Internacional
NO TE FIES DE GOFUNDME: GoFundMe retiene los 10 millones de dólares donados a los camioneros canadienses
Dirigentes políticos de derecha están iniciando acciones legales mientras los camioneros empiezan a recaudar desde cero en la aplicación GiveSendGo, alternativa “libre” a la censuradora GoFundMe.
Las donaciones que recibió la página “Freedom Convoy 2022”, que superan los 10 millones de dólares canadienses (7,9 millones de dólares americanos) y fueron recolectadas para apoyar a los camioneros que reclaman el fin del pase sanitario en Canadá, fueron suspendidas desde la plataforma GoFundMe para evitar que los organizadores puedan acceder a ese dinero.
Varios funcionarios canadienses de la derecha han sugerido iniciar acciones legales contra la plataforma para evitar la liberación de los fondos, lo cual forzó a la plataforma a lanzar un comunicado.
GoFundMe, una empresa estadounidense sometida al Partido Demócrata, dice en dicho comunicado que sólo apoyan protestas pacíficas, y que los camioneros “se han manifestado con violencia“. Esto es demostrablemente falso, ya que en ningún video se los ve cometiendo actos de violencia, aunque la compañía asegura que han cometido “violencia verbal“, “no respetan la ciencia” y tienen un mensaje “cargado de odio“.
Quienes sí cometieron actos de violencia son los manifestantes de Black Lives Matter, que en junio del 2020 salieron a las calles de las principales ciudades canadienses y se unieron a las portestas en Estados Unidos por George Floyd, incendiando edificios, pegándole a gente blanca y saqueando comercios.
Para apoyar estas protestas, tanto en Estados Unidos como en Canadá y Europa, la organización Black Lives Matter pidió donaciones en varias ocasiones por GoFundMe, y en ninguna la empresa retuvo el dinero.
Como destacó en un tweet el magnate Elon Musk, la empresa GoFundMe incluso compartió en su cuenta de Twitter con mucho orgullo como un terrorista de Black Lives Matter estaba juntando dinero con su plataforma para sobrevivir en CHOP, una zona que el grupo supremacista negro tomó por la fuerza en Portland y declaró como territorio independiente, por dos semanas.
En el comunicado, GoFundMe asegura que “ahora tenemos pruebas de que la manifestación anteriormente pacífica se ha convertido en una ocupación, con informes policiales de violencia y otras actividades ilegales”. Por esto, ajustándose a la cláusula que prohíbe la promoción de la violencia y el acoso, han eliminado de la plataforma a la página de Freedom Convoy 2022.
La empresa llegó a distribuir a los camioneros el primer millón de dólares recaudado, hasta que los directivos de GoFundMe frenaron todo. Ahora, se anunció que no se les entregará más dinero al Freedom Convoy, sino que “trabajarán con los organizadores para enviar todos los fondos restantes a organizaciones benéficas creíbles y establecidas elegidas por los organizadores de Freedom Convoy 2022 y verificadas por GoFundMe”.
El Freedom Convoy comenzó en respuesta a un mandato federal de vacunas impuesto por el gobierno del izquierdista Justin Trudeau el pasado 15 de enero que prohíbe que los camioneros no vacunados trabajen en las rutas interestatales a Estados Unidos. Pero a la fecha, los partidarios de este movimiento están presionando para que se deroguen todas las restricciones sanitarias por el Covid-19, que son una extralimitación del gobierno.
La buena noticia para Freedom Convoy es que en las últimas horas, GiveSendGo, un sitio web “dirigido por cristianos para cristianos” que intenta competir contra GoFundMe, aceptó albergar las donaciones para los camioneros canadienses que fueron confiscadas por la empresa de Big Tech.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
