Internacional
Pero los racistas somos nosotros: Arabia Saudí deporta a 3.000 etíopes alegando que son «vulnerables a la propagación del coronavirus»
Miles de trabajadores etíopes en situación irregular han sido deportados desde Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos en medio de la pandemia de Covid-19. Los gobiernos de ambos países de Oriente Próximo han negado que se trate de «deportaciones forzadas» aunque han defendido su postura alegando que los etíopes son «vulnerables a la propagación del coronavirus» y que «solo» han deportado a algunos ciudadanos con síntomas y otros casos «sospechosos» –aunque no se les ha realizado la prueba para diagnosticar la Covid-19 ni les han realizado un examen médico antes de viajar-. [SIGUE MÁS ABAJO]
Un total de 2.968 migrantes fueron deportados a Addis Abeba durante el mes de abril, según denunció el Finantial Times recientemente. Al desembarcar, los etíopes procedentes de Riad y Yedah son llevados a uno de los cuatro centros de cuarentena de la capital. Etiopía espera recibir a otros 3.000 ciudadanos en los próximos 15 días, según las autoridades. Estas deportaciones masivas -en aviones de carga- han provocado un auténtico «desafío para contener el virus» en Etiopía, según su ministra de Salud, Lia Tadesse. Según Tadesse, la mitad de los casos son viajeros procedentes de Dubai. «Los trabajadores etíopes en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Yibuti se ven obligados a huir a su país, una situación que se está convirtiendo en un desafío para contener el virus», dijo la ministra. [SIGUE MÁS ABAJO]
Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido que estas deportaciones «aumentan el riesgo de expansión de la enfermedad» especialmente si se realizan sin haber llevado a cabo una «evaluación médica adecuada». La OIM también «desaconseja las deportaciones forzadas a Etiopía o a cualquier otro país en estos momentos en los que la pandemia aún está en expansión». En la misma línea se ha pronunciado recientemente la Coordinadora Residente y Humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Etiopía, Catherine Sozi: «Los movimientos migratorios a gran escala que no están planeados hacen que la transmisión del virus sea mucho más probable que continúe. Por lo tanto, pedimos la suspensión temporal de las deportaciones a gran escala».
Actualmente, el país africano tiene 114 casos positivos y 3 personas han fallecidos por la Covid-19; mientras que en Arabia Saudí suma más de 10.000 contagios y 103 muertes.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

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31/08/2024 at 10:57
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