Sucesos
Steven Mosher: «El propio Partido Comunista Chino ha sido el más grande súper esparcidor de la pandemia»
Steven Mosher arremete contra la insensatez globalista frente al covid.
La crisis del covid ha sido más política que vírica; se ha producido la mayor transferencia de rentas de la clase media a la élite económica.
En el turbulento mar de información pseudo-científica sobre el virus Wuhan, ha sido difícil encontrar algún salvavidas de hechos bien razonados para ayudar a dar sentido a los últimos dos años de infames cuarentenas e inyecciones obligatorias.
Esa es la utilidad de “The Political Incorrect Guide to Pandemics” (El Manual Políticamente Incorrecto sobre la Pandemia), publicado el pasado 26 de julio.
Basado en hechos citados y verificables y dotado además de un entretenido toque de sarcasmo, la obra lleva a los lectores a un viaje histórico desde las primeras pandemias registradas en la historia de la humanidad hasta la epidemia COVID-19 de 2020. Es al mismo tiempo una sólida investigación académica como un relato revelador y entretenido. El autor Steven Mosher es un experto mundial en China, presidente del Population Research Institute, colaborador frecuente de LifeSiteNews y con numerosas entrevistas de televisión en Good Morning America, 60 Minutes, The Today Show, 20/20, FOX y CNN.
En su libro, Mosher destaca lo absurdo de insistir exclusivamente en máscaras, cuarentenas y vacunas experimentales, en medio de una prédica mediática sin descanso de crear pánico para ocultar una trama de poder que acecha debajo de todo esto.
Este manual integral de Mosher comienza con un recuento exhaustivo de la historia de las pandemias, dando cuenta que para enfrentar el COVID -19 se ha ignorado todo lo aprendido de ellas. La histeria provocada a raíz del COVID-19 lo hizo parecer el peor flagelo viral de la humanidad desde el principio de los tiempos y pronosticando que se llevaría miles de millones de vidas.
“A menudo las pandemias marcan el comienzo del fin de un imperio», dice Mosher, señalando que al igual que la del COVID, muchas de las pandemias mundiales también se han originado en China.
Según Mosher, «estamos viviendo una plaga planetaria» y a despecho del impulso febril por la vacunación universal contra COVID-19, «todas y cada una de las pandemias de la historia han visto su fin al alcanzar la inmunidad natural».
Después de proporcionar un panorama general y accesible de cada plaga y pandemia desde el siglo II d.C. hasta hoy, Mosher destruye la ceguera pseudo-científica procedente de las agencias federales de salud pública y pasa a mostrar las crudas realidades de la crisis COVID-19.
Mosher, que ostenta un posgrado en ciencias biológicas y respalda sus afirmaciones con una extensa fuente bibliográfica, sostiene que el virus conocido como COVID-19 fue desarrollado en Wuhan, China, por » … expertos en armas biológicas del Ejército Popular de Liberación» que «habían dominado la tecnología genómica del siglo XXI, crearon un coronavirus mejorado en el laboratorio y lo dejaron salir al mundo».
Según Mosher, la insistencia de la Organización Mundial de la Salud de que la gente deje de llamar “gripe de Wuhan”, o “virus de China” al COVID-19, es solo un «torpe esfuerzo por ocultar los orígenes de la pandemia» y «parte del principal esfuerzo de la OMS por encubrir la responsabilidad de China en general».
«El virus de China no es la peor enfermedad que la humanidad ha tenido que enfrentar», señala a sus lectores. «Tampoco es la peste bubónica»,
La amenaza planteada por COVID-19 es más política que virológica.
Mosher dice que China no solo creó el virus. También creó un tipo de respuesta autoritaria, de arriba hacia abajo, que convirtió a la gente libre de todo el mundo en súbditos de una dictadura médica. Además, inundó a las corporaciones inexplicables con ingresos sin precedentes y sumió al mundo en una recesión.
«El propio Partido Comunista Chino ha sido el más grande súper esparcidor de la pandemia», bromea Mosher, señalando que las primeras imágenes del shock de la pandemia vinieron de China y éstas «convencieron a algunos funcionarios de Occidente que una nueva gripe española estaba suelta», y provocó que éstos «abogaran por algunas medidas extremas que se adoptarán en su propio país (China), con la misma justificación: para proteger la salud pública».
«Muchos en Occidente estaban conmocionados por los encierros draconianos, sin darse cuenta de que ellos mismos perderían pronto sus libertades al imitar las medidas», señala Mosher.
Y añade, la pandemia COVID-19 ha expuesto dos grandes amenazas que enfrenta actualmente Estados Unidos: «una desde fuera y otra desde dentro».
La amenaza externa, dice, «proviene de la China comunista, cuyos líderes, persiguiendo ambiciones de dominación global, desataron el Virus de China por todo el mundo».
La amenaza interna afirma que es «mucho más insidiosa», proviene de «nuestra élite corporativa gobernante: Washington, Wall Street y las Big Tech», que «se beneficiaron de la pandemia COVID tanto política como económicamente».
«Si bien las medidas de salud pública que impusieron al resto de nosotros dañaron la salud mental y física de muchos, también permitieron la mayor transferencia de riqueza de la clase media a la élite económica en toda la historia de Estados Unidos», dice Mosher.
“The Politically Incorrect Guide to Pandemics” ya está disponible a la venta en inglés en las principales librerías: Amazon, Barnes and Noble, Walmart, Books-A-Million, e Indie Bound. El audiolibro en inglés también está disponible.
Mosher es católico, casado con nueve hijos, y autor de varios Best Sellers como Mother’s Ordeal: One Woman’s Fight Against China’s One-Child-Policy, y Bully of Asia.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
