Sucesos
¿Quiere que le asalten? ¡Vacacione en Barcelona!
Violento asalto en Barcelona a una conocida modelo de Escocia. Laura Anderson, una famosa exconcursante del programa Love Island –reality similar a la Isla de las Tentaciones en España– ha explicado en primera persona cómo fue víctima junto a su novio de un intento de robo en la capital catalana. Lo ha hecho en Instagram, donde le siguen un millón y medio de personas. Rápidamente, la prensa escocesa y británica se han hecho eco del asalto.
Los hechos tuvieron lugar esta semana, cuando Anderson regresaba junto a su pareja –quien además es entrenador personal– al Hotel W de Barcelona, más conocido como Hotel Vela. Volvían de salir de fiesta, cuando fueron sorprendidos por dos jóvenes, presuntamente charmiles (bandas juveniles norteafricanas), según apunta la plataforma Helpers.
A POR UN RELOJ
La pareja paró a un taxi. Cuando estaban a punto de subirse al vehículo, uno de los jóvenes «salió de la nada» y empujó al novio para robarle el reloj. La víctima, un hombre corpulento, se resistió. Durante la escaramuza, la modelo golpeó al asaltante en el hombro con su teléfono móvil, según explica en sus redes sociales. «Fue horrible», asegura en el vídeo. «No sabía dónde estaba su amigo, no sabía si vendría detrás de mí, no sabía si tenía armas, simplemente no lo sabes», relata Anderson. «¡Solo por un reloj!», exclama.
AVISO A NAVEGANTES
Finalmente, tanto la modelo como su novio lograron subirse al taxi y escapar de los asaltantes. Ella sufrió un pequeño corte en la mano como consecuencia del robo, explica.
Más allá del incidente, Anderson ha aprovechado el suceso para recomendar a todos sus seguidores que vayan con cuidado si viajan a Barcelona. «Tom y yo fuimos a cenar y luego decidimos caminar un poco, tratar de tomar una foto». ¿Y luego? «Nos asaltaron», relata. «Nada de esto me ha pasado antes, incluso cuando trabajé para Emirates, viajando sola y esas cosas, y Tom es bastante grande», advierte la escocesa de 31 años.
También lanza una advertencia: «Solo quería decir que si alguien va a Barcelona o cualquier parte de Europa, los carteristas abundan».
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
