Internacional
Parler “preparada para tomar todas las acciones legales” tras ser objetivo de grandes tecnológicas
El fundador y director general de Parler, John Matze, dijo que su compañía está “preparada para tomar todas las acciones legales” después de que varias grandes tecnológicas suspendieran sus servicios a la red social, según un correo electrónico.
John Matze, fundador de Parler, dijo a The Epoch Times en un correo electrónico que cree que Apple, Google y Amazon han actuado de mala fe y que la red social está considerando tomar acciones legales.
Respondiendo a las acusaciones de que Parler estaba permitiendo “amenazas de violencia y actividad ilegal”, Matze dijo que estas compañías están usando los eventos recientes para “ir tras Parler”, aunque “no hay evidencia de que Parler haya sido usado para coordinar los eventos”.
“Parler no tiene ningún apartado para grupos y Facebook fue la herramienta número uno para coordinar las reuniones para ese evento”, dijo Matze.
Las políticas de moderación de estas compañías, que tenían a Parler como objetivo, se aplicaron después de los disturbios civiles y actos de violencia que empañaron una protesta mayormente pacífica en el Capitolio de EE. UU. el miércoles. Un grupo de alborotadores y una minoría de manifestantes que agitaban banderas estadounidenses y de Trump irrumpieron ilegalmente en el edificio del Capitolio mientras los legisladores contaban los votos electorales durante una sesión conjunta del Congreso. El caos dejó un saldo de cinco muertos, incluyendo un policía y docenas de agentes heridos.
En respuesta al asalto al Capitolio, varias empresas de tecnología de Silicon Valley comenzaron a vigilar más de cerca las declaraciones y comentarios del presidente Donald Trump, así como de otros conservadores y voces que creen que pueden causar daño. El viernes, Twitter eliminó permanentemente la cuenta de Trump en su plataforma y justificó su censura diciendo que el presidente había violado su “Política de glorificación de la violencia” después de que publicó un tuit instando a los manifestantes a actuar pacíficamente y a abandonar el Capitolio. La cuenta de Twitter de la campaña Trump también ha sido eliminada.
Parler, que ha atraído a un gran número de usuarios de tendencia liberal y conservadora, parece haber sido blanco de ataques por carecer de un sistema para “implementar una moderación robusta para contenidos atroces”.
Apple dijo en un comunicado a los medios de comunicación el sábado que creen que Paler “no ha tomado las medidas adecuadas para hacer frente” a la proliferación de “amenazas de violencia y actividad ilegal”.
“Hemos suspendido a Parler en la App Store hasta que resuelvan estos problemas”, decía el comunicado.
Apple no respondió a las solicitudes de comentarios de The Epoch Times.
De igual manera, Amazon le dijo a Parler que cerrarían los servidores de Parler el domingo 10 de enero a medianoche. Amazon achacó su decisión al supuesto enfoque laxo que la red social habría adoptado hacia los contenidos violentos publicados por sus usuarios. Parler cuestiona esta afirmación.
Amazon tampoco respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios de The Epoch Times sobre dicha suspensión.
Matze dijo que cree que estas compañías también están operando con un doble estándar.
“Twitter permitió la tendencia ‘Hang Mike Pence’ [ahorcar a Mike Pence] el mismo día que Parler fue prohibido por Google (…) la doble moral es obvia”, dijo.
La suspensión de las grandes tecnológicas se produjo después de que Parler llegara a ser la aplicación número uno en descargas en la App Store de Apple el sábado, después de que Twitter suspendiera la cuenta personal de Trump. Matze dijo que su red social tenía alrededor de 20 millones de cuentas en el momento en que las compañías las suspendieron.
La compañía de análisis de aplicaciones móviles Sensor Tower dijo a The Wrap en un comunicado que Parler logró aproximadamente 182,000 descargas por primera vez en los Estados Unidos el 8 de enero, lo que supone un aumento del 355 por ciento con respecto al 7 de enero. La aplicación fue descargada unas 268,000 veces en las tiendas de aplicaciones de EE. UU. desde el 6 de enero, según el comunicado.
Matze dijo en su cuenta de Parler el sábado pasado que cree que Amazon, Google y Apple se coordinaron para “tratar de asegurarse de que no tienen competencia”.
“¡No ganarán! Somos la última esperanza del mundo para la libertad de expresión y la libertad de información”, dijo.
“Esta es una batalla contra todos nosotros. Liberales, conservadores, ateos, cristianos, negros, blancos, etc. Quieren mantener su monopolio sobre la expresión. Quieren que luchemos. No quieren que trabajemos juntos. No quieren que trabajemos juntos, quieren que nos odiemos unos a otros”.
El desequilibrio en el control de los contenidos de los usuarios y ciertas opiniones políticas ha suscitado preocupaciones sobre los derechos de la Primera Enmienda y la falta de controles y equilibrios en las decisiones tomadas por las grandes tecnológicas. Los debates sobre la limitación o eliminación de las protecciones de responsabilidad en virtud del artículo 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de 1996 para las empresas de tecnología que se han dedicado a la censura o la conducta política han sido un tema muy recurrente durante el último año.
La medida de Twitter de eliminar la cuenta de Trump ha recibido un amplio escrutinio. El secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos, Ben Carson, el secretario de Estado Mike Pompeo y la exembajadora de las Naciones Unidas Nikki Haley compararon la decisión de Twitter con la conducta del partido comunista que gobierna China.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
