Sucesos
Investigada por dejar solo a su hijo de cuatro años para salir de fiesta
La Policía Nacional ha atribuido a una mujer de 23 años un delito de abandono de menores después de que, presuntamente, dejara solo a su hijo de cuatro años encerrado bajo llave casi 24 horas en una vivienda de Málaga para, al parecer, irse de fiesta.
Según ha informado este viernes la Policía en un comunicado, la joven, que dejó al niño en casa durante toda la noche, había sido detenida sobre las ocho de la mañana del pasado 28 de julio por su presunta implicación en un delito de lesiones y otro de atentado a agente de la autoridad, y se encontraba arrestada en dependencias policiales.
Al ser detenida, la mujer tampoco comunicó a los agentes la situación del menor, por lo que el pequeño permaneció solo durante todo el día.
Los hechos tuvieron lugar el 28 de julio en torno a las 08.30, cuando una dotación policial se personó en el Paseo del Parque de la capital, donde se estaba produciendo una reyerta y a su llegada, comprobaron que junto a la parada del autobús había varias personas congregadas.
Tras las primeras pesquisas averiguaron que se había producido una pelea entre dos mujeres, una de las cuales había huido, mientras que la otra, que se encontraba en el lugar y fue detenida, había golpeado a un ciudadano que trató de separarlas.
Ese mismo día por la tarde los agentes acudieron a una vivienda a raíz de la llamada de unos vecinos que alertaban de que un menor de corta edad se encontraba solo y llorando en el interior uno de los pisos.
Al llegar al lugar, la Policía encontró al niño llorando y encerrado en el domicilio materno y, tras comprobar que estaba solo, se hicieron cargo de él.
Las investigaciones permitieron a los agentes averiguar que la madre del niño, que ha sido imputada por un delito de abandono de menores, era la mujer que había sido detenida esa misma mañana por su presunta implicación en los delitos de lesiones y atentado a agente de la autoridad.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
