Internacional
Perú, al borde de caer en manos de un marxista (y por ello) retrasado: Pedro Castillo, el burro que se define como marxista-leninista, podría resultar elegido
El candidato comunista del partido Perú Libre sigue un ideario muy peligroso que ha destruido en los últimos años a Venezuela. En esta elección, los peruanos deberán elegir entre la libertad o el comunismo.
Perú se acerca a tal vez la elección más importante de su historia, en las que deberá decidir si mantener el camino de una economía de mercado o si quiere caer en el pozo de una economía dirigida y comunista, como la que tiene actualmente Venezuela.
En junio, Keiko Fujimori, la polémica candidata de derecha hija del ex presidente Alberto Fujimori, deberá enfrentarse a Pedro Castillo, la cara de la formación «Perú Libre».
Perú Libre es un partido de extrema izquierda socialista, marxista, leninista y mariateguísta, fundado por el médico Vladimir Cerrón.
Su aparición mas reciente y notable se da en el año 2018 en las elecciones municipales y regionales donde se hicieron llamar “Perú Libertario” identificados a través de un símbolo alusivo al de la aplicación WhatsApp con las siglas del partido en su interior. En dichas elecciones, el empresario Ricardo Belmont Cassinelli los representaba como candidato a la alcaldía de Lima, llegando a ocupar el quinto puesto al final de la contienda electoral.
Cerrón fue el único dentro de su partido en lograr una representación en dichas elecciones, siendo elegido como gobernador regional de Junín, cesado del cargo el 20 de agosto del 2019 al ser condenado por la comisión del delito contra la Administración Pública en la modalidad de Negociación Incompatible en agravio del Estado. Con este antecedente, Cerrón ha elegido a Pedro Castillo como la nueva cara de Perú Libre, posicionándose a sí mismo como su candidato a vicepresidente.
Castillo ha sido la sorpresa en estas elecciones dado que diversas encuestadoras ni siquiera lo medían hasta algunas semanas antes de las elecciones, y finalmente quedó en primer lugar, garantizando su entrada a la segunda vuelta, en lo que será un enfrentamiento de antaño: izquierda vs derecha.
Castillo (izquierda) y Fujimori (derecha).
José Pedro Castillo Terrones es un provinciano chotano del departamento de Cajamarca; profesor y rondero que abandera la educación como herramienta de cambio, su participación en política no es reciente, ha sido ex militante del partido Perú Posible del ex presidente Alejandro Toledo (investigado por el caso Odebrecht), y se postuló en el año 2002 a una alcaldía en el distrito de Anguía, en Cajamarca, la cual no logró conseguir.
Pese a ello, lo que mas destaca a Castillo fue su participación en la Huelga Magisterial del año 2017, en aquel entonces representaba las movilizaciones que solicitaban la derogatoria de la Ley de la Carrera Pública Magisterial, pretendiendo eliminar la meritocracia como criterio de evaluación y otorgamiento de beneficios a los maestros.
Tras negociaciones con el gobierno del expresidente Pedro Pablo Kuczynski, la huelga cesó y las clases se reanudaron en el país. Carlos Basombrío Iglesias, ex ministro del Interior advirtió que en las movilizaciones de la huelga magisterial hubo presencia de miembros del CONARE-SUTE, organización que representaba Castillo y que está estrechamente vinculada al MOVADEF, brazo político de Sendero Luminoso, la organización terrorista financiado por los Castro que azotó al país en los años 1980 y 1993.
Aunque Castillo ha negado vínculos con MOVADEF y se ha mostrado indignado con la campaña del “terruqueo”, hoy 5 de sus 36 congresistas están relacionados al terrorismo.
Durante su campaña, Castillo ha declarado ser un demócrata, pero al mismo tiempo señala que Venezuela «es una democracia fuerte«. Asimismo, en un video recientemente publicado, Cerrón ha destacado cómo la izquierda de Venezuela llegó no solo al gobierno si no que también al poder, para quedarse, señalando tal acto como el objetivo de la revolución.

Piara de retrasados analfabetos mostrándose en público.
Pedro Castillo, el sindicalista del sector de la educación que quiere condenar a Perú al comunismo.
En el plan de gobierno de Perú Libre denominado “Ideario y Programa” se promueve la estatización (pág. 15), se establece un control de precios (pág. 23), se coarta la libertad de prensa (pág. 28), entre otras propuestas lesivas para el Estado de Derecho.
Además, en recientes entrevistas, Pedro Castillo ha evidenciado su desconocimiento de lo que es un monopolio, sin embargo, deslizó la posibilidad de desactivar el Tribunal Constitucional y disolver el Congreso frente a una negativa a su propuesta de crear una nueva Constitución.
Castillo quien a pesar de su militancia comunista es de postura conservadora, apoya propuestas legislativas en contra de la comunidad LGTB, en contra de la legalización del cannabis, y en contra de la despenalización del aborto y de la eutanasia, mientras también toma propuestas populistas como cerrar ATU y SUTRAN, entidades que regulan el transporte urbano y terrestre del país.
El Perú enfrenta una disyuntiva entre dos polos totalmente opuestos, en medio de una crisis social, política y sanitaria que ha golpeado fuertemente la salud y economía de todos los peruanos. Tanto el nuevo Gobierno como el nuevo Congreso deben asumir el reto de generar acciones eficientes para combatir la pandemia mientras que a su vez se reactiva la economía.
De igual modo, los peruanos deben evitar ser sugestionados por los medios de comunicación, acceder a fuentes verificables para obtener información adecuada, pero sobre todo superar el anti voto, que tanto daño le hace al país. La democracia ejercida a través del voto debe ser una expresión de libertad, pero también de consciencia social sin ningún tipo de sesgo político.
En palabras del nobel Mario Vargas Llosa, quien en el pasado cometió el error de militar el voto en blanco cuando Keiko Fujimori se enfrentaba al chavista Ollanta Humala, suscritas por el ex premier Pedro Cateriano y parafraseadas por este autor: “para salvaguardar nuestra democracia debemos de optar por quien representa la opción mas viable en relación a ideas y propuestas, considerando los antecedentes en nuestro país, pero también en el resto del mundo, por tanto, una izquierda radical como la que representa Pedro Castillo supondría un desmedro de nuestras libertades”.
En un eventual gobierno Fujimorista, Keiko tendrá una oportunidad histórica para desprenderse del autoritarismo representado por su padre, quedándose con lo bueno y desechando lo malo, y convertirse en un partido de derecha democrática a favor de la población.
En un eventual gobierno de izquierda, la libertad será interpretada en favor de quienes aún no aprenden de sus errores y han condenado a los países que conforman la América Latina.
Jadir Villar Feria.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

SocialPhy
31/08/2024 at 06:36
Aprecio mucho la claridad con la que presentas tus ideas.