Internacional
La Unión Europea multa con un millón de euros diario a Polonia por negarse a acatar la ley europea por encima de las Leyes Polacas
La Corte de Justicia Europea (CJE) ordenó este miércoles 27 de octubre a Polonia pagar una multa de un millón de euros por día hasta que el país acate un fallo de julio que le ordena anular una reforma judicial que la comisión europea considera inapropiada.
“En la sentencia dictada hoy, el vicepresidente de la Corte obliga a Polonia a pagar… una multa punitiva de un millón de euros por día, a contar desde la fecha en que se dicte esta sentencia a Polonia”, dice el fallo de la CJE que tiene su sede en Luxemburgo.
Para la CJE la multa ‘es necesaria para evitar un daño grave e irreparable al ordenamiento jurídico de la Unión Europea y, en consecuencia, al derecho que los individuos derivan de las leyes de la UE y a los valores en los que se funda la Unión’.
Cómo comenzó la disputa
Entre ellas, creó la Cámara Disciplinaria de la Corte Suprema cuya función dice el gobierno polaco es luchar contra la corrupción de un sistema judicial que no funciona propiamente.
Pero críticos del gobierno polaco dicen que la Cámara se estableció para echar a los jueces y fiscales que no favorecen al ejecutivo y la Comisión Europea considera que la reforma erosiona el sistema democrático de controles y equilibrios del país.
En julio de este año, la CJE dictaminó que Polonia tenía que deshacer la cámara disciplinaria e impuso una multa de medio millón de euros en su momento.
En su fallo, la CJE dijo que la Unión Europea puede obligar a sus miembros a ignorar ciertas leyes nacionales o incluso la misma constitución cuando entra en conflicto con la ley del bloque.
No obstante, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, descontento con la decisión, pidió a la Corte Constitucional de Polonia que decidiera si la ley europea estaba por encima de la ley polaca cuando estas dos entran en conflicto.
La Corte Constitucional polaca determinó que era la ley polaca la que tenía supremacía sobre la ley europea.
El fallo de la corte polaca desató el enojo de la comisión y algunos miembros dijeron que si Polonia seguía ‘jugando con fuego’ podría quedarse afuera de la Unión.
Extorsión
Cuando comenzó la disputa, la comisión decidió retener los más de 65 mil millones de dólares en fondos de alivio por la pandemia que estaban destinados a Polonia, y Morawiecki acusó a la comisión de ‘matar de hambre’ y ‘castigar’ a Polonia.
La tensión continuó escalando en la semana y finalmente el primer ministro polaco dijo que eliminaría la controvertida cámara disciplinaria, pero no puso una fecha y tampoco introdujo ningún proyecto de ley para hacerlo.
Como resultado la CJE impuso la multa de 1 millón de euros por día hasta que Polonia acate sus demandas.
El viceministro de Justicia polaco, Sebastian Kaleta, utilizó su cuenta de Twitter para quejarse de que la multa de un millón de euros era una “usurpación y un chantaje”.
Aunque el gobierno polaco decida no pagar la multa, la UE automáticamente puede descontar el valor de esta de los fondos destinados a Polonia que se estima son unos 12 mil millones de euros anuales.
Polonia al igual que Hungría han tenido duros cruces con el liderazgo de la UE no solo sobre quien tiene la palabra final sobre la soberanía de cada miembro —motivo que disparó la salida de Gran Bretaña de la Unión— sino también porque los gobiernos nacionalistas de derecha de ambos países tienen posturas anti-LGBT.
En cuanto a una posible salida de Polonia de la Unión Europea, el gobierno polaco ha descartado tener la intención de dejar la Unión y más bien se ha mostrado determinado a que el bloque admita la pluralidad de opiniones y posturas en vez de forzar una ideología común para todos sus miembros.
Alvaro Colombres Garmendia
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
