Internacional
Los Biden y el régimen chino habrían conspirado contra Trump en las elecciones presidenciales
En un computador portátil que perteneció a Hunter Biden, el hijo del candidato presidencial, Joe Biden, se hallaron decenas de miles de mensajes y documentos que sugieren que los Biden conspiraron con el Partido Comunista de China (PCCh) para obtener fraudulentamente la presidencia de Estados Unidos, según The Gateway Pundit.
“La familia Biden y China estaban conspirando en una estrategia para ganar las elecciones del 2020. Hay mucho para apoyar esta declaración”, publicó el medio el 5 de enero.
Parte del material fue difundido por Yaacov Apelbaum, en el Illustrated Primer, incluyendo instrucciones explícitas dirigidas a Hunter para que las transmitiera a Joe, en relación con los aspectos del gobierno en los que convenía prestar atención o influir para orientar con propósitos específicos.
Como enlace entre Hunter y el PCCh actuaba JiaQi Bao una hija de Xilai Bo, un oponente político del líder Xi Jinping en los días “pasados”, según informan en un hilo de tuits, disidentes chinos vinculados al multimillonario chino Miles Guo, residente en Nueva York.
En uno de los mensajes de JiaQi Bao, dirigido a Hunter en marzo de 2019, y en el que menciona a su tío Jim Hunter y a su padre Joe, señala lo inconveniente [para el PCCh y para el triunfo de Biden] de ciertas decisiones tomadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
“Pensando en ti, en el tío Jim y en el tío Joe… Trump no se está enfocando en el tema correcto y no está usando el enfoque correcto. Su manera ineficiente e ineficaz de hacer las cosas puede llevar a este condado por el camino equivocado”.
También: “El estúpido libro del defensor de Trump con exageraciones y fabricaciones sobre su conexión comercial con los chinos…”.
Por otro lado, JiaQi Bao y Hunter sostenían relaciones íntimas de las que tomaban fotos y videos, que junto con otras actividades de Hunter quedaron registradas en el computador portátil, que sigue siendo fuente de un amplio caudal de evidencias de sus actividades corruptas, en las que involucra a varios miembros de su familia.
La publicación de Yaacov Apelbaum contiene decenas de páginas de documentos de las empresas de fachada utilizadas por Hunter para camuflar sus relaciones con el PCCh.
Entre ellas se cita a la gran empresa energética CEFC, dependiente de la Asociación China para el Contacto Internacional Amistoso Federal (CEFC), un organismo de propaganda del Ejército de Liberación Popular, (PLA, por la sigla en inglés), del PCCh.
Por su parte, Joe biden negó constantemente que su hijo Hunter cometiera actos delictivos, a pesar de todas las publicaciones que lo delataban públicamente.
Breitbart publicó un video en el que se ve a Joe Biden negando una y otra vez los delitos cometidos por su hijo, y de los que sí tenía conocimiento, de acuerdo con los documentos encontrados en el computador abandonado en el taller de reparaciones, en Delaware.
WOW pic.twitter.com/xvNP0maCdA
— Breitbart News (@BreitbartNews) October 22, 2020
La infiltración del PCCh parece haber sido muy profunda, de acuerdo con el equipo legal de la campaña Trump, que investigó y demandó ante los tribunales estos delitos electorales.
No obstante, el presidente Trump sigue trabajando intensamente en defensa de la integridad electoral y es de esperar que todo ese trabajo fructifique pronto y le conceda la reelección.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
