Internacional
Orban responde a la UE con un órdago: preguntará en referéndum a los padres húngaros si apoyan “que se impartan sesiones de orientación sexual» a sus hijos «sin su consentimiento”
El presidente húngaro lo explica claro: «El Parlamento y la Comisión Europea quieren que los activistas LGBT tengan libre acceso a nuestros colegios y guarderías y eso no sucederá, porque no es lo que Hungría quiere». ¡Bien por Orban!
La Comisión Europea inició recientemente sendos expedientes sancionadores contra Hungría y Polonia por promover leyes de protección a la infancia y limitación de la propaganda de ideología LGTBI.
En concreto, la ley húngara impide el adoctrinamiento a los menores con respecto a propaganda homosexualista y de cambio de sexo, así como la protección contra la pederastia y la pornografía. La ley abarca el sector educativo y señala que las clases de educación sexual en las escuelas “no pueden diseñarse para promover la segregación de género, el cambio de sexo o la homosexualidad”, recuerda Religión en Libertad.
Todo lo anterior pone de los nervios a la Comisión Europea porque ésta pertenece al Nuevo Orden Mundial, que quiere imponer leyes contrarias a la ley natural en asuntos como el derecho a la vida o la ideología de género.
Pero el presidente húngaro Viktor Orban tiene las ideas claras y está dispuesto a proteger a los niños de su país de la propaganda de los activistas LGTBI en los colegios. Es decir, que Orban simplemente aplica el sentido común y la doctrina de la declaración universal de los derechos humanos, que en su artículo 26, punto 3, dice: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”.
La doctrina de la declaración universal de los derechos humanos, en su artículo 26, punto 3, dice: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”
El propio Orban lo explica muy bien: «El Parlamento y la Comisión Europea quieren que los activistas LGBT tengan libre acceso a nuestros colegios y guarderías y eso no sucederá, porque no es lo que Hungría quiere».
Por eso, Orban acaba de convocar un referéndum sobre la ley de protección de la infancia -la ley que protege a los menores de edad de la ideología de género y por la cual el país está sufriendo desde hace semanas duros ataques- explicándolo con estas palabras: «Cuando la presión sobre nuestro país es tan grande, la única opción es que la propia gente de Hungría defienda a su nación». Y agrega: «Les pido que digan no a estos temas como dijimos que no hace cinco años, cuando Bruselas quería obligar a los inmigrantes a entrar en Hungría. Entonces, un referéndum y la voluntad común detuvieron a Bruselas».
Orban ha insistido en que las leyes húngaras «no permiten la propaganda sexual en jardines de infancia y escuelas, en la televisión y en la publicidad» y ha matizado que «Bruselas ahora está exigiendo una enmienda a la Ley de Educación y las normas de protección infantil».
Para él, la UE se está quejando de que en Occidente los «activistas LGTBI van a jardines de infancia y escuelas, donde hacen comentarios de materia sexual». «Aquí también quieren esto, por eso los burócratas de Bruselas están amenazando, iniciando procedimientos de infracción, es decir, abusando de su poder. El futuro de nuestros hijos está en juego, por lo que no podemos dejar de lado este tema», ha agregado el mandatario magiar.
El futuro de nuestros hijos está en juego, por lo que no podemos dejar de lado este tema», ha agregado el mandatario magiar
Además, ha recalcado que Bruselas sigue atacando claramente a Hungría, como lo ha hecho durante las últimas semanas, en relación con la ley de protección infantil. En el referéndum, los ciudadanos húngaros tendrán que responder a una serie de preguntas sobre la introducción de clases sobre orientación sexual en las escuelas, la promoción de «tratamientos de reasignación de género» para menos de edad, la disponibilidad de los mismos, la inclusión de contenido sexual «mediático» o la exhibición de contenido «relacionado con el género» ante menores de edad.
Las preguntas del referéndum húngaro serán las siguientes:
-¿Apoya que se impartan sesiones de orientación sexual a los menores de edad en los centros educativos públicos sin el consentimiento de los padres?
-¿Apoya la promoción del tratamiento de cambio de sexo en menores de edad?
-¿Apoya que el tratamiento de cambio de sexo esté disponible para los menores de edad?
-¿Apoya la exposición sin restricciones de los menores a los contenidos de los medios de comunicación de carácter sexual que puedan afectar a su desarrollo?
-¿Apoya la proyección a lo menores de contenidos audiovisuales sobre el cambio de sexo?
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
