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Sin alumnado en los másteres de Begoña Gómez. Por Jesús Salamanca Alonso

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«No se pierdan la bronca de Goyache, rector de la UCM, con los decanos. Para ponerse colorado y salir con el rabo entre las piernas».

El comando ‘Pelela’ Gómez sigue chapoteando en el fango para no perder la costumbre. ¿Qué sería de «Moncloaca» sin sus bulos y su producción de fango habitual? Eso sí, la culpa es de los otros y el fango lo crean los demás. ¡Cuánta hipocresía ha demostrado la portavoz del Gobierno, casi tanta como la portavoz de Ferraz! No es fácil salir a decir lo que te han escrito sabiendo que no es cierto. Doña Pilar “Bulerías”, ministra de Educación, FP y Deportes, practica las enseñanzas de la escuela mentirosa del presidente; ese mismo de quien la UCO está cerrando un informe amplio con lo que ha encontrado en Santo Domingo y 39 viajes no oficiales. Lo apuntamos hace dos meses, cuando varios periodistas se desplazaron a ese país para investigar. Por fin los españoles van a saber cómo y quiénes chapaleaban en el fango que ellos mismos creaban.

¿Y qué han encontrado? Sin duda todo un arsenal informativo que hará que nos avergoncemos más de lo que ya estamos. Esos viajes en Falcon al Caribe no olían bien, y menos siendo viajes inútiles para el Estado a los que se aplicaba la nula transparencia. En tres días lo conoceremos al completo, al igual que ya conocemos las andanzas mentirosas y opacas de la destinataria de la reflexión presidencial durante cinco días, como si tal cosa. A ver qué trabajador convence a su jefe para que le dé cinco días de reflexión como disculpa falaz y torticera.

Son tantos los frentes abiertos por los inquilinos de Moncloa que cada día hay más asuntos oscuros, algunos delictivos, pero con el Gobierno en complot para decir todos lo mismo, con los mismos malos argumentos y falseando la realidad. Hacen y repiten lo de pasar la mano por el lomo y besar por donde pisar el UNO de las tramas investigadas por los tribunales. Ahora resulta que doña Begoña, la juguetona de Valderas, también nos ha mentido con los másteres que codirigía en la Complutense. ¿Por qué se mantenían esos masterados? Pues porque se inflaba el número de alumnado y había que pagar favores al “señorito” Sánchez. El caso es que, a pesar de las previsiones de los organizadores del segundo máster de doña “Bego”, esos 20 alumnos por modalidad no cuadraban ni de coña. Otro falseamiento de datos. A estas alturas ya han dejado de buscar ese alumnado porque ninguno de los dos másteres sigue en pie.  Se han cubierto de gloria desde Begoña hasta Goyache, pasando por la Complutense, y sin olvidar la trama monclovita.

Ya es un hecho que la cancelación del máster se ha debido a la falta de alumnado matriculado. Tan solo cuatro discentes para la Cátedra de Transformación Social Competitiva (TSC).  Las dos cancelaciones de los másteres de Begoña Gómez lo han sido mientras se investigaban otros hechos y negocios nada claros de la mujer de Sánchez.  Ya sabemos por qué se creó y en qué condiciones, pero, además, el juez quiere saber cuánto cobraba la codirectora. No se pierdan la bronca de Goyache, rector de la UCM, con los decanos. Para ponerse colorado y salir con el rabo entre las piernas. No busquen historias más allá de la falta de alumnado. A pesar de eso, Begoña “Pelela” Gómez insistía en que había 50 preinscritos, falseando la realidad de lo afirmado por la propia universidad. Los hechos eran tozudos: la UCM aseguró que el alumnado matriculado era cuatro personas. «Dos en la modalidad online y otros dos en la semipresencial».

Lo que no es viable cuesta mucho dinero mantenerlo. «Una cosa son preinscritos, que son 12, y otra cosa son alumnos matriculados». Llegados a este punto, me pregunto qué carajos pintaba con un simple bachillerato como titular de una cátedra universitaria. Ni titulación universitaria tenía, ni preparación para impartirla, en palabras de matriculados en ediciones anteriores. A este paso, la universidad se nos va por el sumidero de la vergüenza y la falta de criterios serios. Han dado la imagen de que es suficiente con resistir para obtener un título universitario. Nada que ver con la universidad de mi época. Los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más altos están menos sirven: echen una ojeada a los libros que tienen en la librería de su casa, ¿acaso los de las estanterías más altas no son los que menos usamos y menos nos sirven habitualmente?

Hemos comprobado la vergüenza que supone que sin título universitario se dirija una cátedra. ¿Firma la obtención de un título superior quien ni siquiera lo tiene? Menudo ridículo el de la «Complu». Hoy tenemos más chistes y memes de la Complutense que sobre Ábalos, Koldo, Begoña, Sánchez o Conde-Pumpido, y ya es decir. ¿Qué pinta aún el rector en su sillón con el daño que ha hecho a la universidad? Si la Justicia es justa, que suele serlo, lo menos que debe aplicar el juez al rector es una inhabilitación temporal por asentir a la mamandurria. No puede quedar impune. Supongo que los cuatro matriculados serían afiliados del PSOE o aspirantes a trepar. En eso de pillar fondos europeos, los zurdos son masterados y posgrados. A toro pasado, la postura de la UCM es que no quieren a Begoña dentro de sus. No es para menos. La señora del presidente ha mentido, trafulcado la normativa, engañado a la universidad, traficado con influencias, incluso ha cometido apropiación indebida…esto último en mi tierra lo llaman ROBAR.

¿Debemos proponerlos para una medalla a Begoña y a Goyache? Lo que debe hacer la cabeza visible y responsable de la Complutense es rendir cuentas, incluso ante los tribunales de Justicia como ya lo está haciendo. Han sido simples perritos falderos al crear una cátedra para satisfacer los caprichos de una «alfalfaveta» próxima al presidente de Gobierno. No nos olvidemos de la plataforma creada para su lucro personal (robo/apropiación indebida).

Begoña Gómez, intrusa choni, experta en falsedad, mentiras y atropellos, que se creía la dueña y señora del cotarro universitario, del África Center y de dos cátedras para las que no estaba preparada. No entiendo qué clase de máster puede impartir una persona que no está graduada, ni es licenciada universitaria, ni doctora, ni masterada, ni siquiera titulada docente. Tranquilos que no tardará en salir el tipo de bachillerato que hizo y cómo lo hizo. Hoy, las empresas que financiaron sus másteres no quieren saber de ella por temor a su desprestigio. Tampoco quieren verse en medio del fango que se creó en «Moncloaca» tras la llamada y cita de Begoña a Goyache.

Y ahora la UCO ya sabe lo de los opacos viajes en Falcon a Santo Domingo, como se sabe el contenido de las maletas de Delcy Rodríguez por las tres que se extraviaron o las descuidaron interesadamente. Por eso, ya anda loco el DOS de la Guardia Civil por saber cuál es el contenido del informe de la Unidad Central Operativa (UCO). La Benemérita es seria como demostró serlo De los Cobos plantando cara al “bulero” Grande Marlasca (sí, con “C”)

¡Ánimo, Pedro, que no estás solo, la UCO está detrás ti!  «¡Otro que va pa’lante!», como dice la ínclita presidenta, Isabel Díaz Ayuso. Por cierto, acabamos de saber que ha hecho la peineta a Pedro Sánchez ante la cita para la inútil reunión sobre reparto de fondos del próximo viernes.

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España

Cómo comparar la cobertura de una noticia en distintos medios

Aprende a comparar la cobertura de la misma noticia en distintos medios. Descubre sesgos y marcos informativos ocultos. ¡Infórmate mejor!

Redacción

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Especialista analizando la cobertura informativa en medios impresos

Comparar la cobertura de una misma noticia en distintos medios es la práctica más directa para detectar sesgos editoriales, omisiones deliberadas y marcos ideológicos que condicionan el relato informativo. No se trata de buscar un medio imparcial, porque ese medio no existe. Se trata de reconstruir, con rigor metodológico, cómo cada cabecera selecciona, encuadra y jerarquiza los hechos para construir una narrativa propia. En España, plataformas como Poliedro.media y SinSesgo han sistematizado este análisis, pero cualquier lector con un método claro puede realizarlo por su cuenta.

Los elementos centrales de esta práctica son:

  • El lenguaje: titulares, verbos y carga emocional en la redacción.
  • Las fuentes citadas: qué voces aparecen y cuáles quedan fuera.
  • El encuadre narrativo: cómo se atribuye responsabilidad o conflicto.
  • La factualidad: adhesión a hechos verificables frente a interpretación.
  • La jerarquía informativa: posición, extensión y duración asignada a la noticia.

¿Cómo se compara la cobertura mediática de una noticia con rigor?

El análisis comparativo de la cobertura mediática exige un protocolo definido antes de leer una sola línea. Sin criterios previos, el lector reproduce sus propios sesgos al seleccionar qué le parece relevante y qué no.

El proceso parte de la selección de un evento verificable, con fecha y hechos comprobables, que haya sido cubierto por al menos tres medios con líneas editoriales distintas. La recopilación de titulares y artículos debe ser sincrónica: recuperar las versiones publicadas en las primeras horas, antes de que los medios ajusten su cobertura en función de la reacción del público o de otros competidores. Después, el análisis se estructura en torno a cuatro variables: lenguaje, fuentes, encuadre y factualidad.

Para registrar la comparación, conviene usar una tabla con una fila por medio y una columna por variable. Esto evita la lectura impresionista y obliga a documentar cada juicio con una cita textual del artículo analizado. La revisión humana sigue siendo necesaria incluso cuando se usan herramientas de inteligencia artificial, porque los matices de ironía, eufemismo o énfasis tonal escapan con frecuencia a los modelos automáticos.

  • Selecciona un evento con fecha y hechos verificables.
  • Recoge titulares y artículos de al menos tres medios con orientaciones distintas.
  • Fija el momento de recopilación para garantizar sincronía.
  • Analiza lenguaje, fuentes, encuadre y factualidad en cada pieza.
  • Registra cada observación con cita textual, no con impresión general.
  • Combina revisión humana con herramientas automáticas para mayor precisión.

Consejo profesional: Antes de comparar titulares, aplica normalización temática: identifica el núcleo factual de la noticia (quién, qué, cuándo) y comprueba que todos los textos analizados se refieren al mismo evento. El léxico y los encuadres varían tanto entre medios que, sin este paso previo, puedes acabar comparando coberturas de ángulos distintos del mismo suceso, lo que invalida el análisis.


Variables que determinan las diferencias entre medios

El lenguaje es la primera variable y la más visible. Un titular que usa «detención» frente a otro que escribe «arresto» o «captura» para el mismo hecho no es una diferencia estilística menor: cada verbo activa marcos cognitivos distintos en el lector. Los adjetivos y los verbos de atribución («aseguró», «admitió», «reconoció», «denunció») cargan el texto con valoraciones implícitas que orientan la lectura antes de que el lector llegue al cuerpo del artículo.

Infografía que destaca las principales variables que marcan las diferencias en los medios de comunicación

Las fuentes citadas son, quizás, la variable más reveladora. La elección de fuentes valida o desacredita narrativas sin necesidad de opiniones explícitas, reflejando alineamientos editoriales con precisión. Un medio que cita exclusivamente a portavoces gubernamentales y otro que incorpora voces críticas de la oposición, organizaciones civiles o expertos independientes construyen versiones del mismo hecho que resultan casi irreconocibles entre sí. Un análisis comparativo de cobertura electoral en Argentina demostró que, aunque el nivel de correlación de fuentes entre medios fue muy alto, los niveles de legitimación otorgados a esas voces variaron según las líneas editoriales de cada cabecera.

El encuadre narrativo, o framing, determina si una noticia se presenta como un conflicto entre actores, como un problema sistémico o como una responsabilidad individual. Los medios nacionales y regionales expresan esta diferencia en la selección del encuadre, atribuyendo responsabilidad o conflicto según su alineación política. La factualidad, por su parte, se evalúa comprobando si los datos citados tienen fuente identificable, si las cifras son exactas y si el contexto proporcionado es suficiente para interpretar el hecho sin distorsión.

  • Lenguaje: analiza verbos de atribución, adjetivos y carga emocional en titulares y primer párrafo.
  • Fuentes: identifica qué voces aparecen, en qué orden y con qué nivel de crédito o descrédito.
  • Encuadre: determina si la noticia se enmarca como conflicto, responsabilidad individual o problema estructural.
  • Factualidad: verifica que los datos citados tengan fuente identificable y contexto suficiente.
  • Jerarquía: observa la posición en portada, la extensión del artículo y, en medios audiovisuales, el tiempo asignado.

¿Qué herramientas facilitan el análisis comparativo de noticias?

Varias plataformas han automatizado partes del proceso de comparación mediática, reduciendo el tiempo necesario para obtener una visión transversal de la prensa española.

Un grupo de profesionales trabajando juntos para analizar los medios de comunicación

SinSesgo realiza un análisis diario a las 08:00 que agrupa noticias y evalúa lenguaje, fuentes, omisiones y encuadres para detectar sesgo en la prensa española. Sus resúmenes presentan perspectivas de izquierda, centro y derecha sin incorporar opiniones humanas directas, lo que permite al lector comparar narrativas simultáneamente. La transparencia metodológica es uno de sus rasgos distintivos.

Clarity aplica inteligencia artificial para identificar falacias argumentativas y sesgos en artículos de opinión y noticias, clasificando los textos según el tipo de distorsión detectada. Su utilidad es mayor en análisis de piezas individuales que en la monitorización masiva de medios.

ClearNews orienta su funcionamiento hacia la agrupación temática de noticias procedentes de distintos espectros políticos, facilitando la comparación directa de cómo cada medio trata un mismo evento. Junto a SinSesgo y Clarity, estas plataformas monitorizan múltiples medios diarios y agrupan noticias para facilitar la comparación crítica.

La limitación principal de estas herramientas es que el análisis automático detecta patrones estadísticos en el lenguaje, pero no siempre capta el sesgo por omisión, que es la forma más poderosa de agenda setting mediático: un medio puede ser factualmente exacto y, al mismo tiempo, ignorar eventos relevantes que desplazan el debate público. Para ese tipo de sesgo, la revisión humana sigue siendo imprescindible.

Poliedro.media complementa este ecosistema con un enfoque orientado a la transparencia editorial, documentando la propiedad, financiación y línea histórica de los principales medios españoles. Conocer quién financia una cabecera y qué intereses económicos la sostienen es un paso previo al análisis textual que los lectores suelen omitir. Los incentivos editoriales que condicionan la cobertura son tan determinantes como el sesgo lingüístico visible en el texto.


Sesgos y encuadres mediáticos en España: contexto y análisis editorial

El panorama mediático español arrastra condicionantes históricos y políticos que explican buena parte de los sesgos estructurales que cualquier análisis comparativo detectará. La concentración de grupos mediáticos en torno a grandes conglomerados con intereses empresariales diversificados, la dependencia de la publicidad institucional y la polarización política acelerada desde 2015 han configurado un ecosistema donde la línea editorial raramente es neutral respecto al poder.

El minutado y la escaleta del espacio informativo son determinantes para evaluar el sesgo real de un medio. Una noticia que ocupa el tercer titular de portada durante cuatro horas tiene un impacto en la agenda pública radicalmente distinto al de la misma noticia publicada como breve en sección interior. El sesgo no siempre reside en lo que se dice, sino en cuánto espacio y qué posición se le concede a cada hecho.

La distinción entre sesgo interpretativo y sesgo por omisión es la más útil para lectores críticos. El sesgo interpretativo se manifiesta en el uso de adjetivos, verbos de atribución y encuadres que orientan la lectura. El sesgo por omisión opera cuando un medio, aun siendo factualmente exacto en lo que publica, no cubre eventos relevantes que alterarían la percepción del lector. Este segundo tipo es más difícil de detectar porque requiere conocer lo que no está en el texto. Entender por qué los medios evitan ciertos temas es tan necesario como analizar lo que sí publican.

Los estereotipos y marcos ideológicos persisten en medios de distintas orientaciones, especialmente en el tratamiento de figuras políticas. El análisis cualitativo del tratamiento mediático de alcaldesas en España ha mostrado coincidencias entre medios ideológicamente opuestos en el uso de marcos de género o de falta de preparación, lo que revela que ciertos encuadres trascienden la línea editorial y responden a convenciones culturales más profundas. Las crisis de gran impacto, como la dana del 29 de octubre, evidencian con especial claridad cómo los filtros ideológicos en noticias de crisis condicionan la atribución de responsabilidades entre medios nacionales y regionales.

El equipo editorial de Alerta Nacional aplica estos criterios de forma sistemática en su cobertura, combinando el análisis textual con el rastreo de fuentes y el examen de la jerarquía informativa. La transparencia metodológica y el contraste de versiones son los únicos instrumentos que permiten al lector reconstruir una visión más completa de la realidad, sin depender de una sola cabecera. Conocer los tipos de propaganda política que operan en la prensa española es el primer paso para no ser su receptor pasivo.

  • Contexto histórico: la concentración mediática y la dependencia de publicidad institucional condicionan la independencia editorial.
  • Jerarquía informativa: posición y duración de la noticia determinan su impacto en la agenda pública.
  • Sesgo interpretativo: adjetivos, verbos y encuadres que orientan la lectura sin afirmar falsedades.
  • Sesgo por omisión: ausencia de cobertura sobre eventos relevantes que alterarían la percepción del lector.
  • Marcos persistentes: estereotipos y encuadres ideológicos que se repiten incluso entre medios de orientaciones opuestas.
  • Transparencia metodológica: documentar el método de análisis es la única garantía de objetividad replicable.

Alerta Nacional ofrece análisis crítico de la cobertura mediática española desde una perspectiva que no encontrarás en los grandes grupos de comunicación. Si quieres entender cómo se construye el relato político en los medios convencionales, consulta el análisis sobre corrección política en medios y sigue la cobertura de Alerta Nacional para contrastar versiones con criterio propio.

https://alertanacional.es


Puntos clave

Comparar la cobertura de una misma noticia en distintos medios exige un método definido, variables claras y herramientas que combinen análisis automático con revisión humana para detectar tanto el sesgo explícito como el sesgo por omisión.

Punto Detalles
Método antes de leer Define variables y criterios antes de analizar cualquier texto para evitar reproducir tus propios sesgos.
Normalización temática Verifica que todos los medios cubren el mismo núcleo factual antes de comparar encuadres o lenguaje.
Fuentes como indicador clave La selección y legitimación de fuentes revela la alineación editorial sin necesidad de opiniones explícitas.
Sesgo por omisión Un medio factualmente exacto puede sesgar la agenda ignorando eventos relevantes que no publica.
Herramientas con límites SinSesgo, Clarity y ClearNews agilizan el análisis, pero no sustituyen la revisión humana para detectar omisiones.

Recomendación

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