Internacional
La OMS eleva el riesgo de expansión del coronavirus a «muy elevado» a nivel global
La Organización Mundial de la Salud ha advertido este viernes que el riesgo de expansión del nuevo coronavirus Covid-19 a nivel global es «muy elevado». «Hemos aumentado nuestra evaluación de la propagación y los riesgos del impacto de Covid-19 a muy alto a nivel mundial», ha anunciado en rueda de prensa el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
En rueda de prensa, la OMS ha asegurado que el aumento de los casos en todo el mundo visto en los últimos días es «claramente preocupante», frente al descenso que está experimentando China, que ha anunciado 329 nuevos casos en las últimas 24 horas, «la cifra más baja en más de un mes», ha recordado Tedros. En cambio, el nuevo coronavirus se está expandiendo por todo el mundo: ya hay más de 83.000 casos en 54 países, entre ellos 33 casos activos en España.
El director ejecutivo de la OMS, Michael J. Ryan, ha admitido que han elevado el nivel de alerta al más alto «en términos de expansión y de impacto no para alarmar a la gente, sino para lograr que los países entiendan que está en su control contener el virus».
La OMS lleva días advirtiendo a los Gobiernos de que deben estar preparados para la llegada del Covid-19, que es ya una realidad en buena parte del mundo. Necesitan habilitar zonas de aislamiento y afinar protocolos de localización de pacientes y posibles contagios con el fin de lograr medidas de contención similares a las utilizadas en China.
«Los sistemas sanitarios en el mundo no están preparados y necesitan estarlo […] No hay gran excusa en este punto para no ser conscientes. Esto es un baño de realidad para todos los Gobiernos en el plante. Despierten, prepárense. Este virus está en camino y necesitan estar preparados», ha señalado Ryan.
Preguntado por una posible declaración de pandemia, el doctor ha insistido en que no es momento de etiquetar la situación, sino de actuar.
«Una pandemia es una situación única en la que consideramos que todos los ciudadanos del planeta pueden infectarse en un periodo de tiempo. Lo que hemos visto en este virus es que, con medidas de contención, el curso de esta epidemia o múltiples epidemias puede alterarse significativamente. Declarar una pandemia no ayuda cuando se está intentando contener la enfermedad», ha añadido.
Hasta el momento, el origen del Covid-19 está atribuido a un mercado de la ciudad china de Wuhan, el epicentro del virus. Hay incluso informes que señalan al pangolín, una especie en peligro de extinción como el transmisor del virus a los humanos. Sin embargo, la OMS sigue sin descartar que haya otro origen del brote.
«Estamos investigándolo, viendo la fuente del brote. Algunos casos identificados en diciembre mencionaron la exposición al mercado, pero otros no lo hicieron. Lo importante es volver y revisar los primeros 50 casos», ha señalado la doctora Maria Van Kerkhove.
«Queda mucho trabajo pendiente en animales salvajes y en granjas. Algunos informes mencionan el pangolín, pero eso podría ser simplemente una fuente intermedia, no toda la historia. Necesitamos identificar otras fuentes y todavía no tenemos una respuesta clara», ha añadido. De hecho, el organismo está investigando el contagio «parcial» de un perro en Hong Kong. Hasta ahora, no hay pruebas de que el Covid-19 pueda transmitirse de animales de compañía a humanos o viceversa.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
