio Missouri v. Biden.
Gracias a una demanda presentada en Missouri por la New Civil Liberties Alliance, una fundación que aboga por la libertad de expresión, el fiscal general del Estado, el republicano Andrew Bailey, pudo publicar una serie de documentos que revelan que el gobierno de Joe Biden presionó a las empresas de redes sociales, como Twitter y Facebook, para censurar a los usuarios en línea que publicaran información que la Casa Blanca consideraba “Desinformación sobre el covid”.
La causa Missouri v Biden ha entrado en su fase de descubrimiento, momento del juicio cuando la fiscalía presenta pruebas, al mismo tiempo que Elon Musk, el nuevo dueño de Twitter, ha empezado a revelar documentos internos de la empresa en lo que se conoce como #TwitterFiles.
Ambas revelaciones muestran lo mismo: el gobierno de Joe Biden, desde el FBI, hasta el Departamento de Seguridad Nacional hasta la oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca presionaron a los anteriores directivos de Twitter para que censuraran la libre expresión de sus usuarios.
Demostrar esto es fundamental, porque la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos protege la libertad de expresión del Estado, no de organizaciones o empresas privadas. Pero si las entidades privadas actuaron por coerción del gobierno, se tiene un claro caso de violación a la Primera Enmienda, y la fiscalía puede pedir duras sentencias para los implicados.
Los implicados en esta causa son todos los que hayan participado en la coerción, con Joe Biden a la cabeza, quien está imputado en la causa y podría ser condenado si este juicio llega a buen puerto. Por el lado de la fiscalía, están los fiscales de Missouri, Andrew Bailey, y el fiscal de Louisiana, Jeff Landry, además de cuatro demandantes privados, entre ellos los abogados de la fundación mencionada y los epidemiólogos Martin Kulldorff y Jay Bhattacharya, quienes aseguran haber sido damnificados por este apriete del gobierno demócrata.
La evidencia
Rob Flaherty, el Director de Comunicación Digital de la Casa Blanca de Biden, mantenía reuniones semanales con los directivos de las empresas de redes sociales, y luego le enviaba correos electrónicos donde los presionaba para que censuraran a distintas personalidades por sus dichos sobre el Covid.
“Los intercambios de correos electrónicos entre Rob Flaherty, el director de medios digitales de la Casa Blanca, y los ejecutivos de las redes sociales demuestran que las empresas implementaron políticas de censura de Covid en respuesta a la presión coercitiva e implacable de la Casa Blanca, no voluntariamente“, asegura el fiscal Bailey.
En los correos electrónicos revelados, se ve que Flaherty le escribe a un alto ejecutivo de Facebook el 14 de marzo de 2021. “Estamos muy preocupados de que su servicio sea uno de los principales impulsores de las dudas sobre las vacunas, punto… Queremos saber que lo está intentando, queremos saber cómo podemos ayudarlo y queremos saber que está no jugando con nosotros… Todo esto sería mucho más fácil si fueras sincero con nosotros“, escribió el funcionario de Biden.
En otro intercambio de correos electrónicos del 21 y 22 de marzo de 2021, Flaherty le dijo nuevamente al ejecutivo que interviniera en las publicaciones en línea que expresaban “escepticismo” sobre la vacuna Covid.
Flaherty le volvió a preguntar de manera amenazante al ejecutivo de Facebook el 9 de abril de 2021 qué “acciones y cambios” estaba tomando Facebook para que la compañía no “empeorara el problema de la vacilación de vacunas de nuestro país”.
Los ejecutivos de Meta le prometieron que trabajarían en un plan de reducción del daño, pero Flaherty les respondió en otro correo que estaba “confundido acerca de cómo se mide la reducción del daño” en Facebook y WhatsApp.
Los ejecutivos de la empresa le mostraron que habían introducido un “cambio algorítmico que promovió noticias e información de calidad sobre las elecciones“, pero Flaherty les recriminó que solo lo hicieron “después de una elección en la que ayudó a aumentar el escepticismo y una insurrección que fue planeada, en gran parte, por su plataforma“.
“Quiero algunas garantías, basadas en datos, de que no volverás a hacer lo mismo aquí”, dijo Flaherty. “Entendido“, respondió el ejecutivo. Este último intercambio es la evidencia más sólida que se tiene hasta el momento de colusión entre el gobierno federal y empresas de redes sociales para llevar a cabo una política unificada en favor de la censura.
En uno de los tantos mails filtrados, se ve que Flaherty le escribe a un ejecutivo de Facebook el 14 de abril del 2021, para que censure al conductor de Fox News, Tucker Carlson, y a la periodista Tomi Lehren, enojado porque eliminar las cuentas de estas personalidades no era parte de su estrategia de “reducción de daños”.
“Quiero saber exactamente lo que se refieren con ‘reducción [de daños]’ – porque si ‘reducción’ significa ‘mostrarle a nuestra audiencia más dudosa con la vacuna un programa de Tucker Carlson diciendo que no funciona’… entonces no creo que se reduzca nada!“, envió en un correo.
La respuesta del directivo de la empresa de Mark Zuckerberg fue lamentable: “Gracias – Noté lo mismo después de terminar nuestra llamada. Viendo este caso ahora mismo“.
La presión no se limitó a Facebook. En abril del 2021, Flaherty también le dijo a un ejecutivo de Google que había “más trabajo por hacer” en la empresa para reducir la “desinformación sobre el covid-19”.
En otros correos dirigidos a Twitter, Flaherty pidió también un plan de trabajo para reducir la desinformación sobre el Covid-19. En la red social de microblogging, la situación fue incluso peor, ya que Twitter tenía dentro de sus filas a Jim Baker, un agente del FBI que impulsaba internamente la agenda de la Casa Blanca, además de las presiones externas.
La gran mayoría de los documentos fueron revelados al público en un artículo del Washington Journal, que tuvo acceso exclusivo a la causa de Missouri v. Biden. El juicio recién empieza, y se espera que dure por lo menos todo el año 2023. Si bien no se sabe cuál será el desenlace del mismo, más de estos documentos serán expuestos a lo largo de la demanda.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
