Internacional
Padres finlandeses permiten que sus hijas adolescentes mantengan relaciones con inmigrantes musulmanes adultos
En Finlandia, a los padres de las adolescentes blancas y cristianas, en muchos casos con menos de 10 años de edad, no parece importarles que sus hijas posen en las redes sociales junto a inmigrantes musulmanes, que en muchos les triplican la edad.
Hemos rescatado las imágenes que aparecen en Instagram y Facebook, algunas hechas a plena luz del día. Han sido tomadas en la ciudad finlandesa de Saarijärvi y en ellas se ve a inmigrantes adultos, la mayoría de origen árabe y subsahariano, posando jactanciosamente con finlandesas adolescentes e incluso niñas. Mantienen una pose desafiante acaso porque saben que, en una sociedad tan inoculada con el virus de la liberalidad como la finlandesa, nadie les hará frente. Ni siquiera los padres. “Vuestras hijas nos pertenecen”, parece deducirse por el tenor de las arrobadas expresiones, propias de quien se sabe dueño del futuro de Finlandia. Otra ‘gesta’ que agradecerle a los desembarcantes de Normandía.
La revelación de las fotos en internet, gracias a colectivos patrióticos locales, no ha servido sin embargo para provocar ningún tipo de alarma social en la sociedad finlandesa. Algunos incluso excusan a los adultos con el argumento de que, “después de todo, son refugiados inocentes procedentes de países violentos y desgarrados por la guerra, que no saben cómo actuar en nuestras sociedades”. Nos recuerdan a la grey del predicador Jim Jones siendo arrastrada al suicidio en Jonestown (Guyana).
Esta estrogenización moral de la progresía europea no parece que vaya a tener cura. Ni siquiera a la luz de las informaciones que hablan de crecientes casos de pedofilia entre los refugiados. Varones adolescentes están siendo violados en Calais (Francia), segun han confirmado los propios cooperantes, que ven con preocupación la falta de medidas de protección a los menores de ambos sexos en los campos de refugiados, así como los riesgos de abuso a los que se enfrentan miles de niños desplazados en todo el continente.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

Pedro
07/07/2019 at 14:23
¡Quien fuera moro en Finlandia! Me iba a poner las botas con estas desgraciadas… ¡y encima con el permiso de sus padres! Que sociedad más degenerada.
Pedro
07/07/2019 at 14:23
Finlandia va a acabar como Suecia, o peor, y la verdad es que no me dan ninguna pena.
De cualquier forma, ¡qué mierda de «padres»!
Y que pintas de satisfechas que tienen esas «niñas», tan p… ellas.
Pedro
28/09/2018 at 12:07
¡Quien fuera moro en Finlandia! Me iba a poner las botas con estas desgraciadas… ¡y encima con el permiso de sus padres! Que sociedad más degenerada.
Pedro
27/09/2018 at 21:32
Finlandia va a acabar como Suecia, o peor, y la verdad es que no me dan ninguna pena.
De cualquier forma, ¡qué mierda de «padres»!
Y que pintas de satisfechas que tienen esas «niñas», tan p… ellas.